La recaudación de la zona azul de Soria ascendió a 443.000 euros en 2025
Las operaciones del estacionamiento sumaron 663.000, según los datos de la empresa
Un usuario utiliza un parquímetros de la zona azul.
El estacionamiento regulado lleva años conviviendo con los sorianos. En las zonas céntricas y sus aledaños se ha convertido en una costumbre la rotación de aparcamientos y el echar monedas a los parquímetros. La ciudad se encuentra en pleno proceso previo para licitar de nuevo la gestión que ahora corresponde a la UTE Soria Estacionamientos. El contrato futuro pondrá sobre la mesa el canon que abonará la empresa por responsabilizarse de la zona azul. Son más de 400.000 los euros que se pueden recaudar al año. En concreto, en 2025 la cantidad ascendió a 443.475 euros.
Esta cifra se corresponde con 663.244 operaciones, expresaron fuentes municipales sobre la base de los datos facilitados por la empresa. Si bien la recaudación puede parecer cuantiosa, hay que tener en cuenta que la firma se encarga por el mismo contrato de otros dos servicios que no son tan rentables y a los que sostiene el aparcamiento regulado: la terminal de mercancías y la retirada de vehículos con la grúa. De hecho, estas tres ‘patas’ volverán a estar unidas en el próximo periodo de gestión que ya prepara el Ayuntamiento.
En este sentido, ha contratado a una empresa para realizar un estudio sobre las necesidades del nuevo periodo, la zonificación y el número de plazas. La ciudad ha cambiado con nuevas zonas peatonales, reordenación de aparcamientos y carril bici. Por ello, las próximas condiciones de contratación serán distintas en lo que se refiere a la zona en sí. Una vez con las conclusiones sobre la mesa se estima que en un par de meses pueda estar elaborado el nuevo pliego.
El actual contrato procede de 2017. El total de plazas delimitado por el cobro es de 648, según el pliego de aquel procedimiento. El número futuro vendrá determinado por el estudio, así como una zonificación que ha modificado su espacio a medida que se van sucediendo las obras. Es lo que ha sucedido, por ejemplo, con la calle Doctrina y la ampliación del aparcamiento o en la plaza de Las Balsas o en la prolongación urbana del carril bici. La merma de plazas de zona azul en un área determina su traslado a otra, para que se mantenga el equilibrio de la concesión.
El estudio de la zona azul y el anuncio de la próxima licitación llegan en un momento de actualización de las tarifas, que no habían sido modificadas desde 2017. Especialmente llamó la atención la subida de la anulación de las multas, que pasa de tres a nueve euros. Para el PP esto demuestra el ‘afán recaudatorio’ del equipo de Gobierno. Sin embargo, la explicación se encuentra en la propia naturaleza de la zona azul: facilitar la rotación de aparcamientos. Y es que con tres euros intervenía la picaresca, ya que era más barato pagar la multa que la tarifa por permanecer un tiempo prolongado. Con esta práctica se desnaturalizaba la función del estacionamiento.
En cuanto a la colocación las plazas en la futura concesión, habrá que esperar al pliego para conocer su ubicación. Unos emplazamientos que, en todo caso, será previsiblemente flexibles, ya que en función de las obras y novedades en las calles podrán reubicarse. Es algo que el actual pliego ya recoge.
«El Ayuntamiento podrá modificar por razones de interés público el número y la ubicación de estas plazas, siendo a cargo del contratista el traslado y la nueva instalación de las máquinas expendedoras y la señalización vertical del estacionamiento limitado y la horizontal de toda la zona de estacionamiento limitado (color azul)», señalan las condiciones de contratación.
Todo ello, contando además con los cambios temporales por autorizaciones concedidas por el Ayuntamiento por obras, construcción de edificios o mudanzas, así como por la celebración de manifestaciones, procesiones, eventos deportivos o limpieza viaria, entre otras causas.