La siembra del cereal de invierno se reducirá en 667 hectáreas
Asaja cree que la superficie ha descendido porque los precios están bajos y no subirán
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Los agricultores sorianos sembrarán 667 hectáreas de cereal de invierno en esta campaña, un 0,3% menos que durante el año pasado, según las estimaciones realizadas por la Consejería de la Junta de Castilla y León que se elevan a las 219.600 hectáreas. Soria es una de las seis provincias de la Comunidad en la que se han detectado descensos para este invierno.
En Castilla y León, las siembras se han reducido para la campaña de 2015 en 9.430 hectáreas, hasta un total de 1.906.595, con una merma porcentual respecto a la anterior de medio punto. Las estimaciones efectuadas por la Consejería de Agricultura de la Junta, reflejan un descenso en la superficie de cebada en 8.599 hectáreas, hasta 875.350; y de trigo, en 5.435, con 879.970, que representan reducciones relativas del 0,9 y 0,6%, en cada caso. Por el contrario, las siembras en centeno han crecido en 3.695 hectáreas, con 93.315; y en avena, en 909, hasta 57.960, con avances porcentuales del 4,1 y 1,6%, respectivamente.
Por provincias, y en cifras absolutas, han crecido las hectáreas sembradas en Ávila, León y Segovia, y se han reducido en el resto. En concreto, la provincia abulense gana 2.975, la leonesa, 2.204 y la segoviana, 931, hasta 107.850, 104.240 y 171.669, respectivamente. En términos relativos, se elevaron un 2,8, 2,2 y 0,5%, en cada caso. Por el contrario, la superficie sembrada ha bajado en 7.607 hectáreas en Palencia (281.450); en en 2.625 en Zamora (156.650); en 2.371 en Salamanca (137.230); en 1.393 en Burgos (398.775) y en 887 en Valladolid (328.200). En cifras porcentuales, las siembras han bajado un 2,6% en la provincia palentina; un 1,6% en la Zamora; un 1,7% en la salmantina; y un 0,3% en la burgalesa, la soriana y la vallisoletana, en cada una.
El presidente de Asaja en Castilla y León, Donaciano Dujo, explicó a Ical, que con carácter general las hectáreas sembradas «son muy similares a las del año pasado tirando a la baja», y aclaró que no podían aumentar porque los precios de cereal «han estado a la baja y no se ha animado la cosa», junto a la «mala» cosecha del año pasado. Comentó que lo que no se ha sembrado se ha dejado para bezas, proteaginosas o girasol para la primavera, e insistió en que «los bajos precios no animan a sembrar más».
Aseveró que la nueva PAC no ha influido nada al respecto, porque la rotación de cultivos en secano se producía en todos los sitios. En todo caso, lo que si indicó el dirigente sindical es que lo que se ha sembrado «tiene buenas perspectivas, porque ha ido lloviendo de forma escalonada, no ha sido un invierno muy húmedo y tampoco excesivamente frío». «Tanto los cereales, como el pasto tienen muy buenas condiciones, de cara a la primavera, pero hasta junio, julio queda mucho», concluyó.