La insoportable dualidad del PSOE
.
Últimamente no andan muy sintonizados el jefe ministerial Óscar Puente y el teóricamente jefe del socialismo de Castilla y León. Pero eso son cuitas y navajeos de partido que les incumben más a ellos que a la plebe. De lo suyo gastan. No estaría de más que se aclararan entre ambos sobre el asunto de la compatibilidad para ostentar alcaldía de capital de provincia y plaza senatorial. El socialismo vallisoletano, con Puente enfervorecido a la cabeza, se ha deslomado a estacazos contra Jesús Julio Carnero por la dualidad desde el minuto uno. Pero es que desde hace un par de meses el sucesor del mismísimo Martínez, encargado de velar por la coherencia de criterio y la honestidad de actuación en sus filas, en la alcaldía de Soria, Javier Antón Cacho, se hizo lo que viene a ser un ‘Jesús Julio’ en toda regla. Al Senado sumó la alcaldía, sin complejos ni contemplaciones. Pero no acaba ahí el esperpento socialista. Es que ahora el tal Martínez, en plena marabunta del lío interno que ha tenido a costa de intentar mantener a Tudanca en el Senado, ha designado para la plaza senatorial a la segoviana Clara Martín. Y lo hizo el mismo día que el PSOE segoviano, una federación que está en demolición, anunciaba a la ex alcaldesa para volver a encabezar la candidatura a la alcaldía que heredó y y luego dilapidó en las urnas de 2023. Es decir, que Clara Martín se hace un Jesús Julio y aúna Senado y candidatura municipal, que es algo bueno, a decir de Martínez, pero no de Puente. A no ser que esté convencida que la van a barrer en las municipales. Coherencia y sintonía, lo que se dice sintonía con Puente, no tiene mucha, por no decir ninguna, el PSOE de Carlos Martínez. Y esto conduce a ambos al abismo de la política del descrédito. A no ser... A no ser que tanto uno como otro consideren las ciudades de Soria y Segovia plazas menores en comparación con Valladolid. La insoportable dualidad del PSOE.