ELECCIONES 15-M | CONVERSACIONES POLÍTICAS CON CARLOS MARTÍNEZ
Martínez: «Una decepción es no gobernar: podemos ganar las elecciones y que se nos quede cara de Feijóo»
En la sede del PSOE de Soria, donde se desarrolla la entrevista, cuelgan los carteles electorales de Carlos Martínez desde 2007, año en que accedió a la Alcaldía para luego encadenar cuatro mayorías absolutas. Ahora es el cartel del PSOE en Castilla y León y aspira a ganar a Mañueco. Dice que no le gusta perder ni al futbolín, pero es consciente de que, aun ganando, se le puede quedar «cara de Feijóo»

El candidato del PSOE a la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez
Pregunta.- ¿Qué se juega Castilla y León en las elecciones del 15-M?
Respuesta.- Lo llevo repitiendo muchas ocasiones en los últimos meses: 40 más 4, más de lo mismo o generar un cambio, un giro de guion de 180 grados y plantear unas políticas diferentes a lo que hemos tenido hasta la fecha. Tenemos muy claro qué significan siete años de Mañueco al frente de la Presidencia de la Junta de Castilla y León. Siete más cuatro, bajo mi punto de vista, son absolutamente demoledores. Por tanto, lo que nos estamos jugando es el futuro de Castilla y León.
P.- Cuando reitera lo de los 39 años del PP, ¿no son conscientes de que en esa reflexión el PSOE sale más perjudicado? Algo tendrá que ver el PSOE en que el PP haya ganado durante 39 años, o haya gobernado.
R.- Ha gobernado durante 39 años y ha ganado gran parte de ellos. No estamos exentos de la autocrítica, la llevo haciendo desde el 23 de febrero, que asumo las riendas del Partido Socialista. Pero el mayor perjudicado no es el PSOE, es la gente de nuestra comunidad autónoma. Ese millón doscientos mil castellanos y leoneses que han tenido que salir de nuestra comunidad, porque el proyecto personal no les generaba las oportunidades para poderlo desarrollar en cada una de las nueve provincias. Si uno de cada tres sorianos, uno de cada tres leoneses, uno de cada tres vallisoletanos o del resto de las nueve provincias tienen que salir a buscar su futuro fuera de nuestra comunidad autónoma, son ellos los grandes perjudicados. La autocrítica se ha hecho, la estamos haciendo y hemos llegado a diferentes conclusiones importantes en el que el desarrollo de un proyecto colectivo que genere empatía a León con Soria, a Soria con León, a Soria con Valladolid, a Valladolid con Soria, a Burgos con Zamora y a Zamora con Burgos, o Ávila, o Segovia, o Palencia.
P.- ¿Y usted cree que es posible hacer una estrategia de comunidad con nueve provincias donde pesa más la identidad provincial que la identidad de comunidad? Es tan claro como que antes estaba en León la UPL, pero después ha florecido Por Ávila, después Soria Ya. Usted mismo ha sufrido el furor de frivolizar con el tema de la entidad leonesa....
R.- Voy a negar que yo haya frivolizado con la entidad leonesa, porque creo que no hay nadie que respete más las identidades provinciales que alguien que pertenece a una provincia como Soria, que es precisamente una de las más perjudicadas por las políticas públicas de nuestra comunidad. Herrera nos llamaba la hermana pobre, la Cenicienta de Castilla y León. Por tanto, fíjese si yo niego la mayor de que haya frivolizado con las manifestaciones, que pueden ser malinterpretadas, que pueden ser malentendidas o pueden ser mal expresadas, pero niego la mayor. Sí es cierto que una de las asignaturas pendientes que tenemos en nuestra Comunidad Autónoma es que el desarrollo de ese sentimiento de comunidad en un país, que es Castilla y León, en el que la diversidad cultural, la grandísima extensión que tenemos, nos hace que hayamos generado una especie de guerra de guerrillas, que ha sido el mejor caldo de cultivo sobre el que asentar esta política de derechas. Ese divide y vencerás, que ya inventaron los romanos, lo ha aplicado muy bien el gobierno de Castilla y León. Esa guerra de guerrillas, ese divide y vencerás, esa identidad leonesa, o identidad zamorana, o identidad soriana, esa pregunta que muchos sorianos y sorianas nos hacemos, si no estaríamos mejor en Aragón o en La Rioja, no es por una falta de identidad colectiva, sino por el desapego, el abandono y el olvido al que nos han sometido las políticas autonómicas durante tantísimo tiempo.
P.- Pero en esa guerra de guerrillas, está participando el Partido Socialista activamente en León, por ejemplo, donde propone separarse de la Comunidad…
R.- Bueno, hay una parte. Tenemos que intentar buscar los puntos que nos unen, y en este discurso que he estado intentando trasladarles, hay una unidad cien por cien dentro de todo el Partido Socialista, incluido el Partido Socialista de la Alcaldía de León, con José Antonio al frente, que es una parte importante de León, importante para el proyecto del Partido Socialista en Castilla y León, y que tiene una opinión con respecto al encaje administrativo que tiene que tener León con respecto al encaje autonómico actual. Tiene que ser respetado y también, en recíproco, con respeto, entender que el marco ahora mismo prioritario del Partido Socialista en Castilla y León, es la problemática de la gente, entendiendo la gente a toda la comunidad de cada una de las nueve provincias. Más allá de las identidades que tenemos que respetar, no son el problema mollar de toda una ciudadanía, de toda una comunidad autónoma, que necesita de un cambio.
