INTERNACIONAL
‘Tú al Kremlin y yo a la UE’
El conflicto que se vive en los últimos días entre Ucrania y Rusia tiene su extensión entre los residentes de ambos países en la capital soriana, 30 ucranianos y cinco rusos, que pese a las discrepancias en sus puntos de vista se reúnen para debatir y coincidir en un nexo común «la guerra sería la ruina para todos».
A esta conclusión llegaron el ruso Vitaly Lagutik, conocido por amenizar el Collado con sus interpretaciones al acordeón, y Andriy Shchyrba, que lleva 14 años ya en España y se encarga del reparto de publicidad.
Pese a su amistad, compartir idioma, costumbres y familiares en territorio ucraniano, las posiciones están claramente enfrentadas. Por una parte el ruso Lagutik defiende la intervención rusa en Crimea, con el argumento de que la mayor parte de los ciudadanos que allí viven son rusos y quieren mantener «las tradiciones, la televisión y las costumbres» del antiguo imperio soviético. «Rusia es un país fuerte y lleno de posibilidades», señaló.
Sin embargo estas posibilidades no las ve el ucraniano Shchyrba, que manifiesta su deseo de «que nos dejen en paz los rusos para así podernos unir a la Unión Europea, sólo así las cosas nos irán mejor».
Ambos coinciden en señalar que la paz es necesaria para la estabilización económica de ambas regiones, si bien con puntos de vista diferentes. El ucraniano dijo que «en mi país la gente está viviendo con un sueldo medio de unos 300 euros mensuales», lo que considera insuficiente para el nivel de vida del país «y sobre todo para afrontar las condiciones que se viven cuando nos encontramos con un invierno duro».
Por contra el ruso Lagutik manifestó que «nosotros tenemos un sueldo medio de unos 500 euros que dan para mucho, porque no hay muchos gastos y no tenemos que pagar tantos impuestos al estado. Yo por ejemplo en España tengo que pagar cada mes 250 euros de impuestos», explicó.
Ysin embargo pese a las discrepancias manifestadas ambos coincidieron en apuntar que «en España», y por extensión en la UEse vive bien. El ucraniano está convencido de ello y por este motivo apuesta porque su país pase a engrosar las listas que configuran la unión política y económica continental. El ruso, pese a expresar una clara nostalgia por su país, también acaba concluyendo que «España en este momento es el país en el que quiero vivir».
En cualquier caso ambos coinciden en que «todo se acabará solucionando sin tener que llegar al conflicto bélico».
Lagutik declaró que «es una situación lamentable tanto para los rusos como para los ucranianos porque nosotros estuvimos viviendo muchos años juntos y casi todos los ucranianos hablan el ruso. Con estos problemas políticos las monedas se devalúan y los precios suben, para todos es una situación muy mala y todos los ciudadanos van a perder».
El ucraniano, del norte del país, manifestó que «estoy muy preocupado por la situación que se vive en mi país. Si empieza la guerra los que lo vamos a pagar somos los ciudadanos, por lo que lo que tienen que hacer los políticos es sentarse a debatir tranquilamente. Esto ya huele muy mal desde hace más de tres meses».
En este sentido recordó el anterior presidente Víctor Yanúcovich «era pro ruso y estaba entregado a Putin. La mayoría de la gente lo que quiere es entrar a la UE desde hace años», a lo que Lagutik argumentó que «vuestro anterior presidente robó mucho dinero. Los rusos nunca han sido malos».
Para el Ucraniano «ya han muerto más de 80 personas en este conflicto y Europa es el futuro», mientras que para el ruso «ahora la situación en Rusia es mucho mejor que cuando comenzó la etapa de Putin. Siempre ha hecho las cosas bien para Rusia».
Respecto a la invasión de Crimea argumentó que «lo que quieren los rusos es ayudarlos. «En Ucrania casi el 60% de la población son rusos, y hay que tener en cuenta que más del 90% hablan rusos. Cuando va una mujer mayor a una farmacia y no sabe ucraniano quiere pedir el medicamento en ruso, y lo que estamos viendo es que no se pueden entender». En conclusión defendió «la invasión de Ucrania por parte de los rusos, porque es un país muy grande y muchas posibilidades. Ahora tiene mejor situación que España».
En cambio la principal preocupación para el ucraniano es su familia en el país, «hablo constantemente en contacto con mi madre y estoy preocupado».