ECONOMÍA
Solo Salamanca, Segovia y Valladolid cumplen el plazo de pago a proveedores
León es la capital de provincia de la Comunidad que más tarde abona sus facturas, con 66 días
Solo las ciudades de Salamanca, Segovia y Valladolid cumplen el plazo de pago a sus proveedores que marca la Ley de Morosidad, con 27, 28 y 29 días, respectivamente. Por el contrario, León es la capital de provincia de la Comunidad que más tarde paga, con 66 días, seguida de Burgos con 59. Además, las nueve capitales han incrementado en cicno días sus periodos medios de pago en un cuatrimestre, según los datos facilitados por la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA).
De esta forma, entre abril y agosto de este año, los Ayuntamientos de las capitales castellanas y leonesas han incrementado de 40,4 días a 45,7 sus periodos medios de pago. El volumen de deuda contraída por las capitales de provincia con sus proveedores (autónomos, mediana y gran empresa) asciende a 5,34 millones de euros y se ha incrementado en 59.562 euros en el segundo cuatrimestre del año.
Asimismo, Valladolid es la capital de provincia cuyo ayuntamiento no sólo cumple la Ley de Morosidad si no que es el único que en el segundo cuatrimestre del año ha reducido su periodo medio de pago a sus proveedores. En el periodo analizado, la capital ha pasado de pagar a 30 días a pagar en 29, reduciendo un día su demora. Con mejores registros aun que Valladolid se encuentra el Ayuntamiento de Salamanca con 27 días de media de pago a sus proveedores, la misma demora que en el cuatrimestre anterior.
También Segovia cumple la Ley de Morosidad con un retraso a la hora de pagar sus deudas de sólo 28 días, aunque ha sumado casi seis días en un cuatrimestre, protagonizando el segundo mayor incremento porcentual de todas las capitales de provincia (25,1 %). El resto de las capitales castellano y leonesas no cumplen la Ley de Morosidad.
Soria paga sus facturas con los proveedores en 40 días, ya por encima de lo que marca la norma, y una semana después de lo que lo hacía en abril de 2015. En Zamora, sus proveedores cobran las facturas en casi 48 días (47,6 días de media) incrementando desde abril en 2,6 días el tiempo que esperan los proveedores para cobrar sus trabajos realizados con el Consistorio.
Las capitales de provincia de Castilla y León que más tardan en pagas las facturas contraídas con sus proveedores son Palencia (54,7 días) y que además es la que más ha incrementado en días su demora sumando 18,3 días de demora en sólo cuatro meses. Le sigue en tiempo de espera Ávila, aunque ha sumado sólo dos días a la demora en el pago a proveedores, prácticamente duplica lo que marca la Ley y paga a 56,3 días.
En una situación similar se encuentran Burgos (59,7 días), con un incremento de 2,8 días en el segundo cuatrimestre del año, y la ciudad de León que supera en 20 días la media autonómica de espera y paga a sus proveedores en más de 66 días, siendo además la segunda capital de provincia con un mayor incremento en los días de demora en el segundo cuatrimestre del año.
Propuestas de ATA
ATA Castilla y León pide que se pongan en marcha de forma inmediata un cuerpo de inspección que vigile la morosidad; un recargo del 20 por ciento para todas aquellas administraciones; un régimen sancionador, y un buzón donde los proveedores puedan denunciar a quien incumple los plazos de pago. También planteó que la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) asuma los plazos de pago como un instrumento de competencia desleal.
“No nos podemos permitir perder de nuevo el tejido empresarial que se ha mantenido y que hemos recuperado durante la crisis. Hay que consolidar a los empleadores para consolidar la creación de empleo y la morosidad es su principal lacra y freno a la hora de crecer y contratar”, aseguró la presidenta de ATA en la Comunidad, Soraya Mayo. “Nos preocupa especialmente que los periodos medios de pago se incrementen como podemos comprobar con los datos de los tiempos de demora de las capitales de provincia. Y que aunque se cumpla la Ley, como ocurre en Valladolid, Segovia y Salamanca capital y sus proveedores puedan estar contentos, es preocupante que se debilite el compromiso con las personas a las que se les deben las facturas y pases a cobrar algo más tarde que antes del verano”, dijo Mayo.
También advirtió de que no pagar las deudas supone “obstaculizar la consolidación de la recuperación económica y desacelerar la buena marcha del consumo interno”. “En unos años en los que ni en el acceso a la financiación, ni en los procesos de segunda oportunidad, se han contemplado soluciones reales y eficaces para los autónomos, retrasar los pagos por un trabajo realizado es llevar al autónomo a la ruina”, expuso.
“No habrá real afianzamiento de la recuperación económica hasta que no pongamos fin a este problema y ni un solo autónomo pueda decir que tras meses de realizar un trabajo no ha recibido su justo pago”, concluyó.