P.- Quien ha resucitado hace dos años el debate sobre la autonomía leonesa ha sido el alcalde de León, no José Antonio Díez. Podrá estar de acuerdo en todo, como dice usted, pero fundamentalmente está en desacuerdo con el proyecto de comunidad
R.- Hay un desacuerdo en cuanto respecta a la configuración administrativa de la composición del Estado de autonomías.
P.- Pero el desacuerdo ese desajusta la comunidad…
R.- Pero fíjese, y con José Antonio he hablado mucho, el planteamiento que nosotros estamos trasladando es la configuración del Estado de las autonomías, del Estado. Es algo que excede de las competencias estrictamente autonómicas y excede del marco competencial estricto, incluso desde el punto de vista orgánico, de lo que es el Partido Socialista en Castilla y León, desde el absoluto respeto a los planteamientos que se puedan suceder, bien sea León o bien pueda ser cualquier otro territorio, tenemos Treviño, en el otro lado. No le voy a comprar el marco en el que José Antonio es quien ha resucitado el debate. No, eso es una realidad que está latente en León, y que emerge con mayor fuerza, precisamente, en los momentos en los que el abandono de las políticas públicas por parte de la Administración Autonómica se hace todavía mayor que el habitual. Emerge cuando vemos cómo León, como provincia, ha prendido por los cuatro costados y ha soportado la respuesta de un Ejecutivo autonómico desde el desprecio y la soberbia, como la que hemos visto con el señor Quiñones y el señor Mañueco, que han sido incapaces de dar la cara ni con los alcaldes y alcaldesas suyos en cada uno de los municipios que estaban soportando la tragedia de este verano. Eso es lo que realmente hace emerger un sentimiento identitario leonés, al margen, lógicamente, de la raíz profunda que es su historia y a la que tenemos que intentar respetar. Pero no, no marquemos paternidades con respecto a quién emerge el sentimiento identitario. El mayor sentimiento identitario, los mayores localismos o regionalismos emergen, precisamente, cuando hay un abandono y un olvido institucional.
Nos pasa en Soria, les pasa en León y nos pasa en muchas de las comarcas. Vengo del valle del Mena, en Burgos, hace prácticamente unos días, y ahí estamos viendo cómo se mira permanentemente a quienes les atiende y les presta los servicios, cómo se mira desde el punto de vista sanitario, un consultorio de ‘Cuéntame’, de los años sesenta, de los años setenta, absolutamente abandonado en cuanto a su política de mantenimiento y a su política de dotación de personal, porque la prestación de la cobertura sanitaria, y yo diría que la prestación de la cobertura educativa, no se la está dando la Administración Autonómica, se la está prestando precisamente, el Gobierno vasco, que está en el límite fronterizo y que nunca es a la inversa, que nosotros demos servicios a ellos, sino que es todo lo contrario.
P.- Si sintonizan ustedes tan bien con José Antonio Diez, digo ustedes, porque Pedro Sánchez y Moncloa no sintonizan con José Antonio Diez para nada, doy por supuesto que, en el caso de que usted gobernara la Junta de Castilla y León, estaría dispuesto a abrir las vías legales y constitucionales que pide José Antonio Diez, el alcalde de León.
R.- No, no me escucha ni me quiere escuchar, ni me vas a clavar el titular que me quieres clavar…
P.- No, estoy preguntando.
R.- La banda ancha de consenso, de acuerdo con el alcalde de León, con la mayoría de los leoneses, con la mayoría de las zamoranas y los zamoranos, y el resto de las nueve provincias, está en las políticas públicas, competencias estrictas, y la generación de las inversiones que crean competitividad al territorio para poder sacar a León de la situación de declive en la que se encuentra.
Y a partir de ahí, vamos a atender primero lo importante. Y dentro de lo importante, es la vida de la gente, la vida de las personas. Por tanto, empezar a hablar ahora, una vez más, para intentar derivar la atención a cuestiones identitarias, no es, hoy por hoy, desde luego, el objetivo fundamental de nuestra acción política.
P.- Por cercanía y por saltar de León a Palencia. ¿Usted comparte con su compañera de la Alcaldía de Palencia que Pedro Sánchez debe adelantar elecciones porque está desgastando el poder territorial?
R.- Cada uno va a lo suyo menos yo, que voy a lo mío. Y en ese que yo voy a lo mío, vamos a centrarnos en las elecciones que tenemos el próximo 15 de marzo. Tenemos un mes para hablar de Castilla y León, y luego tocarán las municipales y cuando decida el presidente del Gobierno, cuando corresponda la culminación de este periodo legislativo, le corresponderá a las elecciones generales
P.- ¿Usted no es partidario del adelanto electoral?
R.- Yo soy partidario de que hablemos ahora de Castilla y León. Hablemos del señor Fernández Mañueco. Nos estamos jugando tanto este 15 de marzo, que no soy partidario ahora mismo de abrir más frentes de debate, porque son esas excusas bajo las que se esconde.
