La plegaria medieval por las Ánimas que se canta en un pueblo de Soria en la tarde de Todos los Santos
Cuenta con 15 estrofas que se recitan en distintas calles del pueblo
Grupo de vecinos de Tajueco recitando el Cántico de las Ánimas
Los vecinos de una pequeña localidad soriana fueron fieles a la cita con una de las tradiciones más antiguas y singulares de la provincia en la festividad de Todos los Santos: se trata del Cántico de las Ánimas.
A las siete de la tarde los habitantes acudieron a las puertas de la iglesia donde comienzan a recitar unas cuartetas que son una plegaria por las almas del purgatorio.
Se forman dos grupos que son los encargados de recitar una letanía a la luz de las velas y se las linternas, formada por 15 estrofas, de manera alternativa. Comienzan un grupo y continúa el otros. La décimo quinta estrofa la entonan de manera conjunta.
El proceso se repitió en los cruces de las cuatro calles de Tajueco, localidad que revive todos los años el rito, y finalizó en la plaza Mayor. Después se repartió moscatel y pastas entre todos los asistentes. Se conoce que otros pueblos de las provincia también ha celebrado un cántico similar, pero el que se ha mantenido a lo largo de los años ha sido el de Tajueco que ha llegado hasta el siglo XXI gracias a la memoria oral y a la continuidad comunitaria.
Participantes en el Cántico de las Ánimas en Tajueco.
Eso lo convierte en un ritual único en la tarde del día 1 de noviembre. Según los estudios etnográficos, su origen se remonta a las plegarias medievales por las almas del purgatorio, con posibles raíces pre-cristianas. Su significado está vinculado a acompañar a las almas en su camino hacia la salvación, rogando por ellas y espantando a los fantasmas.
En esta ocasión, la celebración del rito coincidió en el fin de semana en el que Tajueco celebró San Roque, siempre el último sábado de mes, por lo que se registró una importante concurrencia en Tajueco durante este fin de semana.