ZAMORA
Guarido declina la invitación para hacer el Juramento del Silencio en la procesión del Miércoles Santo
Francisco Guarido mantuvo con el presidente de la Cofradía un encuentro “cordial y respetuoso”
El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, rechazó de forma cordial la invitación que la cofradía del Santísimo Cristo de las Injurias le dirigió para hacer la tradicional ofrenda del Silencio al inicio de la procesión del Miércoles Santo. De esta forma, se da por zanjado un asunto que, por otra parte, ya había sido anunciado con claridad por el propio regidor antes de tomar posesión del cargo.
“El hecho de que el alcalde no vaya al Juramento del Silencio será noticia este año pero se desinflará al año siguiente porque la gente no viene a la Semana Santa de Zamora a ver al alcalde ni a los concejales. Seamos sinceros”, indicó Guarido a la agencia Ical en una entrevista concedida el mes pasado. “Esto se resolverá de una manera civilizada y cordial. Ayudaré a encontrar una salida pero lo único claro es que no voy a ir. Lo sabe el obispo y lo sabe todo el mundo. Es más, si yo fuera, sería la ruina política para mí por mera incoherencia”, añadió.
Así, la Cofradía formulará otra invitación, tal y como rezan sus estatutos, a una “persona que estime conveniente para efectuar la plegaria” con la que se inicia el solemne acto del Juramento del Silencio en el atrio de la Catedral de Zamora, uno de los momentos más populares y esperados de la Pasión zamorana y en el que han participado activamente los regidores, aunque fue en tiempos de Antonio Vázquez (alcalde desde 1995 hasta 2007) y Rosa Valdeón (alcaldesa desde 2007 hasta 2015) cuando se adoptó el formato de discurso para la ocasión.
El presidente de la cofradía del Santísimo Sacramento, Rufo Martínez, mantuvo hoy en el Ayuntamiento un encuentro con Guarido, a quien transmitió verbalmente una invitación que también presentó por escrito en el Registro Municipal “para darle el cauce formal que siempre se ha seguido” por parte de la Hermandad.
En la reunión, que fue calificada de “respetuosa y cordial” por ambas partes, Martínez explicó que la invitación no se formulaba al Ayuntamiento como institución, sino al propio alcalde, de forma personal.
El alcalde ya había transmitido verbalmente a Rufo Martínez que no deseaba hacer la ofrenda del Silencio, tal y como expresó públicamente en reiteradas ocasiones, y se comprometió a comunicárselo igualmente por escrito, “dando así respuesta formal al documento del ofrecimiento presentado en el Registro con el fin de la Cofradía tenga constancia de ello y pueda proceder a realizar una nueva propuesta a quien considere la persona adecuada”, según apuntaron fuentes municipales.