P.- Ha hablado de Pedro Sánchez, y usted, permítame, entre comillas, es un ‘reconvertido’ al sanchismo, porque en su día se opuso a su candidatura, u optó por otra alternativa. ¿Esa reconversión llega en mal momento?
R.- Nunca he tenido un buen momento a nivel orgánico. Pero yo lo he dicho siempre, yo no soy ni sanchista, ni rubalcabista, ni zapaterista. Yo soy socialista. Y, desde ese punto de vista, entiendo que el Partido Socialista es la mejor herramienta para transformar la sociedad. En cada uno de los procesos internos que tiene el Partido Socialista, uno se posiciona en las opciones que puede entender. Y eso es, creo, la grandeza de poder tener esa democracia interna de la que otros partidos carecen en la elección de sus liderazgos. Y a partir de ahí creo que los procesos están para cumplirlos y para respetarlos. Y, por tanto, ni soy converso ni dejo de ser converso. Yo pertenezco al Partido Socialista desde el año 1996 y, por tanto, también defiendo el legítimo derecho que tengo como militante de poder posicionarme y entender que luego la democracia interna se tiene que asumir con todas sus consecuencias, te ubiques donde te ubiques.
P.- Asumiendo lo que usted dice, ¿usted se siente cercano a los postulados de Page?
R.- Sí, claro. Yo me siento muy cercano a los postulados de una persona que ha sido capaz de desarrollar políticas públicas que están generando unos resultados absolutamente diferentes a los que tiene Castilla y León. Me reconozco, en las políticas públicas que están haciendo que Castilla-La Mancha cambie a mejor y nos esté adelantando por la izquierda y por la derecha, en población, en prestación de derechos, desarrollando hospitales comarcales y en otra serie de políticas que se están planteando.
P.- Deja claro que Page, para usted, es un modelo y un espejo en el que mirarse en la gestión.
R.- Claro, por supuesto.
P.- ¿En lo orgánico también?
R.- ¿Pero por qué? Es que tienen una obsesión... Estamos hablando de Castilla y León y estamos hablando de la gente. Tiempo habrá para posicionarse en cuestiones orgánicas del partido .
P.- Hablemos de elecciones y hablemos de antecedentes inmediatos, Aragón y Extremadura. Vox crece a un ritmo importante y eso merma al PP. ¿A usted le satisface eso?
R.- No, para mí que Vox crezca es un fracaso colectivo de la sociedad. Pero la realidad es que Vox crece cuando se le da espacio institucional para crecer.
P.- En este caso es lo contrario. Cuando se han salido de las instituciones es cuando más han crecido.
R.- Sí, pero se le abrió la puerta. Cuando metiste al caballo de Troya en las instituciones, aquí hay un responsable directo, que es Mañueco, y Feijóo, que le dio su autorización, si no, Mañueco no hace absolutamente nada.
P.- Feijóo no estaba todavía… estaba llegando
R.- Da igual, estaba en ese impasse, ya mandaba, porque Casado mandó lo que mandó. Por tanto, el mejor caldo de cultivo para el crecimiento de Vox es precisamente ese olvido al que se tiene sometida a gran parte de la población, que se siente abandonada de las políticas públicas y, por tanto, desconfía de las mismas, desconfía de las instituciones, y la opción populista, con soluciones simplistas, es capaz de poder hacer ese engaño perfecto a la ciudadanía, en el que el señorito viene a salvar a los custodios del cortijo en la película de Los Santos Inocentes. Y eso es una realidad. Y, por tanto, la extrema derecha crece precisamente por el abandono y los fallos que se están produciendo en la corrección de las desigualdades desde el punto de vista territorial en determinadas zonas. A partir de ahí, es un drama para nuestro país, es un drama a nivel colectivo internacional, pero que no vale con solamente decirlo. Tenemos que intentar plantear la corrección de las políticas públicas cuando se está en los gobiernos para que ese abandono, que se entiende y es real en muchos territorios, se le dé cobertura mediante la solución a sus necesidades. Mire, yo no voy a ser quien entienda que el señor del Barbour y los castellanos va a enseñarnos absolutamente nada a aquellos que llevamos pisando rastrojo muchísimo tiempo en territorios de resistencia como es este. Y, por tanto, las soluciones simplistas del señor del Barbour y los castellanos no me valen para nuestra comunidad autónoma. Y eso lo saben muchos, los habitantes de muchas partes de muchas de las provincias, de las nueve provincias.
P.- Cuando dice castellanos, se refiere a los zapatos. Es por matizarlo.
R.- Sí, a los zapatos.
P.- Y votar con Vox en las Cortes, ¿no colabora a eso que dice?
R.- Pero vamos a ver, ¿qué significa votar con Vox en las Cortes? Cuando existe una aritmética parlamentaria en la que la confluencia de intereses hace que en muchas ocasiones Vox vote lo mismo que Podemos. ¿Eso significa que hay una confluencia de intereses con un objetivo común, significa que existe una alianza? Creo que es entender muy poco el arco parlamentario. No se puede plantear esto con la existencia de acuerdos, de esos de alcoba, secretos. La cuestión está en cuando esos señores son socio preferente, cuando se empieza a hablar mal de ellos cuando ellos dan la espantada del Gobierno, cuando se dice un día que se va a hablar de Castilla y León, pero al día siguiente se habla de líneas rojas, de cheques en blanco, cuando se intenta esconder la realidad que está sucediendo hoy en Extremadura y Aragón. Ya se habla abiertamente de que Feijóo mandata que no se cierre nada hasta que pase Castilla y León, como si aquí fuéramos gilipollas.
