Un viaje al pasado medieval que cambiará la historia de un pueblo soriano
San Esteban de Gormaz prepara un espectáculo único que revivirá un momento clave del parlamentarismo europeo este mayo

La recreación histórica será en San Esteban el próximo día 16 de mayo.
La plaza Mayor de San Esteban de Gormaz se transformará el próximo sábado 16 de mayo en un escenario medieval. A partir de las 21.30 horas, los vecinos de esta localidad soriana volverán al siglo XII para recrear uno de los episodios más trascendentales de la historia política europea.
Se trata de las Cortes de Castilla de 1187, consideradas por los historiadores como una de las primeras manifestaciones del parlamentarismo en el continente.
La representación conmemorará la histórica asamblea convocada por el rey Alfonso VIII de Castilla en esta villa de la provincia de Soria. Aquel encuentro marcó un punto de inflexión en la organización política medieval, ya que por primera vez participaron representantes de ciudades y villas junto a nobles y miembros del clero en la toma de decisiones que afectaban a la Corona y al reino.
Este acontecimiento histórico situó a Castilla como territorio pionero en el desarrollo político e institucional de Europa, convirtiendo a San Esteban de Gormaz en uno de los principales antecedentes de las instituciones parlamentarias modernas. Ahora, más de ocho siglos después, la localidad recupera su memoria histórica a través de una recreación teatral que involucra activamente a su comunidad.
La comunidad volcada en recuperar su legado
La recreación histórica se desarrollará gracias a la participación activa de numerosos vecinos de San Esteban, que darán vida a los personajes de aquella época crucial.
Voluntarios de todas las edades están colaborando en la escenificación y en la elaboración del atrezzo necesario para transportar al público a la Edad Media.
El espectáculo, que se estrena por primera vez, contará con ambientación musical a cargo de integrantes de la Coral Villa de San Esteban y de la Banda Municipal.
Las interpretaciones estarán inspiradas en piezas medievales documentadas históricamente, añadiendo autenticidad y solemnidad al evento. Además, un grupo de mujeres del pueblo ha colaborado de manera activa en la confección de los trajes de época, dedicando horas de trabajo para garantizar la fidelidad histórica de los vestuarios.
Esta iniciativa cultural representa un esfuerzo comunitario sin precedentes en la localidad, demostrando cómo la historia puede convertirse en motor de identidad y orgullo local en la España rural contemporánea.
El documento que cambió la historia política europea
La existencia de la Curia Regia celebrada en San Esteban de Gormaz aparece recogida en un documento emitido por Alfonso VIII el 21 de mayo de 1187. En este pergamino, el monarca hace donación al obispo de Sigüenza de un judío de Medinaceli junto a sus heredades, pero lo verdaderamente relevante es que menciona la celebración de aquella reunión extraordinaria.
Este documento antiguo constituye, hasta la fecha, la principal prueba documental de la celebración de aquella Curia Regia en San Esteban de Gormaz y del asunto tratado en ella: el matrimonio entre Berenguela de Castilla y Conrado de Hohenstaufen, hijo del emperador Federico I Barbarroja.
Los historiadores sitúan esta reunión entre el 8 y el 21 de mayo de 1187, periodo corroborado por diversos documentos de la época. Uno de los más relevantes es el Tratado de Seligenstadt, firmado el 23 de abril de 1188, en el que se acordaban las condiciones del matrimonio entre Berenguela y Conrado.
Cuando el pueblo entró en política
El análisis de estos documentos permite afirmar que la Curia celebrada en San Esteban evolucionó hacia unas auténticas Cortes. La clave radica en que, además de nobles y altos dignatarios eclesiásticos, participaron representantes de los concejos castellanos, es decir, los hombres principales de ciudades y villas del reino.
Hasta ese momento histórico, las reuniones de la Curia Regia estaban reservadas exclusivamente a la nobleza y al alto clero. La incorporación de representantes urbanos supuso un cambio político trascendental que transformó las estructuras de poder medievales y convirtió a las Cortes de San Esteban de Gormaz en uno de los primeros antecedentes del parlamentarismo europeo.
Esta apertura institucional no fue casualidad ni capricho del monarca. La trascendencia política del asunto tratado explica perfectamente esta innovación democrática. En aquel momento, la infanta Berenguela tenía apenas ocho años y era heredera al trono castellano, ya que Alfonso VIII no tenía descendencia masculina legítima.
Un matrimonio que requería consenso nacional
La posibilidad de que Castilla tuviera un futuro rey extranjero llevó al monarca a buscar el respaldo de las principales ciudades del reino. No se trataba únicamente de una alianza dinástica, sino de una decisión que afectaría al futuro político de todo el territorio castellano y, por extensión, de la península ibérica.
El Tratado de Seligenstadt recoge incluso el juramento realizado por representantes de 50 ciudades y villas castellanas, cuyos "maiores" (hombres principales) apoyaron el acuerdo matrimonial. Esta cifra resulta extraordinaria para la época y demuestra el alcance y la representatividad de aquella asamblea medieval.
Este precedente histórico sitúa a España, y concretamente a Castilla, como pionera en el desarrollo de instituciones parlamentarias en Europa, adelantándose incluso a otros reinos que tradicionalmente se consideraban más avanzados políticamente. La inclusión de representantes ciudadanos en las decisiones de Estado constituye un hito fundamental en la evolución hacia sistemas políticos más participativos.
Un evento cultural con proyección turística
La recreación histórica del próximo 16 de mayo no solo tiene valor cultural y educativo, sino que también representa una oportunidad para el turismo cultural en la provincia de Soria. San Esteban de Gormaz, localidad con un rico patrimonio románico y medieval, refuerza así su atractivo como destino para quienes buscan experiencias históricas auténticas.
Iniciativas como esta demuestran cómo los municipios de la España rural pueden convertir su patrimonio histórico en recursos vivos que generen identidad comunitaria, educación ciudadana y también dinamización económica. La combinación de rigor histórico con participación popular convierte este evento en un modelo replicable para otras localidades con patrimonio histórico relevante.