Medio ambiente
La Sociedad de Pescadores de El Burgo denuncia la aparición de cientos de peces muertos en el Ucero
La CHD y los agentes medioambientales investigan el alcance del episodio tras recoger muestras en distintos puntos del cauce
Un pescador muestra numerosos peces muertos extraídos de las aguas del río Ucero.
La Sociedad de Pescadores de los ríos Abión y Ucero ha denunciado la aparición de cientos de peces muertos en el río Ucero, un episodio que afecta a varios kilómetros de cauce y que ha obligado a activar una investigación por parte de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) y de los agentes medioambientales.
Los pescadores detectaron la mortandad en un tramo aproximado de dos kilómetros, donde han retirado alrededor de 150 truchas, algunas de más de un kilo, además de bogas, piscardos, bermejuelas, gobios y cangrejos. El presidente de la entidad, Miguel Ángel Lafuente, describe un escenario “muy triste”, donde no hay “ningún animal vivo” y el cauce desprende un olor “pestilente, como a alcantarilla”. Explica que el fondo del río está cubierto por “lodo de depuradora”, un barro oscuro y maloliente que nada tiene que ver con el sedimento natural del cauce.
Una sacadera repleta de pecas muertos.
Durante la inspección producida este viernes, la Sociedad acompañó a los agentes medioambientales y a la CHD en la toma de muestras. Lafuente detalla que aguas arriba el agua estaba “transparente, está un poco verde porque hay como un alga”, algo frecuente en verano y sin presencia de peces muertos. Sin embargo, aguas abajo, próximo a la depuradora, el panorama cambia por completo y el tramo afectado se extiende, al menos, hasta el entorno de La Olmeda.
Aunque la entidad insiste en hablar de “presunto vertido”, el presidente señala que la diferencia entre ambos puntos es evidente y que están “convencidos”, de que tiene que ver con la depuradora, a la espera de los análisis oficiales. Lafuente recuerda que hace cuatro años ya se produjo un vertido que fue “confirmado por los análisis del laboratorio”.
El presidente explica que la Sociedad llevaba días observando señales preocupantes en el funcionamiento del sistema de depuración. “Ya se lo advertimos al ayuntamiento y a la nueva empresa que no pintaba bien, que estábamos viendo cosas, que estaba saliendo lodos, que veíamos que el agua estaba súper turbia”, afirma. Según relata, el encargado de la planta reconoció que “la depuradora actúa al 50%”, algo que él considera que fue “honesto” por su parte.
Cuerpos de peces muertos extraídos del río Ucero.
A ello se suma un contexto de altas temperaturas, falta de lluvias, caudales ecológicos sin controlar y un río con muy poca agua. “El pueblo está a tope, hace un calor de miedo y no baja prácticamente agua por el río porque no se controlan los caudales ecológicos y encima no llueve. Pues esto hace que pase lo que ha pasado”, resume. El guarda de la confederación también trasladó a los pescadores su impresión de que podría haberse producido un pico puntual de contaminación.
Tras el aviso de los pescadores, el guarda activó el protocolo y avisó a la CHD, cuyos técnicos acudieron al lugar para recoger muestras en distintos puntos del cauce. “Han venido a coger muestras gracias al guarda que ha hecho su trabajo con la mayor celeridad posible”, señala Lafuente. Las truchas muertas han sido trasladadas a Burgos para su análisis.
La Sociedad continuará documentando la situación en los próximos días, ampliando el recorrido del río para delimitar con precisión la extensión del episodio. Lafuente lamenta que, ante situaciones así, “no podemos hacer nada más que presionar”, y recuerda que la asociación se reflotó precisamente tras el vertido de hace cuatro años.