La apertura de 31 kilómetros de A-11 que no pueden esperar un día más
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El Ministerio de Transportes está decidido a abrir el próximo 27 de julio, lunes, 31 kilómetros de los 34 que conforman los tramos entre Tudela y Quintanilla. Siete años y tres ministros han pasado desde que se iniciara uno de los dos recorridos, además de constantes modificados e indecentes retrasos, en una obra que no tiene más complejidad que el viaducto sobre el Duero en Valbuena, que es precisamente lo que impide abrir los 34 kilómetros. Que no espere un día más el departamento que dirige Óscar Puente. Y que no tengan la más mínima tentación ni la Diputación de Valladolid ni la Consejería de Movilidad de la Junta en intentar torpedear esta apertura. Nada menos que 31 kilómetros de una tacada de Autovía del Duero, el sueño inacabado de los castellanos y leoneses. Y si tienen inconveniente o peros los técnicos de ambas instituciones para eso están los políticos, Conrado Íscar, al frente de la institución provincial, y la titular de la cartera de Junta, Cristina Sanchidrián, que va siendo hora de que se estrene haciendo algo de provecho, como es el caso de dar instrucciones para colaborar con la apertura de 31 kilómetros de autovía en Castilla y León.
Ni un día más del 27 de julio puede pasar ahora que hasta el ministro Puente ha puesto plazo a la apertura de un trazado que va para los siete años en obras. Es decir, lo que viene a ser una auténtica vergüenza. La empezó José Luis Ábalos, cuando todavía no sabíamos que robaba y se gastaba el dinero ministerial en putas. La prosiguió la presidenta de Paradores, Raquel Sánchez, la ministra de Fomento más inútil de la historia, que la tuvo constantemente paralizada con un reguero de modificados ficticios para justificar retrasos. Le tocará abrirla a Puente, pero sin el puente del Duero. Confiamos en que después de tanto bochorno no tenga el atrevimiento de acudir a cortar una cinta, después de siete años de obras y tres ministros para un trazado sumamente sencillo. A finales de año, como ya avanzó este periódico, estará completado el viaducto sobre el Duero para completar los 34 kilómetros de tramo, que no son ni mucho menos el mayor número conjunto de kilómetros puestos en servicio en nuestro país, ni en democracia ni en dictadura, como sostienen los palanganeros del ministro, con su director de comunicación a la cabeza, más preocupado de atacar en redes sociales al PP de Benidorm y defender al PSOE que de la transparencia en el Ministerio. Están tardando Mañueco y Conrado Íscar en dar instrucciones a sus alcaldes para que faciliten la señalización necesaria para los accesos de eso 31 kilómetros. Entre otras cosas, para atenuar la sangría de muertos de la N-122.