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«El objetivo de la educación

es el conocimiento,

no de hechos, sino de valores»

William S. Burroughs

Siempre se ha dicho que los niños deben recibir la educación en casa y la formación en la escuela. Siendo esto una verdad, debemos asumir que todo evoluciona, de ahí que creamos que lo ideal es que ambos conceptos lleven una doble dirección.

Si pensamos que la persona no nace, se hace, tenemos que ser conscientes de que debe recibir una enseñanza basada en el respeto, la empatía, la igualdad y la solidaridad. Todo esto unido a los conocimientos tradicionales y a un pensamiento crítico que le permitirá avanzar en una línea positiva.

Y esto que en un principio puede parecer una utopía, dado que es un objetivo difícil, se puede alcanzar si se trata desde la niñez y con una permanente y continua línea de colaboración entre todos los elementos de la sociedad y no únicamente de los padres y de los profesores.

Estamos hablando de educación en valores, donde algunas conductas y algunos comportamientos serán básicos y que bien llevados serán fundamentales en el desarrollo de la educación de los niños.

Hemos indicado que para llevar este proyecto, esta realidad, a buen puerto es imprescindible la actuación conjunta de la sociedad. Pero sin olvidar que el papel de los padres es clave. Los niños aprenden del ejemplo, en la transmisión de los valores a una persona.

Si unimos la educación tradicional, basada fundamentalmente en la transmisión del conocimiento, con los valores en la educación, enfatizada en buscar las habilidades cívicas, estaremos poniendo en marcha la capacidad de crear ciudadanos responsables e íntegros con un importante bagaje cognitivo.

Estamos finalizando el primer cuarto del siglo XXI y pensando en el futuro, especialmente en el de nuestros hijos y nietos, debemos recordar las palabras del presidente John F. Kennedy cuando dijo: «el cambio es la ley de vida. Y aquellos que solo miran el pasado o el presente perderán el futuro».

Los maestros, y en nuestra provincia están los mejores, así lo vienen demostrando día a día, contribuyen mediante el aprendizaje y el ejercicio continuado a la formación de nuestros jóvenes; pero debemos ser conscientes que hay valores que dependen de cada persona y que son difíciles de inculcar exclusivamente a nivel pedagógico.

Por ello, entre las obligaciones que tiene la sociedad una de ellas es proporcionar al alumnado una serie de herramientas para encaminarles a un mundo más equitativo.

Cada día son más habituales las actividades, incluidas las extraescolares, que contribuyen, precisamente, a esta formación en valores. Buscando estrategias para promover la tolerancia, significar valores y derechos humanos, conservar nuestro patrimonio cultural y medio ambiental y algo de suma importancia como es el pensamiento crítico.

Y hablando de educación en valores, veamos dos buenos ejemplos que acontecen en nuestra ciudad. Nos referimos a dos concursos, en donde cada vez participan más jóvenes, marcando sus ideas, haciendo crítica, estableciendo su propia identidad y señalando sus valores: «Carta a un militar español» y «¿Qué es Numancia para ti?»

«Carta a un militar español» es un concurso literario escolar a nivel nacional, con fases provinciales, destinado a alumnos de 4º de la ESO, 1º y 2º de Bachillerato, así como a estudiantes de F.P. Grado Medio, de los centros docentes a nivel nacional y centros de titularidad española en el extranjero. Su objetivo principal es fomentar el conocimiento y el respeto por las Fuerzas Armadas y sus valores en el entorno educativo.

Cada año conlleva un lema, en la presente edición, la decimo segunda, ha sido:»Allí donde nos necesiten» y se ha comprobado como la participación continua creciendo gracias al esfuerzo de los responsables educativos de nuestra provincia.

Una vez más, nuestros jóvenes estudiantes han mostrado, a través de sus textos, su magnífico conocimiento sobre las Fuerzas Armadas y los valores que estas tienen y como son difundidos por sus miembros.

¿Qué es Numancia para ti? es un concurso provincial, que tiene como finalidad el conocimiento, estudio y valoración de Numancia: su historia, significado y transcendencia, enfocado a estudiantes de Primaria y alumnado con necesidades especiales. Este año se ha celebrado la séptima edición y han participado más de quinientos niños.

Los escolares, junto con sus profesores y sus familias, mediante sus textos -narración y poesía- y plástica, han marcado, según sus ideas diferentes, valores y entre ellos han destacado: la libertad, el esfuerzo en común, el honor y la dignidad.

Son tan solo dos de los ejemplos de cómo, desde la sociedad, se trabaja en nuestra provincia formando en valores, y ello es de agradecer.

Nuestra felicitación al coronel D. Ángel Esparza, Subdelegado de Defensa en Soria, y a D. Amalio de Marichalar, Presidente de Foro XXI, por la labor que año tras año vienen haciendo, cada uno desde un planteamiento diferente, pero con un mismo objetivo, potenciar el trabajar los valores entre nuestros jóvenes.