El alcalde de Almazán aboga por un pacto «amable» entre Junta, Ayuntamiento y propietarios para salvar el Palacio
El regidor adnamantino teme que un posible conflicto sobre el BIC acabe en el Juzgado
Estado en el que quedó el Palacio de Almazán tras el último derrumbe.
El alcalde de Almazán, Jesús Cedazo, aboga por un pacto a tres, entre Ayuntamiento, Junta de Castilla y León y propietarios, para dar una solución rápida a la consolidación del Palacio de los Hurtado de Mendoza. «No hablo de dinero», matizó el regidor en su intervención en el pasado pleno a preguntas del estado del edificio BIC tras los dos derrumbes sufridos el mes pasado.
Cedazo explicó que, a su juicio, se debería entablar una negociación con los dueños en la que se debe poner encima de la mesa su renuncia a la propiedad o en todo caso por una compensación menor ante el estado en el que se encuentra el edificio.
«Creo que se debe buscar una solución pactada y amable, porque si no es así es posible que el conflicto entre en el Juzgado, como ha ocurrido con otros BIC, y entonces el que pierde es el monumento y Almazán».
No obstante, el regidor adnamantino indicó que se ha reunido con todos los dueños del inmueble, cuya propiedad se encuentra muy fragmentada y alguna de las partes no ha resuelto la herencia, con el objetivo de avanzar en una solución para salvar el singular palacio en el que pernoctaron los Reyes Católicos, cuyo mantenimiento futuro se encuentra amenazado al desplomarse más de la mitad de la fachada norte en septiembre y quedar muy comprometida la estabilidad del torreón.
La pérdida patrimonial es enorme en el edificio del siglo XV, en el que está dañado, de forma considerable, una galería gótica única y excepcional.
En la actualidad la Junta acomete las obras de emergencia en las que se ha apuntalado la fachada dañada « y poco más sabemos», indicó el alcalde, quien explicó que es la Dirección General de Patrimonio de la Junta la que dirige las obras en las que intervienen dos empresas.
«Esto va para largo», aseguró Cedazo, quien recordó que las obras de emergencia tienen que dar paso a unas obras de consolidación y recuperación de las estructuras dañadas.
En este sentido indicó que la Junta se ha comprometido a realizar un mapa de las actuaciones que se tienen que llevar a cabo a futuro sobre las que tendrán que responder los propietarios.
El alcalde expuso que desde el Ayuntamiento se ha requerido en numerosas ocasiones a los dueños una intervención ante el deterioro manifiesto en el que se encontraba la parte del edificio en la que se han producido los derrumbes.
Las inspecciones técnicas que se han realizado sobre el terreno desde los derrumbes han constatado la existencia de un «daño estructural grave», con afección a la crujía norte del Palacio, a seis arcos de la galería, al artesonado, la cubierta y los forjados intermedios, así como una posible afección a la estabilidad del torreón.
Los restos del derrumbe han alcanzado además, la vía pública, lo que supone un riesgo para la seguridad de las personas y obliga a mantener cerrado el entorno hasta que quede garantizada la estabilidad del edificio.