Las excavaciones documentan el origen de Numancia en el siglo IV antes de Cristo
La ocupación prehistórica de finales de la Edad del Bronce apunta al antecedente de la ciudad celtibérica que protagonizó la gesta frente a Roma. El director de Patrimonio Cultural compromete la continuidad prospectiva en el futuro
Visita del director general de Patrimonio a las excavaciones de Numancia para conocer los hallazgos de esta campaña.
Numancia, o como se llamara, ya estaba en el Cerro de la Muela, en las inmediaciones del actual pueblo de Garray, a finales del siglo IV antes de Cristo, en el tránsito entre la Edad del Bronce y la primera del Hierro. Es la ocupación prehistórica que podría corresponder al antecedente de la ciudad celtibérica que quedó para siempre inmortalizada por su gesta de resistencia frente a Roma. Así lo ha podido documentar el equipo de arqueólogos que durante 15 días ha abierto los secretos que guarda el yacimiento en las excavaciones de Numancia que han regresado este verano después de seis años de inactividad con una financiación de 17.800 euros por parte de la Junta de Castilla y León.
Los materiales recuperados, entre ellos cerámicas realizadas a mano y una posible fosa perteneciente a una empalizada de delimitación del asentamiento, apuntan a esa cronología, un periodo que continúa siendo uno de los menos conocidos en el Alto Duero debido a la escasez de registros arqueológicos conservados.
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Así trabajan los arqueólogos en el yacimiento de Numancia durante las excavaciones de 2026
Mario Tejedor
La campaña de excavaciones busca el origen de la ciudad y por eso se eligió uno de los sectores con mayor potencial estratigráfico, "más de un metro de profundidad", como indicó la directora de los trabajos, la profesora Raquel Liceras, de la Universidad Complutense de Madrid, junto a los arqueólogos Sergio Quintero, Carlos Tabernero y Juan Pedro Benito. Liceras se refirió a los orígenes en "un proceso de aglomeración urbana al final del siglo cuarto, principios del tercero, cuando se empiezan a crear las ciudades", un proceso en toda la península y en Europa.
En concreto, la zona en la que han actuado ya fue excavada entre 1998 y 2000 por el profesor Alfredo Jimeno, y en esta ocasión han actuado en la denominada Casa A y en un tramo de la muralla de circunvalación, haciendo una lectura vertical de los perfiles arqueológicos conservados hasta la ciudad imperial romana.
Sobre estos niveles se han identificado una muralla y una unidad doméstica celtibéricas, compuesta esta última por varias estancias. La excavación ha permitido delimitar los suelos de habitación y analizar las técnicas de construcción en barro crudo, aportando nueva información sobre la arquitectura doméstica y los sistemas constructivos empleados en la ciudad prerromana.
Asimismo, el levantamiento de un derrumbe de adobes ha posibilitado la documentación de una estancia sellada bajo este nivel de colapso, en cuyo interior se han recuperado diversas cerámicas pintadas.
La secuencia estratigráfica culmina con la ocupación correspondiente a la ciudad romana imperial, desarrollada a partir del siglo I d.C. En este nivel se ha identificado un área destinada al trabajo artesanal del bronce, donde se ha localizado el pavimento de una estancia junto a pequeñas gotas y recortes metálicos, evidencias directas de actividades metalúrgicas desarrolladas en este espacio.
Toda la intervención ha sido documentada con técnicas digitales, como fotogrametría terrestre y aérea con dron, así como un levantamiento topográfico de alta precisión mediante GPS diferencial. Estos trabajos permitirán generar modelos tridimensionales de alta resolución que facilitarán tanto la investigación como la conservación y difusión científica de la excavación. "Ya hemos cogido muestras de carbones para hacer los carbonos 14, también de sedimento para estudiar las semillas, de maderas para ver qué tipo de árbol son y de la microfauna", explicó la arqueóloga, quien añadió que los radiocarbonos permitirán tener "cronologías absolutas, incluso del poblamiento prehistórico antes del numantino".
"Desde el punto de vista de la investigación, hay mucho trabajo por hacer", recalcó Liceras, durante la visita del director general de Patrimonio Cultural de la Junta, José Ramón Sola, para conocer los hallazgos de esta intervención. Sola comprometió continuidad en próximas campañas. "A la vista de los resultados, que no pueden resultar más prometedores, la Junta seguirá apostando decididamente, como lo ha hecho hasta ahora, en orden a sostener los procesos de investigación y de reconocimiento arqueológico", anunció el director de Patrimonio, quien recordó que el yacimiento es de titularidad estatal, aunque gestión autonómica, y por eso reclamó apoyo del Gobierno. "Lo mismo que desde la gestión, el Gobierno regional asume su responsabilidad, sería deseable que se asumiera también en términos de iniciativa real, de responsabilidades por parte del Estado", enfatizó. A preguntas de los periodistas se refirió al anhelado centro de interpretación de Numancia, del que dijo, "es una responsabilidad del Estado. Existe proyecto desde hace bastante tiempo, pero no volvemos a saber nada más. Quizá el Ministerio de Cultura podría contestar".
Finalizados los trabajos de campo en el yacimiento, la investigación continuará durante los próximos meses en la fase de laboratorio. Se llevarán a cabo las tareas de limpieza, inventario, dibujo, estudio y digitalización de los materiales recuperados, así como un amplio programa de análisis especializados.
Paralelamente, se realizarán análisis arqueobiológicos de sedimentos para identificar restos de fauna, semillas y maderas utilizadas tanto en la alimentación como en la construcción, con el fin de reconstruir aspectos de la vida cotidiana de los habitantes de Numancia a lo largo de su historia. Asimismo, se desarrollarán estudios arqueométricos sobre los elementos constructivos elaborados en barro, que contribuirán a mejorar el conocimiento de las técnicas constructivas empleadas durante los distintos periodos de ocupación.