Pues no. Aquí tenemos muy claro lo que va a suceder pasado mañana, siempre y cuando se cumplan dos cuestiones: una, que Mañueco sea lo previsible que es siempre, que es alcanzar el poder a toda costa y, por tanto, poner un cheque en blanco y eso se lo autorice Feijóo. Y en segundo lugar, que Abascal y el sector financiero que le respalda, quiera o no quiera ejercer de derecha valiente y suplantar al Partido Popular a nivel nacional.
Entonces estaremos hablando de otra cosa. Si el señor Abascal quiere jugar a mayor, hablando de mus, y ganar la grande e irse al 2027, aquí pasarán cosas en Castilla y León. Donde hay que mirar, de una forma prioritaria, es qué va a hacer Abascal. Y si esa alianza decide comerse a Feijóo, Abascal se comerá a Feijóo.
P.- Pero no íbamos a hablar de Castilla y León, no...
R.- No, no, es que va en el paquete. Fíjese si va en el paquete, es que todos somos conscientes, o al menos yo sí lo creo y lo defiendo, que el Partido Socialista va a ser primera fuerza política en Castilla y León, y, por tanto, va a tener mucho más difícil Vox respaldar al Partido Popular.
P.- ¿Y si no lo es?
R.- Bueno, vamos a jugar a ello.
P.- Sí, pero usted está en hipotético y yo pregunto sobre hipótesis también. ¿Y si no es la primera fuerza política en Castilla y León?
R.- Pues seguiremos intentando configurar el Gobierno. Y hemos hecho una oferta, fíjese.
P.- Como ha abierto usted el camino de las hipótesis, si usted no mejora los resultados de 2022 de Tudanca, ¿seguiría al frente del proyecto político en Castilla y León o lo dejaría, como ha hecho en Extremadura el líder extremeño?
R.- Hombre, creo que no hay comparación posible. Y, además, los que algunos me conocéis, aunque luego escribís cosas que yo no comparto…
P.- Es lo que tiene la libertad de expresión.
R.- Yo, cuando asumo un reto, asumo un reto y, además, voy de cara, y como voy tan de cara, lo he dicho en el minuto uno y lo diré después. Yo dejaré la Alcaldía y asumiré la continuidad del reto del PSOE de Castilla y León, ojalá desde el Gobierno.
P.- Sea cual sea el resultado….
R.- Ojalá desde Gobierno. Creo que es algo que es que ya he dicho tantas veces…
P.- Bueno, ha dicho que usted que no dejaría el acta de concejal, hasta que cogiera el otro, lo que no ha dicho claramente es si cogerá el de procurador.
R.- Eso es una interpretación suya. Yo he dicho siempre: dejaré la Alcaldía cuando tenga que coger de forma obligada el acta de procurador y dejaré la Alcaldía de forma obligada, porque es absolutamente incompatible desde el punto de vista legal. Por tanto, es que no hay más.
P.- Usted hablaba de lo endiablada que es la aritmética parlamentaria ahora mismo. ¿Usted es consciente que incluso ganando le va a ser imposible sumar una mayoría de gobierno, precisamente por el crecimiento o el auge de Vox?
R.- Soy consciente de que podemos estar en manos de Vox si el Partido Popular no rectifica, sí. Y por eso, desde el minuto uno, el 24 de febrero, y asumí las riendas del PSOE de Castilla y León el 23 de febrero del año pasado, ya puse encima de la mesa, en el peor de los momentos, en esas valoraciones demoscópicas para el Partido Socialista, en ese momento en el que no íbamos a llegar a tener un proyecto, íbamos a tener una división interna que se iba a visualizar en los próximos meses. Bueno, ya han pasado todos esos nubarrones negros que algunos presagiaban y que no han sido realidad. Yo en ese momento, cuando estaba el señor Mañueco subidito, por definirlo de alguna forma, ya le ofrecí una mano tendida para que, con carácter previo a la celebración de las elecciones, ejerciéramos de ese cortafuegos de quien había dado la espantada en Castilla y León, y quienes habían dejado en ese momento de inestabilidad y de parálisis al Gobierno del señor Mañueco, mitad por irse, mitad por incomparecencia de Mañueco.
P.- Es normal que la respuesta sea que por qué no lo ha hecho Sánchez.
R.- No, perdone, no. No es normal. ¿Por qué va a ser normal? No, pero mire, es que volvemos otra vez a la coherencia de las situaciones. Y volvemos otra vez a que cuando, en un debate interno muy duro que tuvimos en el Partido Socialista, nosotros, con nuestra abstención, hablo del Partido Socialista en Madrid, dimos luz verde para que gobernara el señor Rajoy. Lo cual no pasó luego, cuando el Partido Popular se vio en las mismas, desde la oposición no facilitaron un gobierno del señor Sánchez. Y así nos va en esta deriva, nos encamina a una confrontación total en la que la extrema derecha va a ser la que dictamine el futuro de las políticas públicas que corrijan desigualdades, cuando no es capaz de reconocer ningún tipo de desigualdades. Por tanto, creo que, en coherencia con lo que estamos planteando, si de verdad hay una voluntad de buscar esa banda ancha de consenso político que nos está clamando la ciudadanía, hagámoslo con carácter previo. ¿Por qué no? ¿Por qué no tenemos que atrevernos a poder plantear una opción de estas características? ¿Por qué quien va a ganar las elecciones, supuestamente, o iba a ganarlas, ahora ya no lo tiene claro, iba a ganarlas supuestamente, no tiene la capacidad de llegar a ese acuerdo? ¿Por un cálculo electoral? ¿Porque pretende pedir responsabilidad si tiene un voto más pasado mañana que el Partido Socialista, a quien se lo ha ofrecido con anterioridad? Pues que después no nos espere.
