Las deudas de familias y autónomos disparan los casos de la Ley de Segunda Oportunidad en Soria
La cuantía media condonada por el juez ronda los 120.000 euros. Los procedimientos repuntan tras el covid sobre todo por los préstamos ICO
Los procedimientos judiciales para exonerarse de las deudas repuntan y siguen al alza.
La Ley de Segunda Oportunidad, que permite a los particulares y autónomos –personas físicas– cancelar sus deudas, cumple ya 10 años en vigor y el incremento de su aplicación pone de manifiesto que ha dejado de ser una gran desconocida. Más de la mitad de los procesos concursales que se abren en los juzgados son ya de este tipo, ganando terreno frente a los iniciados por las empresas.
Las deudas de familias y autónomos han disparado los procedimientos de Segunda Oportunidad, con un repunte post covid que tiene mucho que ver con los préstamos que fueron avalados por el Instituto de Crédito Oficial, ICO. «Eran préstamos blandos, con carencia, pero había que devolverlos, y muchos no han podido», explicó el abogado Santiago Soto, experto en materia concursal. Suyo es el caso de un soriano que pudo deshacerse de una deuda de dos millones de euros en 2019, la cantidad más alta en España hasta el momento condonada gracias a la Segunda Oportunidad, una Ley que ofrece un mecanismo legal para que particulares y autónomos en situación de sobreendeudamiento puedan liberarse de sus deudas y empezar de nuevo.
Soria
Una vecina de Soria cancela 73.730 euros al acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad
Milagros Hervada
Soto explicó que el perfil de afectados ha ido cambiando y los expedientes son cada vez de cifras más pequeñas. La deuda media ronda los 120.000 euros, aunque también son numerosos los casos entre los 700.000 euros y el millón. «Hay muchos expedientes en Soria, pero son volúmenes pequeños», matizó el abogado, lo que es debido a que muchos son familias o pequeños autónomos a los que las deudas ahogan y ya no pueden más. Según el experto, «la mayoría han aguantado demasiado, y cuando recurren a la Segunda Oportunidad es cuando ya no pueden cumplir, con cuentas y nóminas embargadas, impagos de luz y gas...».
Soto apuntó que llegan a su despacho más de un caso de este tipo al mes. En lo que va de año ha presentado cuatro concursos, dos son de empresas y los otros dos de personas físicas que se agarran a la Segunda Oportunidad. Y la tendencia de estos últimos «va al alza».
Para poder acogerse a esta ley es necesario cumplir una serie de requisitos. Lo primero, evidenciar que se actuó de buena fe cuando se contrajeron las deudas. Esto implica no haber sido condenado por delitos económicos ni haber intentado defraudar a acreedores. Hay que demostrar una situación de insolvencia, e intentar un acuerdo extrajudicial, es decir, antes de acudir a la vía judicial, tratar de llegar a un acuerdo con los acreedores.
Además, es necesario presentar documentación que respalde la solicitud, como informes financieros y un listado detallado de deudas.
Según Soto, recabar esta documentación requiere unos 20 días aproximadamente, y la resolución judicial puede tardar entre dos y cuatro meses cuando no existen bienes con los que hacer frente a las deudas. Si los hay, el tiempo se dobla, de cuatro a ocho meses.
La Ley de Segunda Oportunidad tiene como objetivo fundamental permitir que personas físicas y autónomos en impagos puedan exonerar total o parcialmente sus deudas tras un procedimiento judicial. Permite preservar la vivienda habitual, es decir, no se contempla como bien con lo que afrontar la deuda. «El saber que puedes salvar tu vivienda habitual aunque vayas a un concurso da tranquilidad», apuntó el abogado, quien destacó que esta ley ha cubierto «una carencia muy importante que le faltaba al emprendimiento para que los negocios puedan continuar».
Son frecuentes los casos de particulares que avalaron con su patrimonio la iniciativa emprendedora que iniciaron, también los matrimonios, en bienes gananciales, que se arruinan cuando la iniciativa que comenzó uno de ellos va a pique. La casuística es mucha y diversa. No faltan tampoco los casos de familias que se endeudaron con préstamos que no han podido devolver y que se ven arrastrados.
Con la condonación de la deuda, los afectados pueden volver a emprender con la casilla otra vez a cero, fomentando por tanto ese espíritu de emprendimiento, sin el lastre de un descubierto en sus cuentas.
En Soria, todos los asuntos relativos a la Ley de Segunda Oportunidad se centralizan en la plaza dos del Tribunal de Instancia, lo que antes era el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 y Mercantil. «Hay una abrumadora mayoría de conceder la exoneración», indicó el experto, también porque el filtro previo ya se ha hecho por los profesionales, constatando que el cliente cumple los requisitos. «No me han denegado ninguno y llevo decenas», matizó.