ALMAZÁN
Atronadora Bajada
Almazán enmudece al paso de la imagen de Jesús, con 89 kilos de pólvora
La Bajada es siempre el primer domingo de septiembre-Daniel Rodríguez
Primero se hizo la oscuridad y casi a la par, el silencio. Después, Almazán tronó como lo hace cada primer domingo de septiembre a las diez de la noche. Fue un estruendo ensordecedor que duró unos minutos cargados de intensidad: el tiempo que tarda la imagen de Jesús Nazareno en cruzar la plaza Mayor, desde que asoma por la calle Campanario atraviesa la plaza Mayor y cruza a continuación por la Puerta de la Villa y la Torre del Reloj. Poco después, la imponente imagen del patrón de Almazán hacía entrada en su casa, la ermita de Jesús, donde permanece todo el año a excepción de los días previos de fiestas, y concluía así uno de los actos más emotivos de las fiestas, declaradas de Interés Turístico Regional, la Bajada de Jesús.
Noventa kilos de pólvora ardieron durante el espectáculo pirotécnico que llega a su punto álgido cuando los encargados de portar los banzos dan la vuelta a la imagen para que mire al pueblo antes de retornar a la ermita. La empresa encargada del espectáculo fue la asturiana Pirotecnia de Pablo, de Cangas de Narcea, que ya conocía el espectáculo. Esta misma empresa se hizo ya cargo de la Bajada en el año 2015, tras el accidente sufrido por Pirotecnia Zaragoza, que tradicionalmente asumía las fiestas.
El presupuesto de adjudicación en el presente año fue de unos 9.000 euros para la traca de fuegos y petardos, con 89 kilos de pólvora «para ser exactos», en palabras del alcalde, José Antonio de Miguel.
Por la mañana, el Ayuntamiento acogió la recepción de autoridades antes de la subida a la iglesia de Nuestra Señora de Campanario para la Eucaristía en honor al patrón, tras la cual tuvo lugar en la plaza Mayor la subasta de banzos de Jesús, para ver quién bajaba la imagen a la ermita.
La mayor puja por los banzos fue la presentada por Sergio Mateo Angulo, equivalente a 3.000 euros. A primera hora de la tarde, comenzaron los preparativos para el espectáculo por parte del personal de la empresa, participando de un dispositivo que contó también, como es preceptivo, con bomberos, sanitarios y fuerzas de la seguridad en previsión de cualquier incidente.
El alcalde, José Antonio de Miguel, valoró de forma positiva el transcurso de las fiestas que hoy llegan a su fin. El responsable municipal significó la participación vecinal y el ambiente que se ha vivido estos días en el municipio, pese al frío de por la noche y la lluvia en la verbena del primer día que hizo que tuviera que acabar antes de tiempo. «Al margen de esto todo ha salido bien», comentó De Miguel horas antes de la traca.
Las fiestas han tenido un presupuesto de 150.000 euros para un completo programa de actividades que incluía espectáculos taurinos, entre ellos la corrida de toros que tuvo lugar el sábado.