Jesús Aldea Romeo, el pescador de Soria fuera de lo corriente: «Me seduce la pesca de depredadores y de todo lo que tenga dientes»
Este joven de Soria comparte su gusto por la pesca y su gran conocimiento de una práctica que le inculcó su padre
Jesús Aldea.
Podríamos haber hecho un curso de pesca intensivo y de alto nivel. Intentamos -siguiendo instrucciones- aprender a leer el río. Nada. La caña se nos va de las manos una y otra vez, así que preferimos escuchar a quien sabe un rato largo de pesca, Jesús Aldea Romeo (Soria, 1975). Lo suyo es una pulsión, le dan igual las aguas, en superficie o profundidades, y nos descubre el secreto: «Hay que ponerse en la piel del pez». Pero a eso no todo el mundo llega. Él sí.
P. ¿Pican o no pican?
R. De vez en cuando. No siempre, no siempre. (¿Qué hace cuando no?). Disfrutar del entorno.
P. ¿Cuál es el mejor momento antes de que el hilo empiece a tirar?
R. Simplemente disfrutar del entorno en el que estás antes de que llegue la picada. El estar rodeado de la naturaleza, ese momento en el que desconectas de la ciudad. A mi móvil le quito los datos y disfruto, piquen o no piquen los peces. Para estar concentrados, básicamente.
P. ¿Mejor solo o con amigos?
R. De los dos. Te diría de las dos opciones, pero se puede decir que con el paso del tiempo cada vez me gusta más disfrutar solo. Tengo también buenos amigos con los que me gusta disfrutar de la compañía, pero también me ir solo. Depende del momento.
P. ¿Por qué la trucha es la reina?
R. Ahí discrepo un poquito. ¿Por qué la trucha? quizás porque estamos aquí en Soria, con nuestro querido Duero, sea la reina del río. Yo tengo también un abanico amplio de peces, aunque la trucha sea uno de de mis favoritos.
P. A ver ese abanico.
R. Me gusta la pesca en general, la trucha, pero sobre todo practico la pesca de depredadores y de todo lo que tenga dientes. Me muevo por toda España y me gusta disfrutar de ellos. Puedo pescar truchas, perca fluviatilis, puedo pescar lucios, black bass, lucio percas, cualquier cosa.
P. Déjeme que le diga que en el Ebro hay unos siluros de impresión.
R. También tocamos siluros; tengo alguno cogido, mi récord personal está en 2 metros 43 en el Ebro.
P. Caramba, pero no lo sacaría solo.
R. Sí, sí, sí. Me niego a pasar la caña. Yo solito. Te llenas de mucha satisfacción. Con los primeros ejemplares te quedas como un poco loco, porque no estás acostumbrado a sacar peces de tales dimensiones. Estos ejemplares llegan a medir dos metros y medio, a los 100 kilos de peso. Son otras dimensiones, es otro mundo, no tiene nada que ver.
P. ¿Y por qué le atrae el pez con colmillos, por decirlo de algún modo?
R. Colmillos no tiene. (Ya, imagino, era un decir). Desde que era pequeñito, en torno a los 6, 8 años, mi padre siempre me ha llevado a pescar. He tocado un poco todos los palos, todas las modalidades. Pero con lo que más disfruto es, como dice, con los dientes, buscando ese tipo de depredadores de peces. No es menospreciar a los demás, pero me especializo por así decirlo en tema de depredadores.
P. ¿Cómo se aproxima uno al río a pescar?
R. Dependiendo de en qué entorno pesques. En el caso de las truchas, te pones un variador, vas por dentro del agua y tienes que ir leyendo el río, qué es lo que pueden comer y adaptarte a a la técnica. Para pescar te tienes que poner en la piel del pez e ir a por él. Ponerse en su piel para acercarse. Y sobre todo lo que tienes que aprender es a leer el río. Los momentos buenos son amaneceres y atardeceres. El río tiene sus momentos y luego no es todo igual; te puedes encontrar zonas de corriente, de tablas moderadas, de pozas y hay que saber leer cada una, interpretar y poner el señuelo que tú creas más conveniente.
