Los jóvenes podrán solicitar a la Junta la ayuda de hasta 900 euros una vez obtengan el permiso de conducir
La consejera de Movilidad anuncia que la convocatoria, que se publicará en septiembre, recogerá que el abono de las cuantías se realizará en 2027

La consejera de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial, Cristina Sanchidrián, mantiene una reunión con representantes de la Federación
Los jóvenes de entre 18 y 30 años podrán solicitar las ayudas de hasta 900 euros de la Junta de Castilla y León una vez que hayan obtenido el permiso de conducción de la clase B antes de que finalice el año. El abono de las cuantías se realizará en los primeros meses de 2027, al incorporarse la partida al Presupuesto de la Comunidad para el próximo ejercicio y una vez completada la tramitación administrativa.
Entre los gastos que podrán ser objeto de subvención se encuentran la matrícula de la autoescuela, las clases teóricas y prácticas, y las tasas de tráfico para la tramitación del permiso, incluidos los derechos de examen y la renovación de tasas, en los términos que establezca la convocatoria. No serán subvencionables los gastos correspondientes a pruebas médicas y psicotécnicas ni otros gastos de gestión y tramitación relacionados con la presentación de la solicitud de la ayuda. Eso sí, es una medida que es compatible con otro tipo de ayudas.
La iniciativa de la Consejería de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial tiene como objetivo reducir el esfuerzo económico que supone obtener el permiso de conducir y, al mismo tiempo, convertir la movilidad en una herramienta para mejorar la empleabilidad, favorecer el acceso a oportunidades laborales y avanzar en la igualdad de oportunidades de los jóvenes, especialmente en una Comunidad caracterizada por su extensión territorial, la dispersión de la población y el peso del medio rural, informa Ical.
La nueva línea de ayudas está dirigida a personas jóvenes de entre 18 y 30 años residentes y empadronadas en municipios de Castilla y León, que deberán obtener el permiso de conducción de la clase B en las condiciones y durante el periodo que se establezca en la correspondiente convocatoria.
Prioridad para las rentas más bajas
Las subvenciones se concederán mediante un procedimiento de concurrencia competitiva. El criterio para determinar el orden de las solicitudes será el nivel de renta, de manera que tendrán prioridad las personas solicitantes que formen parte de aquellas unidades de convivencia con menores ingresos.
Las bases incorporan, además, criterios específicos para las familias numerosas. A las unidades de convivencia de solicitantes pertenecientes a familias numerosas de carácter general se les aplicará un coeficiente reductor del 20 por ciento sobre su nivel de renta, que será del 30 por ciento en el caso de las familias numerosas de categoría especial. Para obtener los 900 euros, las rentas deberán ser inferiores a 1,5 veces el IPREM; 750 euros para rentas iguales o superiores a 1,5 e inferiores a 2,5 veces el IPREM; 600 euros para rentas iguales o superiores a 2,5 e inferiores a 3,5 veces el IPREM y 450 euros para rentas iguales o superiores a 3,5 veces el IPREM. En ningún caso la subvención, por sí sola o sumada a otras ayudas destinadas a la misma finalidad, podrá superar el coste total de la actuación subvencionada.
El encuentro con las autoescuelas también sirvió para abordar las bonificaciones futura para los carnés de conducir para los profesionales, ya que la Consejería es consciente que las dificultades del sector para encontrar chóferes de autobuses y camiones. “Nos han trasladado esa problemática y creo que estas bonificaciones servirá también para solventar esa carencia de profesionales”, subrayó.
La consejera de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial, Cristina Sanchidrián, aseguró hoy que la medida, que fue una promesa electoral del presidente Alfonso Fernández Mañueco, tiene como objetivo reducir el esfuerzo económico que supone obtener el permiso de conducir y, al mismo tiempo, convertir la movilidad en una herramienta para mejorar la empleabilidad, favorecer el acceso a oportunidades laborales y avanzar en la igualdad de oportunidades de los jóvenes, especialmente en una Comunidad caracterizada por su extensión territorial, la dispersión de la población y el peso del medio rural.
Antes de mantener una reunión con la Federación de Autoescuelas de Castilla y León, representada por los presidentes de las asociaciones provinciales que aúna a 300 centros, Sanchidrián precisó que el permiso de conducir constituye un requisito “relevante” para acceder a “numerosas” oportunidades laborales, especialmente en sectores con una importante implantación en la Comunidad, y permite además acceder posteriormente a permisos profesionales de transporte de mercancías o viajeros, ante las dificultades del sector para encontrar a ese tipo de perfiles.
“Esta circunstancia adquiere una especial importancia en el medio rural, donde disponer de autonomía para los desplazamientos facilita el acceso al empleo, la educación, la formación, los servicios públicos y las actividades sociales y económicas”, añadió. De ahí que se mostrara esperanzada en que la próxima convocatoria, que tendrá continuidad en los sucesivos años, tenga una “gran acogida”. Los cálculos de la Junta son que entre un 70 y un 75% de los 27.000 carnés de conducir que se expiden cada año en la Comunidad corresponde a la franja de edad de entre 18 y 30 años.
Además, consideró la medida tendrá un efecto positivo sobre el sector de las autoescuelas de Castilla y León, una actividad económica de implantación local y estrechamente relacionada con la formación y cualificación de los futuros conductores.