SAN PEDRO MANRIQUE
Al mercado en La Exclusiva
San Pedro Manrique retrocede en el tiempo en su evento tradicional
Detalle del Mercado Tradicional de San Pedro.-DIEGO MAYOR
San Pedro Manrique dio vida ayer a las viejas fotografías en blanco y negro con la celebración de su Mercado Tradicional, una cita fiel al verano en Tierras Altas que recuperar el trajín de antaño. Boinas y varas, segadores, ovejas y artesanos se entremezclaron en sus calles con todo un símbolo del mercado, del pueblo y de la comarca, el autobús de La Exclusiva. Con sus dos pisos y su lento ‘tran-tran’, volvió a hacer las delicias de quienes la conocieron en servicio habitual y de los más pequeños, que encontraron un descapotable repleto de historia y sabor.
Como mandan los cánones, el mercado invitó a levantarse pronto para acudir al epicentro comercial de Tierras Altas. Con el traqueteo de La Exclusiva y el pausado sonido de las caballerías, cientos de personas fueron arremolinándose en la plaza De la Cosa, donde también llegó el ganado para disfrute, sobre todo, de los niños.
En el perímetro aguardaban los puestos artesanales donde unos ofrecían sus mercancías y otros realizaban demostraciones de los trabajos de antaño. Los materiales se ajustaban a un pasado no tan lejano, con madera, cuero, metal o labores de cestería mezcladas entre una multitud creciente.
Junto a la plaza esperaban los labriegos de antaño para mostrar tanto sus aperos como una forma de sostener la sociedad que aguantó prácticamente inalterada durante milenios. Boinas y chalecos ponían una nota colorida mientras que los músicos iban animando los rincones de San Pedro.
Con la climatología fresca pero agradable, poco a poco los visitantes fueron acompañando a los vecinos para añadir bullicio, otro elemento imprescindible para el mercado tradicional y que añade todavía más sabor. Los artesanos, mientras tanto, despachaban sus mercancías, desde juegos tradicionales para niños -fuese cual fuese su edad- hasta productos agroalimentarios tanto de la zona y la cercana Rioja como de lugares lejanos.
Con 17 ediciones ya a sus espaldas, el Mercado Tradicional demostraba de nuevo el por qué de su longevidad mientras envolvía a los participantes en el ecuador del siglo XX. Los tiempos cambian, y muchos de aquellos productos básicos que cultivaban y elaboraban en Tierras Altas son hoy elaboradas delicatessen que la gran ciudad no puede ofrecer. Aún así, mano a mano, boina a boina y oveja a oveja, La Exclusiva trasladó a todos a una historia cercana.