P.- Si eso es una convicción ¿por qué no está dispuesto a ofrecerlo al margen de lo que decida el PP?
R.- Porque las reglas del juego se tienen que hacer antes de empezar el partido. Porque yo quiero igualdad de condiciones, y si yo gano, entonces a él no le vincula, porque ya me dijo que no.
P.- Las reglas del juego se cambian en función de los resultados.
R.- No, no, ese es el error que yo no quiero cometer.
P.- Eso no se legisla en ninguna parte.
R.- Claro que no, pero ante la ciudadanía te retrata. Es decir, no cumplir con tus compromisos ante la ciudadanía te retrata. Y, por tanto, cuando yo le estoy ofreciendo un acuerdo público, no hace falta notario.
P.- ¿Ustedes no han pensado que a lo mejor están cometiendo el error que cometió o que comete el PP con Sánchez, y lo están cometiendo ustedes con Fernández Mañueco, que es despreciarlo, minusvalorarlo?
R.- No, no, yo no le minusvaloro…
P.- Bueno, le ha llamado holgazán, vago…
R.- Pero eso no es minusvalorarlo.
P.- No dirá usted que lo está elogiando…
R.- Eso se constata, eso es la definición de una realidad. Un señor que en siete años ha sacado tres presupuestos, dos con Vox y uno con Ciudadanos. Dígame usted.
P.- A la pregunta que le hacía, ¿no está cometiendo el mismo error que comete el PP con Sánchez?
R.- No. Una cosa es que nosotros planteemos la definición de una realidad que nos está arrastrando absolutamente a todo el mundo, y otra cosa que no sea capaz de reconocerle a este hombre, a pesar de lo que es, que tiene siete años de gobierno, y yo muchas veces lo defino. Seguramente, Mañueco, que ya tiene más críticas internas dentro de su partido que nadie en esta comunidad, y que siempre lo esconden, precisamente para que no se le vea el cartón. Por eso no sale en medios de comunicación, por eso no tiene espacios, porque hay que tenerlo protegido, salvar al soldado Mañueco, esa es la consigna que ha dado el señor Feijóo permanentemente. En torno a todo eso, tendrá que reconocerle, oye, que a lo mejor vale más por lo que calla, que por lo que hace. Y en ese vale más por lo que calla, algunos tienen unas responsabilidades en determinados territorios en los que la marca sumaba mucho. Resulta que ahora la marca suma poco y Mañueco no es Herrera.
P.- ¿A qué se refiere con eso de por lo que calla?
R.- Bueno, ha sido presidente del Comité de Garantías, todos sabemos lo que conoce y no conoce este señor. Comisión de Garantías, en el periodo más espeluznante en cuanto a la corrupción que ha tenido este país con el Partido Popular gobernando España y con el Partido Popular y gobernando Castilla y León.
P.- La corrupción no se resuelve en el Comité de Garantías del PP, ni en el Comité de Ética del PSOE, se resuelve en el juzgado.
R.- Sí, pero los expedientes que debían haberse abierto con M. Rajoy, estaban todos ahí. Y cuando hablamos de la Perla Negra o hablamos de la trama eólica, Mañueco seguía estando ahí.
P.- Se ha resuelto en los juzgados todo eso.
R.- Y con condenas, con condenas al Partido Popular y, por tanto, él estaba ahí. Es una de las personas que está ahí siempre. Y, por tanto, yo no me escondo en definir la realidad. Otra cosa es que lo subestime. Alguna virtud tendrá quien ha sido alcalde, quien ha sido presidente de la Diputación, vale.
P.- Habla usted de corrupción, pero ahora mismo a quien más perjudica es al PSOE…
R.- Sí, siempre la corrupción al que más perjudica es al PSOE.
P.- No, pero ahora, en este momento electoral, con todos los casos que han salido en los últimos tiempos.
R.- Dese cuenta que está visto para sentencia el juicio de mayor corrupción que ha tenido nuestra comunidad autónoma. Están pidiendo cientos de años de cárcel para compañeritos del señor Mañueco, con cientos de millones de euros de sanciones. Es decir, que aquí es donde tienen el germen, la semilla...
P.- Y empresarios y empresas que contratan recientemente con el Ministerio de Transportes y en Soria.
