Sanidad
Un soriano da ‘positivo’ en un análisis de virus de Zika
Presenta anticuerpos cruzados con otro flavivirus y lleva 2 meses sin entrar en casa para evitar el riesgo de contagio a su mujer, embarazada de 7 meses
El trato recibido en el hospital Santa Bárbara ha tenido gran implicación.-Álvaro Martínez
En mayo viajó a Santo Domingo por motivos laborales «porque me aseguraron que no había ningún riesgo en zonas urbanas, y aun así tomé todas las precauciones posibles. Sin embargo, pasé un día indispuesto, pero sin los síntomas prescritos. Ahora me he encontrado con esto, con que seguramente no pueda ver a mi mujer hasta el día del parto». La historia «kafkiana» es la de un soriano de 37 años al que el mes pasado se le confirmó «un positivo de inmunoglobulina G de Zika, cruzado con un indeterminado de fiebre amarilla».
Entre la incertidumbre y la pequeña pesadilla, lleva dos meses sin poder entrar en casa, donde habita su mujer, embarazada de siete meses y que está viviendo la gestación prácticamente sola al provenir su familia de una zona muy alejada de Soria.
«Hay una serie de vicisitudes burocráticas, relacionadas con el protocolo – en teoría sólo aplicable a mujeres embarazadas que han viajado a zonas de riesgo - y el centro de referencia asignado – el Centro Nacional de Medicina Tropical del Instituto de Salud Carlos III en Madrid - en las que un soriano tiene todas las de perder comparado con un oriundo de poblaciones mayores, donde la prueba RCP-TR se hace mucho más rápido».
A partir de ahí, 7 días después de su llegada desde República Dominicana, se le realizó una serología, dando positivo en Inmunoglobulina G por Zika cruzada con fiebre amarilla por determinar, «algo relativamente común en flavivirus, lo cual me comunicó mi médico de cabecera diez días después. En ese momento empezamos a sospechar que el tema iba para largo».
La tramitación de este caso se ha hecho desde Soria. «Gracias a insistir, la implicación y buen hacer del personal sanitario y al hecho de que mi mujer sí está esperando un bebé logramos que se me hiciera la serología y nos encontramos con este resultado incierto de positivo mezclado con fiebre amarilla, de la cual no estoy vacunado ni tuve síntomas. A priori todo apunta a uno de los frecuentes falsos positivos que se dan con flavivirus cruzados».
Sin certezas advierte que «yo lo que quiero saber es si estoy limpio o si soy portador del virus. Mientras tanto no voy a entrar en mi casa. Me dicen que tanto los positivos como los negativos son muy difíciles y al final se quedan en un diagnóstico indeterminado».
El CDC – Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos – tan solo recomienda hacer vida normal y utilizar preservativo durante seis meses; «indicaciones muy vagas a mi juicio para un virus potencialmente tan dañino en fetos con incidencias de hasta el 1% según estudios en la Polinesia Francesa del año pasado, y a la espera de unos resultados en Brasil a priori significativos». El virus se encuentra presente en saliva, sangre, orina y en el semen, perviviendo el virus en este último en muestras de hasta 97 días.
Demasiadas incógnitas y cabos sueltos «como para volver a casa alegremente, teniendo en cuenta que mi hijo sólo va a tener una oportunidad en esta partida».
«Por eso estoy así, en tierra de nadie. Vivo una situación kafkiana, por ir solo unos días y que me picase un mosquito. No sé si soy portador de un virus que puede matar a mi hijo, llevando dos meses sin poder entrar en mi casa».
Con reconocimiento habla de la gran implicación por parte del personal Sanidad, adscrito a Microbiología del hospital de Santa Bárbara, que le van dando indicaciones. «Les llamo semanalmente y ahora están mirando para ver si en el Centro Nacional de Medicina Tropical me hacen las pruebas de neutralización con fiebre amarilla y Zika. Me han mentalizado de que esto va a tardar más tiempo todavía».
Un dato realmente inquietante es que 8 de cada 10 portadores del virus son asintomáticos, «como parece ser mi caso». Tan solo en pacientes que han desarrollado claramente los síntomas (fiebre, conjuntivitis, dolores articulares y sarpullidos) es sencillo el diagnóstico, con rastro de Inmunoglobulina M en convalecencia. Por otro lado, las serologías sin rastro de anticuerpos, los negativos, también son claros. «He leído que en Castilla y León hay 11 casos diagnosticados, pero no sé si soy uno de ellos. En teoría estoy en duda para las estadísticas. Supongo que no, porque solo se incorporarían los sintomáticos».
Convencido de sus pasos asegura que «no me importa que piensen que somos unos hipocondríacos, ya me gustaría ver a muchos en nuestro pellejo. Sabemos que la probabilidad de contagio es baja, pero hay demasiado en juego y con las estadísticas, mejor que sean del 0% y que mi mujer pase estos últimos meses sola pero sin sobresaltos, ya que el virus puede provocar daños irreversibles al feto en cualquiera de los tres trimestres. En mi caso, el CDC recomienda precaución durante 3 meses en caso de diagnósticos sin confirmar y de 6 meses en casos diagnosticados, por eso me gustaría saber cuál es mi situación lo antes posible. Creo que no estoy pidiendo ninguna barbaridad».
La intención de dar a conocer su caso es la de arrojar más luz y alertar de lo que se puede encontrar cualquier viajero a su vuelta de uno de los países con presencia de la enfermedad. «A las puertas de los JJOO de Río de Janeiro y otros intereses económicos, así como el no querer crear alarmismo, parece que no se cuenta todo lo que se sabe, que no es demasiado aún. Con evitar disgustos nos conformamos. A nosotros ya nos marcará por mucho tiempo, pese a que tenemos la certeza de que nuestro hijo nacerá perfectamente porque nos estamos asegurando de ello».