MÁS SE PERDIÓ EN CUBA

Ignacio Soria Aldavero

Mortadelo, Filemón, Marlaska y León XIV

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El alcalde de la ciudad, Carlos Martínez Mínguez, comparó la semana pasada al grupo municipal del Partido Popular en el ayuntamiento de Soria con la agencia de investigación de Mortadelo y Filemón. Lo hizo tras la rueda de prensa en la que los populares, o al menos la portavoz de estos, saliera denunciando que una empresa privada está anunciando como vivienda en un portal inmobiliario de internet, lo que a su juicio no lo es. Se refería la portavoz al famoso ya, edificio de “Los Pajaritos”, cuya altura de más, ya saben, tantos quebraderos de cabeza le ha dado al equipo de gobierno en los últimos meses. Pero de tanto estirar el chicle, uno al final termina por dar palos de ciego y provocar que el de enfrente te fulmine con una comparación cuanto menos ingeniosa. Les faltó a los populares ese ingenio tan necesario en política, para haber salido contraatacando `ipso facto´, y comparando al ayuntamiento con la `13 Rue del Percebe´, que como el lector sabrá, era ese edificio de los líos con el que el también padre de Mortadelo y Filemón nos amenizaba las lecturas en nuestra niñez y juventud. Y mientras el alcalde se paseaba por la ciudad sacando pecho sobre las recientes remodelaciones en el entorno de la plaza de toros, donde salvo el carril bici que ya veremos qué resultado da, he de reconocer ha quedado bastante mejor a como estaba, nada se ha dicho, o yo no lo he oído, de la visita del ministro del Interior a la capital. Y es que el otrora buen juez, convertido hoy en el mejor ejemplo de cómo la política puede pudrir a un individuo hasta límites insospechados, vino a inaugurar las remodeladas dependencias de la Comandancia de la Guardia Civil en la ciudad. Y digo lo de buen juez, porque Grande–Marlaska, pasó de encarcelar a terroristas con la firmeza judicial de tiempos mejores, a no tener escrúpulo alguno en pertenecer y justificar a un gobierno sustentado por los herederos de aquellos que, con el tiro en la nuca o la bomba lapa, tanta sangre han derramado por suelo español. Mucha de ella, por cierto, de guardias civiles. Y acabó el jueves, ya sin ministro felón, con `fumata blanca´ y elección por tanto de un nuevo papa para la Iglesia Católica. El nuevo papa León XIV, guiará a partir de ahora el alma y destino de los más de 1.400 millones de católicos repartidos por el mundo. Durante varios días, el mundo entero ha estado con la mirada puesta en la sede Petrina que, tras más de 2000 años, continúa levantando expectación. Que la elección del nuevo papa sirva para avivar los rescoldos de quienes creen, pero no practican, y permiten, por tanto, que en muchas iglesias los domingos queden bancos vacíos. “Vobis enim sum episcopus. Vobiscum sum christianus”; bellas palabras de San Agustín, repetidas desde el balcón por el nuevo papa, para comenzar el que esperemos sea, D.m., un fructífero pontificado.