La empresa del agua ha invertido 3,2 millones al año en obras de infraestructura desde 2014
La media por ejercicio en la modernización de redes e instalaciones supera los 800.000 euros, con casi una tercera parte del gasto destinado a la puesta al día de la depuradora, atacada además por el problema de las toallitas
Toallitas acumuladas en la depuradora.-HDS
Las obras en Teatinos dan cuenta en estos días del esfuerzo para mejorar las redes hidráulicas. La sustitución del colector está valorada en 30.000 euros y a continuación le tocará el turno a lo mismo en la calle Laguna Negra. Mientras, se sigue en la depuradora con la mejora del sistema biológico que permite refinar los parámetros de vertido y a la empresa del agua le gustaría este año tener una monitorización de los consumos de riego y de las instalaciones municipales. De momento, no puede adelantarse el programa de obras de 2018, ya que se establecerá de manera conjunta con el Consistorio a través del Consejo de Administración.
Lo que sí está claro es que Agua de Soria, la entidad público-privada constituida en 2013 para gestionar el ciclo integral del recurso, está cumpliendo los compromisos de inversión marcados con su puesta en marcha. A algo más de 3,2 millones asciende el valor de lo ejecutado en mejoras en el periodo 2014-2017. Exactamente, la aplicación anual suma 817.479 euros, considerando la cantidad con impuestos. Sin IVA la cifra asciende a 675.602 euros, lo que supone incluso una mejora de los 650.000 euros al año que la unión GS Inima Environment-Valoriza ofertó para hacerse con el concurso de 2013.
El Ayuntamiento estaba dispuesto entonces a que su voz pesara en las decisiones y que un volumen importante de dinero repercutiera en el ciclo del agua: potabilización, distribución y saneamiento-depuración. En todos estos ámbitos ha habido obras en este tiempo.
«La trayectoria es bastante satisfactoria», asegura el gerente de la empresa, Miguel Cebrián, tras el «habitual» periodo de transición con la anterior contrata, en el que se hizo una auditoría técnica del estado de la infraestructura. En las calles «queda mucho por hacer», con anticuadas redes de fibrocemento que pueden suponer una quinta parte del sistema. De manera general hay «muchas propuestas sobre la mesa» para actuaciones, que se irán cubriendo según marque el Consejo.
Una de las grandes preocupaciones de la entidad en estos años ha sido modernizar la depuradora, donde se trabaja para «prolongar la vida útil» de los equipos y perfeccionar los sistemas de tratamiento. La antigüedad de la planta es notoria. En servicio desde 1993, su desgaste requiere una importante inversión para «paliar una situación que en principio era deficiente». A casi un millón asciende lo ejecutado aquí desde 2014, lo que supone casi una tercera parte de lo gastado por la entidad.
Que el agua vuelva al río en condiciones que garanticen la protección del medio ambiente es uno de los desvelos de la entidad. Pero la importante cantidad requerida representa una carga, al disminuir lo que podría destinarse a otros aspectos, por ejemplo las redes. Desde la sociedad «apoyaremos la decisión que se tome» desde las administraciones para construir una nueva plata, con la que no sólo se mejorarán los tratamientos, sino que también se reducirán unos gastos de explotación y mantenimiento ahora elevados por la obsolescencia de la maquinaria junto a las márgenes. Durante el año pasado el recinto conoció una importante adaptación del sistema biológico, el proceso para reducir los nitratos en el agua y mejorar la calidad de vertido. Casi 200.000 euros necesitó esta renovación, costosa en reactivos pero eficaz.
El digestor gasístico (la producción de biogás evitó el uso de gasóleo para mantener la temperatura); un nuevo decantador para deshidratar los fangos; tamices de mayor calidad de cara a la eliminación de sólidos; el desnatador que extrae flotantes y grasas; y garantías para impedir vertidos cuando las grandes precipitaciones desbordaban el canal del tanque de tormentas han sido otras adaptaciones en este tiempo de gestión. La depuradora, que trata unos 11.000 metros cúbicos al día, cuenta además con una renovada antorcha, cuya función es quemar el sobrante de biogás.
Lo que no puede evitar la gestión es que se produzcan averías e incidencias por causas que no dependen de ella. Se trata del problema que causan las toallitas higiénicas que, arrojadas al inodoro, motivan atascos y dificultades casi todos los días. «Tenemos que tomar conciencia como consumidores» de que este producto debe depositarse en el contenedor de residuo sólido urbano, pues no es biodegradable. La entidad ha sustituido las bombas del camino de La Rumba por otras trituradoras (casi 90.000 euros), algo que sirve para «frenar» el problema. Pero la solución «pasa por nosotros».
En el sensible entorno del Duero la decantadora del polígono de Valcorba (186.000 euros) tiene suficiente capacidad para el área industrial e impedirá fugas al río. Unas márgenes que también se han visto beneficiadas en 2017 con unas bombas de mayor capacidad a la altura del Soto Playa, donde se ha reforzado el sistema de eliminación de malos olores.
Del lado de las calles destaca por su volumen la puesta al día de las redes en La Florida y su entorno. En dos fases Agua de Soria movilizó casi 400.000 euros para el cambio de una anticuada red que había producido bastantes incidencias. Tampoco eran escasas las que se producían en la zona de San Pedro, concretamente en Isabel Rebollo y alrededores. Los 236.000 euros aplicados permitieron actualizar las canalizaciones de toda la zona de la falda del Castillo. El cambio del colector del Espolón (114.000 euros); las calles Ángel Terrel, Campo y Sagunto y Nicolás Rabal han sido otros espacios de actuación en el abastecimiento. Para esta última, especialmente conflictiva en la zona de Santa Luisa de Marillac debido a una antigüedad cercana a los 50 años) se aprovechó que se estaba produciendo una nueva pavimentación para eliminar los daños que causaban las raíces.
Que una parte aún apreciable de las tuberías sea de fibrocemento no significa que haya que ir a una renovación total, sino más bien que hay que atacar los «puntos más conflictivos», expone Cebrián. Además, «son muchos los candidatos que tenemos», refiere sobre los puntos de posibles obras. Así, el polígono o Santa Luisa de Marillac. Algo «normal» la variedad de opciones, sobre la que hay que tener en cuenta el presupuesto disponible.
El empeño de la empresa del agua no sólo pasa por un ciclo que funcione lo mejor posible, sino que a la vez esté ajustado a Soria. Es decir, hay que optimizar los consumos y ahorrar en lo posible el (como ha puesto de actualidad la situación de sequía) escaso recurso hídrico.
Para ello está finalizada la sectorización, una división de la red en sectores monitorizados informáticamente, lo que permite conocer en tiempo real el caudal, volumen y presión en cada zona. En la práctica «Soria se ha convertido en una serie de islas con su medidor», comenta el gerente. El control diario es útil para conocer el consumo, encontrar posibles fugas y minimizar el tiempo de reacción a las averías. «Hemos de saber optimizar el recurso», asegura Cebrián, desde un doble punto de vista: el del consumidor responsable y el de una empresa «eficiente».
Cuidado en la depuración, intervenciones en colectores y abastecimiento, control de lo que se gasta. Y, junto a ello, una factura que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) apunta como una de las más bajas de España. Un líquido que con el cambio del modelo de administración no se ha olvidado de la calidad en el paso inicial, la potabilización cuya planta ha mejorado sus filtros. Ni de adaptarse al usuario en sus trámites y consultas a través de un portal de internet. La atención personal se encuentra en las oficinas anexas al polideportivo de La Juventud.