Ignacio Soria

Los de Podemos deben de estar contentos

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No sé si se han dado cuenta, pero cada vez que un partido político presenta los presupuestos de su gobierno, al partido de enfrente —al que no gobierna—, le parecen ridículos, insuficientes, paupérrimos u otra serie de calificativos varios. Siempre es así. Aún no he visto a un partido alabar los presupuestos del contrario. Ni creo que lo vea. Quizás eso sería el fin de la política tal y como la conocemos. En la ecuación del juego de los estadistas no cabe reconocerle al adversario que una partida presupuestaria o un presupuesto en su conjunto, puede ser bueno para el territorio y por tanto para los ciudadanos. Hace unos días, la consejera de Educación de la Junta de Castilla y León, Rocío Lucas, presentaba en Soria el presupuesto del gobierno regional para esta tierra y para el próximo año 2026. Y aquí tenemos el ejemplo que les decía: ante los presupuestos más altos de la historia de la comunidad, y por añadidura los más altos para Soria superando por primera vez los 100 millones de euros, ya ha habido por parte de los socialistas sorianos una crítica tildándolos de ficticios y un reproche en especial a la ausencia de partida presupuestaria para el Palacio de la Audiencia de la que les hablaré al final. Entre las partidas que la consejera soriana desgranó en la sede de los populares sorianos junto al presidente provincial y el procurador regional, destaca la novedad de la construcción de un nuevo colegio para el barrio de Los Royales en la capital. Y cuando me enteré de ello, me vino a la mente mi ex compañera de corporación municipal en la legislatura pasada, y concejal de Podemos, Marisa Muñoz, a la que tantas veces le oí decir que había que construir un colegio en ese barrio. ¡Pues toma castaña! Los de Podemos deben de estar contentos, me dije, para preguntarme después: ¿votará en contra del colegio que sus compañeros pedían aquí el único procurador de la formación morada que pervive en Valladolid? Pues estén atentos, que así funciona esto. Y respecto al necesario proyecto de ampliación de La Audiencia —que lleva resonado en esta santa ciudad desde hace décadas—, hay que recordar que existe un compromiso firme para ello por parte del gobierno de Fernández Mañueco, pero no un proyecto claro por parte del ayuntamiento de Soria que sigue sin especificar qué quiere realmente hacer allí más allá de marear la perdiz como lleva haciendo años y años. A buen seguro, estas cuentas recientemente presentadas darán para mucho y coparán aún buenos titulares y debates políticos. Fernández Mañueco ha retado ya al que quiere ser alcalde de Castilla y León a respaldarlas por su abultada carga económica y social. Pero el que de momento solo sigue siendo alcalde de Soria, dudo que entre al envite del presidente de la comunidad, porque a buen seguro, y conociéndolo, estará maquinando ya una más que esperaba furia furibunda para dejar bien claro que los presupuestos más altos de la historia, son una piltrafa en comparación a lo que él haría si mandase. Política, ya saben…