La natalidad saca la cabeza en Castilla y León y sube más que en España
Segovia, Valladolid y Burgos tiran del crecimiento mientras Zamora marca el peor dato del país

Una mujer junto a un carrito de bebé.
Castilla y León comienza el año con un respiro demográfico. Durante el primer trimestre de 2026 registró 3.073 nacimientos, un 1,99% más que en el mismo periodo del año pasado. El último dato de natalidad –publicado por el INE– mejora los arranques de 2025 (3.013 bebés) y 2023 (3.007), aunque no alcanza los 3.108 alumbramientos de comienzos de 2024. Las cifras contribuyen a achicar un poco el agujero demográfico generado en la última década. No hay que olvidar que en 2016 nacían 3.997 niños entre enero y marzo, lo que significa que en una década han dejado de nacer casi mil bebés en el primer trimestre.
La Comunidad, pese a todo, tira del carro más que la media de España (crece un tímido 1,51%), aunque lejos del ritmo mediterráneo, con regiones como Murcia (+9,14%) y Comunidad Valenciana (+4,94%) como motores de la natalidad en el país.
Castilla y León sale así del grupo de las autonomías habituales del invierno demográfico: en descenso siguen vecinos del noroeste como Asturias, donde los nacimientos caen un 3,66%, y Galicia y Cantabria, donde bajan un 2,29%. Además, Castilla y León logra mejores resultados que potencias demográficas como Madrid (-0,15%) y Andalucía, que apenas crece (un 0,48%).
Por provincias, en análisis del trimestre deja dos titulares en Castilla y León, que contiene a la provincia con mayor crecimiento de natalidad en España pero también a la que sufre el mayor desplome.
Segovia lidera el aumento del país en el primer trimestre con un espectacular incremento del 23,93%, gracias a sus 243 nacimientos entre enero y marzo. Le siguen Cuenca (+16,90%) y Castellón (+12,40%).
Otras tres provincias de la Comunidad se sitúan en la parte alta de la tabla nacional, con crecimientos muy superiores a la media. Burgos registra un aumento del 10,10% (522 nacimientos), situándose entre las cinco provincias con mayor repunte del país. Soria crece un 9,60% (132 nacimientos). Y Valladolid anota un incremento del 9,33% (774 nacimientos), consolidándose como el motor demográfico de la comunidad en cifras absolutas.
Ávila sube un 5,33% con 202 alumbramientos y León presenta un incremento del 3,51% (499 nacimientos), un dato sólido comparado con el estancamiento o retroceso de provincias colindantes como Asturias y Lugo.
En el extremo opuesto, tres provincias de Castilla y León registran algunos de los peores datos del país. Zamora es la provincia con mayor caída de natalidad, con un derrumbe del -23,87% en el primer trimestre (138 nacimientos, frente a los 184 del año anterior). Salamanca sufre un descenso del -15,23% (379 nacimientos) y Palencia retrocede (-13,25%, con sólo 184).
En conclusión, mientras el eje Segovia-Valladolid-Burgos-Soria está impulsando la natalidad regional con fuerzas muy superiores a la media española, el oeste de la Comunidad (Zamora y Salamanca) y Palencia no levantan cabeza en el arranque de 2026.
Defunciones
El INE actualizó también ayer su estimación de defunciones, una estadística que de nuevo muestra una mejor evolución en Castilla y León. En lo que va de año (hasta la semana 18 ), registra 10.324 fallecimientos, un descenso del 2,24%, mayor que la media nacional (-0,44%). Siete de las nueve provincias reducen su número de fallecimientos. Destacan los descensos en Zamora (-8,30% y 905 decesos), Ávila (-7,44% y 698), Palencia (-5,02% y 713) y Soria (-4,54% y 411). Con caídas más moderadas se sitúa Valladolid (-2,76% y 1.834), León, que registra el mayor volumen total (-1,54% y 2.194), y Burgos (-0,97% y 1.568). En el lado opuesto, la mortalidad crece en lo que va de año en Salamanca (+0,96%, 1.401 muertes), y de forma más significativa en Segovia (el número de fallecidos sube un 8,46% hasta los 600 registros).