P.- Es que las empresas, mientras no tengan sentencias, tienen el derecho a trabajar y presentarse a ofertas públicas y a licitaciones, que bajo el criterio de los servicios técnicos y económicos de las casas... Pero eso de que con tres milloncitos en Mónaco resuelvo todo esto en cuatro días y te doy la licencia del parque eólico, se lo he escuchado a los compañeros del señor Mañueco, en el juicio que se ha celebrado hace apenas unas semanas y que está visto para sentencia. Por tanto, ¿la corrupción afecta más al PSOE porque somos más críticos? Sí, porque, además, cuando es corrupción no económica, sino ética, como la que estamos viendo, nos afecta todavía más, sí. Ahora, que aquí el Partido Popular, en Castilla y León, es la cuna de muchos de los casos más importantes que ha tenido de corrupción este país, también. Y que Mañueco estaba ahí.
P.- Habla usted de proponer en la campaña electoral, de hablar de Castilla y León, de hablar de los ciudadanos, pero la precampaña la empezó con muchas descalificaciones, ha dirigido ahora algunas a Mañueco, ha llamado mentirosos a los consejeros y quizá eso contradiga...-
R.- No, no, no, yo creo que ante su impresión, yo la rebato. Nosotros llevamos hablando de territorio treinta minutos, del derecho a quedarse, del derecho a volver, haciendo trabajo desde el Comité de las Regiones, planteando iniciativas como las exenciones fiscales del IRPF del diez al veinticinco por ciento, dependiendo, a los residentes y a las empresas. Estamos hablando del Consorcio de Vivienda Suelo, para que no bajemos más, 87 de cada cien viviendas tenían algún tipo de protección en el año 87, cuarenta años después y Mañueco ha llegado al límite de tener una de cada cien con algún tipo de protección y, por tanto, necesidad de configurar un consorcio de vivienda suelo para desarrollar un parque público de viviendas, preparar una estrategia de defensa, de inversiones en defensa, que se ha fructificado no por el señor Mañueco, sino por el trabajo que nosotros, desde la oposición, hemos hecho con un centro de tecnología avanzada de defensa en Valcorba, con el desarrollo de Monte la Reina, faltando la implicación de las viviendas de la administración autonómica, porque ni está ni se le espera, desarrollando dos empresas importantísimas, punteras en Valladolid y en León, sin que la haya olido el señor Mañueco, trabajando desde la oposición. Y eso se hace trabajando. Y frente a eso, sí que hay que contraponer el modelo del sofá, porque es compatible hacer ambas cosas. Y cuando estamos hablando de que necesitamos desarrollar hospitales y que el ritmo que tiene Mañueco, y por eso le llamo vago, significa que si en el año 2007 el Ayuntamiento de Soria le cede una parcela para hacer el Centro de Salud Soria Norte y veinte años más tarde, comienzan a llevar una máquina, a explanar, y ya no está, por cierto. Pero eso sucede en Cuéllar, eso sucede en el valle del Mena, eso sucede en el Tiétar, eso sucede en Segovia, eso sucede en el Bierzo. El problema no es un problema ya que afecte solo a Soria, el problema es que los ritmos de Mañueco, la parálisis en la que estamos sumergidos, son absolutamente diabólicos para una tierra que está con unos desequilibrios estructurales importantísimos. Y que, además, es un irresponsable, porque a lo largo de este tiempo, le dio nada más y nada menos que a los que luego dieron la espantada, pero tampoco se ha notado, porque nada se ha hecho, con VOX dentro y con VOX fuera, en Industria, que se la concedió, la voz en Europa, en el Comité de las Regiones, en Agricultura.
P.- ¿Qué opinión tiene del proyecto, del plan, de la operación Rufián para unificar a la izquierda a la izquierda del PSOE?
R.- A ver, en la izquierda, en su conjunto, tenemos que hacer una reflexión, con carácter urgente y desde el punto de vista internacional, porque hay dos máximas que no sé si he dicho ya antes. La derecha cuando se divide es para ganar, y la izquierda permanentemente dividida y atomizada es capaz de perder absolutamente todo. Y creo que lo estamos viendo. Esa crítica exacerbada permanente entre los distintos grupos de izquierda está haciendo que, al final, las derechas sumen prácticamente en todos los contextos. Da igual que sea en el ámbito latinoamericano, que el ámbito estadounidense, que el ámbito europeo, que el ámbito nacional o que el ámbito autonómico. Y, por tanto, creo que tenemos que hacer un ejercicio de reflexión interna importante, y entender que en el contexto en el que estamos tenemos que tener muy claro el diagnóstico de dónde está el rival político y dónde está el desarrollo de unas políticas públicas que hacen daño a la ciudadanía y que generan mayor brecha de desigualdad y que niegan la evidencia científica del cambio climático, que niegan la evidencia de la desigualdad de la mujer o la violencia machista, o que niegan los derechos que tenemos los trabajadores y trabajadoras de este país a poder tener una defensa de nuestros derechos y un avance en la prestación de nuestras coberturas. Es decir, todo eso es lo que está en juego y, por tanto, en esa reflexión, creo que es necesario abrir un espacio de diálogo sereno. No sé si somos capaces de hacerlo sereno desde la izquierda, pues siempre gritamos más o generamos más ruido del que luego nos hace buscar esas bandas anchas. Pero yo, que soy de los de banda ancha y consenso, creo que es absolutamente necesario que se haga.
P.- Usted que es una máquina implacable de ganar elecciones, en un sitio tan complicado como era Soria, que es un territorio netamente de la derecha. ¿Sería mucha decepción perder en las autonómicas?
