DIPUTACIÓN
Pardo propone el cierre de las residencias de Navaleno y El Royo
Los sindicatos deberán responsabilizarse de rebajar el absentismo al 5%
La paralización de las residencias de la Diputación provincial pasa ahora mismo porque los sindicatos acepten la propuesta planteada el pasado miércoles por el presidente, Antonio Pardo, que contempla el cierre de las residencias de Navaleno y El Royo según confirmaron a DIARIO DE SORIA fuentes de absoluta solvencia. La propuesta que están estudiando los sindicatos también contempla otras condiciones como una reducción salarial, la rebaja del absentismo y el cambio de categoría de los sábados que pasarían a ser no festivos.
La propuesta de Diputación fue presentada el miércoles en una reunión que se convocó tras el encierro que llevaron a cabo los trabajadores el viernes de la semana pasada. Según explicaron a este medio fuentes de absoluta solvencia el presidente provincial fue muy claro en su exposición. Pardo explicó a los miembros del comité que la paralización de la externalización pasaría porque la Diputación mantuviera el control de las residencias de Ágreda y El Burgo de Osma y el cierre de los centros geriátricos de Navaleno y El Royo. El cierre de estas dos instalaciones supondría que el casi medio centenar de personas que trabajan en los citados centros fueran despedidas ya que las otras residencias no tienen capacidad para asumir tantos trabajadores. La dureza de la medida es una de las razones que ha provocado que los sindicatos y los representantes políticos hayan alcanzado un pacto de silencio para no desvelar el contenido del plan hasta que hubiese acuerdo.
Hay que recordar que la residencia de Navaleno es la única que no ha recibido ofertas en el proceso de externalización licitado por la Diputación y que el propio informe encargado por la institución provincial ya señalaba que sus condiciones actuales la hacían poco atractiva para la externalización. Con respecto a la de El Royo, a pesar de que el presidente ha dicho públicamente que «creía» que contaba con autorización de sus propietarios, el Obispado, para su externalización, desde la Diócesis se ha insistido en repetidas ocasiones que dicha autorización no existe.
Además de las propuestas referentes al futuro de los centros Pardo también propuso una rebaja salarial, que no estaba cuantificada, que los sábados pasaran a ser considerados como día laborable (no festivo como hasta ahora) y el compromiso del comité de empresa para que el absentismo en las residencia se rebajara del 16% actual al 5%.