P. ¿Cómo será la libertad de los peces?
R. Yo soy de liberarlos siempre. Podemos tocar un amplio abanico, porque tenemos los peces de toda la vida, los autóctonos, hablando de la línea del Duero de Soria, tenemos barbos y truchas. Y luego han ido introduciendo especies alóctonas, ya sean alburnos, siluros, lucio percas. Según legislación, cuando coges un un pez alóctono (alóctono quiere decir que se ha introducido por el ser humano, porque evidentemente no vienen volando) estas especies invasoras crean un impacto medioambiental muy grande en el ecosistema nuevo donde se las introduce y lo que hacen es desplazar a las especies autóctonas, no solo desplazarlas, sino que las destruyen, las atacan y se las comen.
No me gusta tampoco sacrificar nada y para mí merecen tanto respeto las truchas y los barbos, los peces que tenemos aquí, como las especies invasoras que ya llevan también mucho tiempo, ya sean lucio percas o siluros. Yo me dedico a pescarlos y me da tanto disfrute una trucha como una lucio perca en este caso.
P. Me refería a la libertad que sienten los peces en su medio, al margen de que se los coma o no después.
R. Imagino que al ser las temperaturas tan elevadas, ahora buscarán zonas de corriente para que se puedan oxigenar un poquito más. Y que cuando llegue el mal tiempo buscarán zonas de tablas y pozas más profundas para estar más tranquilos. Imagino que así será.
P. ¿Pescando es usted más libre?
R. No sé si la sensación sería ser libre, pero desconecto, se me pasa el tiempo volando.
P. Más que una afición entiendo.
R. A lo largo de mi vida he practicado varios varios deportes, aunque la gente no califique tampoco la pesca como deporte. Pero a mí lo que me transmite la pesca te lo resumo en dos palabras: es como si fuera una droga o un efecto dopamina. Cuando voy desconecto, me da igual pescar que no, evidentemente vas a sacar peces. Voy a pasármelo bien, desconectar con la naturaleza. Eso es algo que me inculcó mi padre unos valores desde pequeñito, cuando me llevaba de pesca todos los fines de semana, todos los festivos y los ratos que se podía. A día de hoy en cuanto puedo y tengo una excusa voy a pescar. Me da igual que sea un lago, un río o un embalse.
P. Fuera de nombre y apellido, ¿qué hay de Jesús Aldea en Jesús Aldea?
R. Mi padre me lo ha inculcado todo, siempre me ha metido en este mundillo. Todo lo que sé en el mundo relacionado con la pesca se lo debo a él. Competición, valores, naturaleza… Gracias a él soy la persona que soy y estoy muy orgulloso de que Jesús Aldea sea mi padre.
P. Es un secreto a voces. ¿Por qué él pesca más y mejor?
R. Siempre ha sido el maestro de maestros y quien me ha enseñado todo lo que sé. Pero los años pasan, vamos cogiendo edad, las técnicas evolucionan… Él ha sido campeón de campeones, pero yo he sido buen discípulo. No sé si atreverme a decir que el discípulo aventaja en este caso al maestro, pero ahí-ahí estaremos.
P. ¿Qué incendio arrasa la pesca en Soria?, ¿construcciones, pesticidas, invasores…?
R. Construcciones lo apartaría. Pero sí es verdad que a lo mejor invasores y pesticidas tendrían gran culpa.
P. Cuénteme eso del hackeo de su cuenta sobre el mundo de la pesca a su cuenta de Instagram, con 10.000 seguidores.
R. He decidido retomar otra vez el tema de las redes sociales, en este caso de Instagram. Siempre había sido activo y lo utilizaba a modo de álbum para subir las capturas que obtenía. Tuve la oportunidad de colaborar con una marca de pesca que me esponsorizaba, Roshi Fishing.
