Venden la farmacia en un pueblo de Soria
La actual titular deja la gestión tras diecisiete años al frente del servicio en la localidad de Recuerda que incluye también dos botiquines. La facturación anual es superior a 250.000 euros

Farmacia de Recuerda que está en venta.
La farmacia de Recuerda (Soria), en el suroeste de la provincia de Soria, se encuentra en proceso de transmisión directa. Su propietaria y farmacéutica titular, Ainhoa Esteban Ortego, ha puesto en venta el negocio tras diecisiete años al frente, bajo un modelo de gestión unipersonal, sin empleados.
El negocio combina una facturación anual superior a los 250.000 euros —que creció un 10% entre 2024 y 2025 y sigue al alza en 2026— con una estructura de costes reducida. A la farmacia principal se suma la gestión de dos botiquines adscritos en las localidades vecinas de Quintanas de Gormaz y Rioseco de Soria.
«No somos una farmacia VEC [de Viabilidad Económica Comprometida]. Tenemos buena rentabilidad gracias a los botiquines y a los pueblos de alrededor», explica Ainhoa, quien recuerda que en Castilla y León las farmacias rurales, aunque más pequeñas, suelen ser más rentables y requieren una inversión inicial menor. «El alquiler es simbólico y los botiquines no nos cuestan nada: en Quintanas solo pagamos la luz y en Rioseco no pagamos nada», detalla.
La farmacia está exenta de prestar servicios de guardia obligatorios, tanto por la ausencia de un centro de salud de referencia en el municipio como por su número de habitantes, lo que permite disponer de todos los fines de semana libres.
Además, opera bajo un horario reducido de lunes a viernes, sin necesidad de contratar personal. «Tenemos una vida muy acomodada, pero sin renunciar a la profesionalidad», resume Ainhoa, que cifra el beneficio económico de este modelo asegurando que «el sueldo casi triplica al de trabajar para otra persona».
El trato cercano con los vecinos es, según la propietaria, uno de los rasgos que más diferencian la farmacia rural de la urbana. «En la ciudad tú llegas a una farmacia y, como digo yo, casi coges el número como en la pescadería; aquí va todo el mundo con nombre y apellidos», explica. «Intento que a quien no conozco me cuente qué le pasa porque tengo tiempo para atender y para implicarme», añade.
Respecto a la demografía, Ainhoa matiza el tópico del despoblamiento asociado a la Soria rural. «En Recuerda y el resto de los pueblos todavía tenemos a mucha gente de 40 y 50 años. Estos pueblos tienen futuro porque mucha gente apostó por quedarse, gracias al trabajo de las empresas de la comarca», apunta.
El traspaso incluye también una vivienda, uno de los factores que más pesan a la hora de valorar un traslado al medio rural. «El mayor miedo de quien viene de fuera es dónde va a vivir. Hoy en día la vivienda es lo que más agobia a la gente joven; cuando planteas que tu trabajo incluye vivienda y que el precio es simbólico, la operación cambia por completo», señala la farmacéutica. Por 185 euros de alquiler municipal para la vivienda y 5 euros para el local, se incluye una casa reformada con jardín, cocina nueva y calefacción de gasoil.
Sobre el perfil de comprador, Ainhoa señala que «no es solo gente joven, también alguien que quiera una vida más tranquila después de años de estrés en la ciudad, gente que lleva toda la vida de adjunta y está quemada».
Para facilitar el relevo, la propietaria ofrece un periodo de acompañamiento y adaptación, cuya duración se ajusta a la experiencia previa de cada comprador. «Estaríamos con la persona que venga enseñándole, que conozca a la gente, presentarle a los comerciales, ver las condiciones de compra y el manejo del sistema informático, que es muy intuitivo, e ir a los botiquines a ver dónde está cada cosa», detalla.
Más allá de los números, la farmacia de Recuerda representa un pilar social para la zona. «La farmacia, la tienda y el bar son servicios que a veces no se valoran, pero son superimportantes», reflexiona Ainhoa, que destaca también el respaldo de «ayudas de la Diputación que últimamente están ayudando un poco al pago de autónomos».
Ubicada a 17 kilómetros de El Burgo de Osma y a unos 45 minutos en coche tanto de Soria capital como de Aranda de Duero, la farmacia cuenta con buena conectividad. La venta se gestiona de forma directa, aunque también se apoya en agencias especializadas. «Estamos gestionando la venta nosotros mismos y también con agencias, pero las agencias tienen muchísimas farmacias y ahí eres una más», señala Ainhoa, que cifra en más de veinte los contactos recibidos hasta la fecha.
La comercialización en línea del traspaso corre a cargo de Rubén, pareja de la farmacéutica, que ha optado por una vía poco habitual en el sector: una página web propia para presentar el negocio. «Es muy novedoso que tengamos una página web en la que la gente pueda ver información; eso no se ha hecho nunca en España», señala. Insiste en que tanto la vivienda como los locales están listos para funcionar desde el primer día, sin necesidad de obras, y coincide con Ainhoa en que la vivienda es el principal temor de quien llega de fuera.