Miguel Nafría, el centenario de un pueblo de Soria que labraba la tierra con arado romano

Miguel Nafría cumple 100 años.
Miguel Nafría Jiménez se suma hoy a la larga lista de centenarios sorianos. Natural de Valdenebro (Soria), localidad en la que nació el 20 de enero de 1926, ha sido donde ha residido toda su vida y donde formó su familia gracias al trabajo en el campo.
Cuando cumplió 81 años se desplazó a vivir a Madrid con sus hijos, pero pasa los veranos en el pueblo, donde recuerda todas sus vivencias y sus experiencias con todo tipo de detalle.
Guarda buenos recuerdos de los dos años que realizó el servicio militar en Zaragoza, donde conoció gente e hizo buenas amistades que ha conservado durante muchos años.
Su infancia en el pueblo fue muy dura ya que se crio en la España rural de la posguerra y como todos los de la zona pasó muchas necesidades. Fue a la Escuela hasta los 14 años donde aprendió a leer y escribir perfectamente.
Durante su adolescencia tuvo que trabajar en las labores de campo y del monte con medios muy precarios y sometido a las inclemencias del tiempo mucho frio en invierno y calor en verano.
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Una de sus principales tareas era llevar pizorros y piñas a El Burgo de Osma a 10 kilómetros de Valdenebro, tardaban 2 horas, por las mañanas los llevaban a vender en burro junto con otros compañeros y por la tarde iban al monte a preparar la carga.
En el campo labraba con arado romano y de vertedera, segaba con hoz el cereal, acarreaba la mies con carro y dos mulos hacia las eras, hacían la parva, la trillaban, la aventaban para retirar la paja del grano y guardaban los granos y paja en los corrales. Así hasta 1967 que llegaron las primeras trilladoras y después las cosechadoras.
Tuvo que trabajar mucho manualmente junto con su esposa María Paz (fallecida en 2017), principalmente en el cultivo de la remolacha que era muy rentable, lo que le permitió dar carrera a sus 4 hijos. Además de la remolacha y el cereal también se ha dedicado a otros cultivos como las patatas y las alubias, sin olvidarse del huerto.
La mecanización del campo le pilló ya mayor y decidió alquilar sus tierras y trabajar con ICONA en tratamientos forestales, como aclareos y limpieza de montes.