ELECCIONES 24 - M / CYL
Tucanca hunde al Psoe
Los socialistas obtienen el peor resultado de su historia en Castilla y León aunque podrían ampliar su poder municipal si llegan a pactos con las fuerzas emergentes en varios ayuntamientos
Luis Tudanca, introduciendo su voto en la urna del colegio electoral en el que votó en Burgos-Ical
El «sueño» al que Luis Tudanca aludió en su cierre de campaña en Zamora estuvo a punto de hacerse realidad, aunque lo ajustado del resultado, aún deja en el aire una resolución de las elecciones celebradas ayer en la Comunidad.
Los nervios y la incertidumbre marcaron el desarrollo de una jornada llena de contradicciones, ya que el PSCyL estuvo tocando con los dedos de la mano izquierda la posibilidad de lograr el gobierno de la región pese a obtener los peores resultados de su historia, con cinco puntos y cerca de 100.000 votos menos.
Sin embargo, la pérdida de la mayoría absoluta por parte del PP, gracias a la potente irrupción de Ciudadanos y, sobre todo Podemos, beneficia a un PSCyL que, pese a su debilidad, estaría en condiciones de tejer unas alianzas con el resto de las formaciones que en este momento se antojan más que difíciles ante un resultado incierto, con equilibrio entre los 42 procuradores del PP y los 42 que suman el resto.
Y todo ello, aunque desciende desde los 29 a los 25 escaños en el Parlamento autonómico.
Esta circunstancia dibuja in panorama casi imposible para un Tudanca que, como dijo en Zamora, quería tomar el relevo del primer presidente de la Junta, Demetrio Madrid, quien en el cierre de campaña expresó su deseo de quitarse esa «espina» y ver nuevamente al frente del Ejecutivo autonómico a un socialista.
Tudanca, que inició la campaña conociendo los datos en los que el CIS atribuía al PP su única mayoría absoluta de las trece comunidades en juego, habría podido sacar rentabilidad a un discurso agresivo en la primera parte de su recorrido por la región, denunciando los casos de corrupción y señalando que Juan Vicente Herrera y Mariano Rajoy son «lo mismo».
La denominada «trama eólica» o el conflicto del carbón, han marcado el desarrollo de dos semanas en las que Luis Tudanca, tras arrancar con un discurso muy centrado en desacreditar a Herrera, suavizó sus intervenciones en los mítines en unas últimas jornadas con unas intervenciones más solemnes, en las que trató de fidelizar a las suyos, haciendo una llamada a los desencantados y «avergonzados» del Partido Popular.
Vino a decir en los últimos días que, además de que los «sueños» pueden hacerse realidad, el PSOE ha vuelto a sus orígenes tras una renovación encabezada por él mismo y que se refleja en las candidaturas elaboradas.
Con una campaña iniciada y terminada en compañía de la referencia que para los socialistas de Castilla y León supone Demetrio Madrid, el Psoe ha tratado de contrastar el referente moral del primer presidente de la Comunidad con un PP ‘acosado’ por algunos casos de corrupción.
Pese a que Tudanca ha podido salvar los muebles, lo cierto es que lo ha hecho con el porcentaje de votos más bajo de su historia, en unos momentos de dificultad para los dos grandes partidos y para un Psoe que afrontaba estos comicios con la espada de Damocles de la división en provincias como Ávila, Zamora o Salamanca.
Sin embargo, de entre estas tres provincias sólo en Salamanca pierde un representante. Los otros procuradores los pierden los socialistas en Valladolid, León, Burgos y Palencia, la tierra de Julio Villarrubia, el oponente de Tudanca en las primarias.
Otro de los lugares en los que el Psoe no ha retenido el número de escaños es la tierra del propio candidato, donde pasa de cuatro a tres procuradores, pese a los esfuerzos realizados durante una campaña en la que la caravana socialista ha pasado hasta en cinco ocasiones por tierras burgalesas. Una de esas visitas fue realizada por el secretario general socialista, Pedro Sánchez.
Además, en Burgos tuvo lugar la pegada de carteles y otros actos en torno al fracking o al ferrocarril en su paso final por Aranda de Duero.
Sin embargo, una de las claves del resultado del Psoe estuvo en León, donde bajó en votos, pero conservó los cinco representantes en la cámara regional en una lista encabezada por su secretario provincial, Tino Rodríguez.
En esta provincia fue especialmente duro Luis Tudanca que apoyado por el ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, acusó a Herrera de no defender el carbón y de ser el responsable directo de la situación, por no ser reivindicativo respecto a Juan Vicente Herrera.
Al margen de la Comunidad, el PSOE de Tudanca completa una jornada electoral repleta de nervios manteniendo el gobierno en Soria y, casi con seguridad, reteniendo la Alcaldía de Segovia, mientras que tendría la posibilidad de ampliar su poder municipal llegando a pactos de gobierno en Valladolid, Burgos, Palencia, León o Salamanca.
Frente a estos resultados, los socialistas en Ávila mantienen sus dos representantes en las Cortes pese a su división interna, mientras en Zamora se desploman, especialmente en la capital. Precisamente la provincia de la número dos de Tudanca y secretaria de Organización, Ana Sánchez.
Con este panorama global, los socialistas de Castilla y León y especialmente su nuevo líder, Luis Tudanca, salvan los muebles apenas medio año después de que se produjera el cambio en un partido al que su nuevo líder pretende renovar. Estos resultados le permiten hacerlo sin demasiada contestación interna, tras haber logrado un resultado algo mejor que las expectativas al inicio de la campaña.
Además, los socialistas de Castilla y León mejoran a los de la mayoría de las comunidades, con excepción de las potentes Extremadura, Castilla-La Mancha y Asturias y a la altura de la comunidad de La Rioja.