R.- Sí, sí. A ver, a mí no me gusta perder ni al futbolín, lo he dicho ya en muchas ocasiones. Nosotros, hablo de equipo, no hablo de mí, cuando nos presentamos a unas elecciones es para gobernar. Una decepción sería no gobernar. Y lo digo sincera y abiertamente, porque creo que hay espacio.
P.- Es que incluso ganando lo tienen prácticamente imposible.
R.- Podemos ganar y no gobernar. Por eso quiero significar en qué va a querer ser de mayor Vox. Porque ahí va a estar la clave.
P.- ¿Y qué tiene que ver eso con el resultado de las autonómica?
R.- Si Vox se convierte en la muleta permanente de la derecha en este país, incluso para poder asentar una continuidad de un señor como Mañueco y una política de cuarenta años aquí, va a tener poca credibilidad para presentarse en unas elecciones generales cuestionando al propio Partido Popular.
P.- Le voy a pedir un pronóstico pequeñito, es un pronóstico pequeñito. Solo se lo voy a pedir de Soria, el número de procuradores en Soria, que es algo que usted conoce bien, es fácil…
R.- No, no es fácil en la coyuntura actual, porque en la coyuntura actual, con Soria Ya y con Vox en el tablero…
P.- Si no es fácil en Soria…
R.- Mi deseo es, y creo que, que puede ser factible, un 3-1-1.
P.- Tres, usted, ¿uno?
R.- Uno Soria Ya, uno Partido Popular.
P.- ¿Y Vox no moja en Soria?
R.- Claro, la alternativa a eso es un 2-1-1-1. Es decir, ese es el horizonte en el que nos estamos moviendo y, por tanto, un 2-1-1-1, lógicamente, es una realidad que puede estar ahí. Por tanto, la voluntad choca con el análisis de una realidad y una hipótesis sobre la que tienes que avanzarte, pero esa es la cuestión. Es decir, un 3-1-1, un 2-1-1-1. Y esa es, dependiendo de cuál va a ser el respaldo que mantenga Soria Ya, después de lo que ha hecho estos últimos cuatro años que ya se ha constituido, y la gente lo ha visualizado, como un partido político, además endogámico, muy endogámico, o la fuerza con la que puede irrumpir Vox.
P.- En este recorrido desde que usted decidió dar el salto a la política autonómica y su partido decidió por fin apostar por alguien que ganaba, no por paracaidistas o por retales…
R.- Yo te niego la mayor.
P.- Le puedo citar paracaidistas y retales, no tengo ningún problema en ponerle nombre. Tras dar ese salto ¿se ha arrepentido en algún momento? ¿Ha tenido dudas?
R.- Dudas, no. A ver, las dudas fueron con carácter previo. Asumir el reto, un reto de esta magnitud, en un contexto que somos conscientes de que no es fácil, lógicamente, no es fruto de una decisión individual, es fruto de hablar con mucha gente, de profundizar en la situación actual, en las hipótesis y previsiones que pudieran suceder, en el futuro de incertidumbre que estamos inmersos y, por tanto, cuando se asume el reto, se da el paso, se da con todas las consecuencias. Yo no soy de los que esté mirando atrás, lamentando permanentemente. Se salta y se salta con todas las consecuencias. Y lejos de eso, lejos de las dudas, a mí me ha sorprendido esta Comunidad, y me ha sorprendido muy, muy en positivo. Tener un grado de conocimiento mayor te hace que, lo decía antes, veinte años para el Centro de Salud Soria Norte pensaba que era la excepción, y resulta que es la norma.
P.- No sé por qué le extraña cuando la autovía que vertebra esta Comunidad, la del Duero, y no depende de la Comunidad, depende del Gobierno central, con los distintos colores que ha habido, está sin hacer. ¿Cómo puede ser eso posible?
R.- Pero ahí podemos buscar responsables en terceros. Pero cuando uno es responsable estricto de 15.000 millones de euros de presupuesto, cuando tienes fondos europeos que solo gastas el 6,4%, el 6,7% en los fondos FEDER del último periodo, ¿cómo no le voy a llamar al menos vago ante una realidad que te está diciendo que no eres capaz ni tan siquiera de lo tuyo, de ejecutarlo, de gastarlo? Esto en un ayuntamiento en el que el escrutinio tiene que ser mucho más permanente y exigente, con estos ritmos... Imagínense que nosotros no hubiéramos hecho en estos últimos veinte años ni una sola inversión en esta ciudad, ¿qué hubiéramos durado? Estos son los ritmos de este hombre y estos ritmos son tan demoledores y son, lamentablemente, tan transversales, pasan en todas las provincias y dices ¿cómo te vas a arrepentir? No te vas a arrepentir porque el vuelco hay que darlo casi por una obligación. Ya no es que digamos que es una anomalía democrática, que lo es, es que es una cuestión de que aquí necesitamos un revulsivo, pero el propio Partido Popular necesita un revulsivo para que salga de la situación cómoda, acomodada, en la que lleva viviendo instalado demasiado tiempo. Necesita un revulsivo, necesita un reseteo, necesita que lo manden al banquillo y venga seguramente con otras caras, con otras personas, con un aire mucho más fresco y que intente plantear un proyecto.
P.- Pero de momento la realidad le contradice a usted. Fíjese si al Partido Popular le ha servido Mañueco que incluso perdiendo ha mantenido el gobierno, que es lo difícil en estos tiempos.
