SOCIEDAD
Una mañana con mucha chicha
La ‘Puercoterapia’ de la Asociación de Carniceros llena Herradores de bocados y juegos
Embutiendo chorizos para los asistentes, absortos en la elaboración.-TOÑO CARRILLO
Dicen que ‘del cerdo, hasta los andares’, pero sin duda muchos preferirán algunos de los innumerables productos cárnicos tras las vitrinas de las carnicerías. Para promocionar estos alimentos tanto en su faceta más tradicional como en la innovadora, ayer se celebró en la plaza Herradores Puercoterapia Soria: IV salón del gorrino y sus circunstancias, un evento en el que los profesionales de machete, la chaira, la capoladora, la tabla y el cuchillo de filetear demostraron el contacto directo con sus vecinos en un ambiente distinto.
La Asociación Soriana de Carniceros (Asocar) salió un año más a la calle para presumir de productos y buena mano gracias a la fuerza de más de una decena de establecimientos. Con asociados en Soria, Salduero, Arcos de Jalón, Vinuesa, Ólvega o Cabrejas del Pinar, la muestra sirvió también para mostrar que en Soria el cochino es también una forma de vida, ya sea con su crianza y elaboración o dentro del recetario provincial.
La mañana no acompañó pero el gélido viento y las gotas intermitentes no desanimaron a cientos de sorianos que se acercaron hasta la plaza. Allí no sólo aguardaban los carniceros de Asocar y el enorme cerdito hinchable para darles la bienvenida, sino que además abundaban las actividades para todas las edades y gustos. No obstante, el primer paso fue dar buena cuenta del cochino cedido por la Asociación Provincial de Productores de Ganado Porcino de Soria (Aporso).
Con el cuerpo colgado en vertical, como mandan los cánones, el carnicero fue separando el canal para mostrar que no todas las piezas son iguales, y que incluso dentro de la carne de un mismo animal hay infinitas posibilidades gastronómicas. Un speaker se encargó de ir hilando las celebraciones y por supuesto hubo micrófono abierto para que el público también valorase.
Puercoterapia también ofreció dos animados concursos, uno con un juego de preguntas y respuestas que giró –adivinen– en torno al cerdo. Además, los más pequeños midieron su habilidad en el denominado boina–curling. El juego consistía en lanzar una boina a modo de disco de atletismo para intentar dejarla sobre la diana. El viento no fue óbice para que algún joven lanzador se fuese a casa con un jugoso premio por su puntería.
Y es que las bandejas de torreznos, las tajadas de cerdo o los productos de Malvasía que aguardaban como galardón no desmerecían. Antes, para los valientes que se acercaron a la apertura, el moscatelillo y las pastas había ido abriendo boca como debe ser en cada matanza porcina.
Conforme se acercaba la hora del vermú también fueron apareciendo las viandas contundentes. Por un lado, los miembros de Asocar se afanaban en preparar las pequeñas pero espectaculares hamburguesas, Estupenda, que debutaban ante el público. Esta elaboración se escogió como novedad para este año y compilaba buena parte de los productos típicos sorianos de la mano del profesional Martín Carnicero.
Por otro lado, la cola para el chorizo pret–a–porter se engrosaba, y bajo los paraguas decenas de personas aguardaban para hacerse su propio embutido. Con la capoladora, magro, tocino, pimentón, ajo, sal y tripa, los miembros de Asocar iban alumbrando luengos lingotes que después cada participante se pudo llevar a casa. Los pequeños aprendieron, los mayores recordaron... y un pequeño perro tiraba como si fuese un husky de trineo viendo semejante panorama.
En definitiva, la climatología adversa no fue óbice para que los carniceros acercasen su trabajo a los sorianos en un ambiente distendido y diferente. La Puercoterapia también produce sonrisas.
Por otro lado, la presentación en sociedad de la hamburguesa Estupenda, una creación de Martín Carnicero, conquistó ayer los paladares de los primeros sorianos en probarla. En unos días podrán ser muchos más, puesto que las piezas se comercializarán a través de las carnicerías asociadas a Asocar aumentando la oferta de sabores 100% locales.
Precisamente ese carácter autóctono es la clave de Estupenda. La lista de ingredientes bien podría aparecer en la carta de cualquier restaurante típico. A saber: Carne de ternera, carne de cerdo, boletus de los montes sorianos, un toque de trufa negra y torrezno.
El propio creador reveló ante los asistentes que había tenido que cavilar poco para ponerle el nombre a su creación, así como algunos detalles característicos. Por ejemplo, el torrezno no se añade como una carne más, sino que se aprovecha su crujiente corteza bien picada para dar una cobertura sabrosa y sonora a la hamburguesa.
Numerosos asistentes a Puercoterapia aguardaron su turno para hincarle el primer bocado a esta creación, por el momento en tamaño contenido. Pan del de verdad, tomate, lechuga cortada en juliana o queso fueron algunos de los acompañamientos para demostrar que las hamburguesas pueden formar parte de una dieta equilibrada, sana, y en este caso soriana.
Para entonces el cielo había comenzado a descargar algunos goterones y el público se arremolinó en torno al puesto. A pesar de el cielo había restado algo de afluencia, fueron muchos los que se animaron a sacar el ticket para conocer esta novedad de primera mano mientras su creador se afanaba en prepararlas con mimo auxiliado por sus colegas de profesión.
Con esta degustación se pudo el punto final a la cuarta edición de Puercoterapia, una iniciativa en la que los carniceros de la provincia sacan su escaparate a la calle para acercarse aún más a sus clientes. La cita cuenta además con el apoyo del Ayuntamiento de Soria y de numerosas empresas agrarias y agroalimentarias, vinculadas en mayor o menor medida al porcino. Pero sobre todo, recibe el apoyo de los clientes de todas las edades para disfrutar de una jornada tan divertida como nutritiva.