Estuve en torno a 7 u 8 años con ellos. ¿Qué pasó? Yo tenía el perfil abierto y de un día para otro, me hackearon la cuenta desde Vietnam. A las 24 horas fui a la Comisaría a denunciarlo. Era una manera de mostrar al mundo el tema de la pesca. Llegué a tener casi 10.000 seguidores, pero luego desapareció la cuenta y se me quitaron las ganas de publicar. Ahora, después de unos meses hemos vuelto de nuevo a dar guerra.
P. ¿Por qué cree que gusta tanto la pesca en Soria?
R. No te sabría decir. Creo que el soriano es especial. Tenemos muchos kilómetros de río. Ahí está el Duero y es una de las aficiones que nos han inculcado desde pequeñitos a los que somos de pueblos o de aquí alrededor de la capital. Creo que era muy fácil ir el fin de semana al río, a pescar, la caza o la recolección de setas. Es lo que se lleva aquí en la provincia.
P. ¿Qué pasará el día en que los peces le pidan derechos de imagen? Sus fotografías son espectaculares.
R. De eso se trata también. Voy a pasármelo bien y, como hemos comentado, intento leer el río, el pantano, saber cuándo van a estar los peces activos. Lo que pasa es que esto es una lotería: no sabes cuándo van a picar y, en el caso de que tengas suerte, sacar un buen ejemplar e inmortalizarlo con una buena foto. No se trata de hacer un montón de fotos, porque para mí lo primordial es que el pez vuelva sano y salvo en cuanto antes al agua. La foto es lo de menos, pero sí es verdad que si le echas una buena foto eso queda para siempre.
P. ¿Cuántas horas seguidas ha llegado a estar en el río?
R. De sol a sol, diez horas tranquilamente. Lo que haga falta; si estás a gusto, lo que haga falta. Y 3, 4, 5 días en una semana.
P. ¿Cómo prepara una jornada de pesca? ¿Improvisa, planifica?
R. Mañana mismo (por el jueves 30 de julio) voy a ir con unos amigos al pantano y ser de avanzadilla, porque estuve pescando ayer. Improvisé un poquito, se dieron buenos resultados y mañana voy a ir con tres amigos. Directamente les voy a decir con lo que tienen que pescar porque quiero que disfruten ellos también. Hay veces que se improvisa y hay veces que sabes con lo que tienes que pescar. Luego las hay en que los peces no quieren picar por lo que sea.
P. ¿Qué nunca olvida un pescador?
R. En mi caso el respeto y el amor por la naturaleza. Como te he comentado antes, en el tema de las fotografías, lo que me vale realmente es que el pez se vaya bien.
P. ¿Por qué pescar cangrejos es más divertido que pescar truchas que igual tiene más de silencio?
R. No lo comparto. Llevo unos cuantos años que apenas pesco cangrejos. Me gusta ir más como plan de merienda. A mí lo que realmente me gustan son los peces. Sí es verdad que de pequeñito he ido mucho a pescar cangrejos, pero es otro tipo de de pesca y a mí me resulta más bien aburrida.
Mi padre me enseñó a pescar ciprínidos, que son los peces herbívoros; son técnicas, otro tipo de técnicas que es más bien estar parado, hacer cebaderos, engordar, medir el agua y esperar a que pique el pez. Pero lo que realmente me seduce es la pesca de depredadores, ir meneándose, buscando las posturas, ir buscando el ataque, ese toque de puntera para que tú tengas que clavar y estar en la caña.
P. Me pregunto si los peces saldrán también a ver el eclipse.
R. Pues es una buena pregunta, la verdad. En pesca influyen mucho las presiones y, sobre todo, también las lunas. Con el tema del eclipse, ese momento de luz que tendremos ahí no sé cómo cómo influirá, la verdad. Me entra la curiosidad.