R.- Sí, pero por eso nosotros planteamos dentro de nuestro congreso el atrevimiento al cambio, porque es una cuestión también de invitar y de interpelar a la propia ciudadanía.
P.- ¿Y por qué no se ponen de acuerdo los grandes partidos para cambiar el modelo y la ley electoral, para que gobierne quien gane?
R.- No se da cuenta que en la pregunta ya falla el enunciado, en el que dice: ¿por qué no se ponen? Cuando yo estoy ofreciendo mano tendida desde el 24 de febrero.
P.- No, pero por ley, por ley.
R.- Si lo quiere elevar a rango, encantado.
P.- ¿Por qué no lo lleva usted los órganos de su partido para intentar impulsarlo?
R.- No, pero vamos a ver. Si yo puedo hacer los deberes en el ámbito orgánico, pero aquí, si los dos grandes, los dos que podemos hoy constituir la presidencia del futuro gobierno autonómico no somos capaces, por incomparecencia de otro, de hacer un debate cara a cara, ni somos capaces de entendernos, porque es imposible sentarse con él a aprobar unas cuentas presupuestarias, ni somos capaces de decir: Oye, pase lo que pase, el que gane, gobierna.
P.- Yo le cito a un compañero suyo para que haga pedagogía, que es Óscar Puente, para que haga la pedagogía que hizo con Feijóo, en la investidura de Sánchez…
R.- De ganador a ganador.
P.- Claro, pues eso.
R.- Pero si yo lo he dicho muchas veces, si nosotros podemos ganar las elecciones y que se nos quede cara de Feijóo. Sí, es una realidad.
P.- Óscar Puente, que es una figura importante en Castilla y León, y en el Gobierno central, que es ministro, ¿es una rémora ahora mismo para el PSOE en Castilla y León?
P.- Todo lo contrario. Mire, ayer tuve la oportunidad de hablar en dos ocasiones con él. Y es verdad que estas semanas de atrás no he hablado tanto con él, por lo que todos sabemos, la tragedia de los accidentes que ha tenido y la tensión que ha tenido con los retrasos y todo el asunto de Rodalies, que ha hecho que, lógicamente, bajáramos un poco, pero precisamente cuando yo hablo con él ayer es para decirle: «Óscar, ¿ya? Si ya se ha aliviado un poco aquello, necesitamos que estés en las elecciones».
P.- Supongo que en León, no.
R.- León es específico, es cierto. Y Palencia, seguramente también
P.- Palencia es más difícil todavía. Bueno, y Zamora también va a ser difícil.
R.- Zamora está resuelto. Eso ya está.
P.- Bueno, usted dijo ya en dos ocasiones que en una semana estaba puesto el tren, y no lo hemos visto resuelto.
R.- Una cosa ha llevado a la otra, y al final no se ha podido tomar la decisión última, pero la decisión está resuelta. Técnicamente nos han dado la luz verde, una solución, y tiene que anunciarla. Ojalá la podamos anunciar en días o en semanas.
P.- Pero la solución será contra los propios argumentos de Renfe...
R.-: Yo siempre he planteado que hay muchas ocasiones en que la voluntad política tiene que imperar también y aquí hay unos criterios que no son los estrictamente económicos, en cuanto a número de usuarios. Si no Soria no tendría jamás tren. Y, por tanto, cuando se habla de vertebración del territorio, cuando se habla de cohesión social y territorial, se habla también de que los algoritmos y las ecuaciones lineales desde el punto de vista de la viabilidad económica no sirven única y exclusivamente. Y, por tanto, aquí, de eso estamos hablando.
P.- ¿Se va a traer a Puente usted a Soria?
R.- Pues es que no lo sé, porque ahora mismo están reorganizando, pero a Soria yo lo traería. Ayer, cuando hablé con él, le dije: «La Soria-Castejón es clave». La credibilidad y la apuesta que nosotros, y yo personalmente, estoy haciendo por la apertura de la Soria-Castejón es clave. Por tanto, si hay una decisión ya política tomada, como la hay, con la reapertura de esta línea, tiene que ser clave que se visualice. Es algo que estoy trasladándole. Y, por tanto, a Óscar, no solamente por lo que ya representa, sino porque es que además en Valladolid es una figura fundamental, y porque además, si tú coges las inversiones del Ministerio de Fomento, hoy por hoy, en Castilla y León, las cojas por donde las cojas, no hay un periodo de mayor capacidad y fortaleza de inversión que la que tenemos.
P.- Sí, hombre, en la época de Zapatero, eso se lo digo yo.
R.- ¿En Fomento? No.
P.- Sí, sí, en Fomento, en la época de Zapatero.
R.- Hombre, que no.
P.- Se lo digo yo, básicamente por una cuestión, que fue el AVE.
R.- Pero es que ahora mismo tenemos más inversión que nunca, que yo no me acuerdo de los números de Zapatero. En distribución territorial, me da igual, hoy por hoy, tenemos inversiones abiertas en todos los sitios. Y no hablamos solo de Fomento carreteras. Es que se nos olvida que Fomento son otras muchas más cosas. Y los fondos Next, que están ahí, que han venido y que nos han generado un impulso a todos los ayuntamientos, y también una parte fundamental venía para Fomento.