C.D. NUMANCIA
Sin fortuna ante el gol
El Numancia sigue sin reaccionar. La tercera derrota comienza a preocupar. Esta vez hubo mala suerte, pero el resultado fue inapelable. Y aunque aún es pronto para virar el rumbo, la derrota en Xerez sólo puede demorar la reacción por una semana. El equipo de Unzué fue mejor en el balance global del encuentro, pero no fue capaz de levantar el gol marcado involuntariamente por Jaio en una segunda parte en la que dispuso de oportunidades para empatar por lo menos.
El calor, treinta y cinco grados a la sombra en el primer tiempo, se convirtió en el protagonista de un primer tiempo en el que los dos equipos, por fases, parecieron ir con el freno de mano echado, aunque poco a poco el equipo de Juan Carlos Unzué le fue tomando la medida al encuentro y sería el dominador absoluto del mismo a pesar de que se fueron a los vestuarios con el marcador en contra. El equipo rojillo buscaba redimirse en Chapín y lo quería hacer jugando al fútbol y buscando el equilibrio en su juego para ser contundente en defensa y eficaz en ataque, jugando con la máxima concentración para evitar errores. Y por eso Unzué junto arriba a Ibrahima y Vélez, para que el equipo tuviera llegada y opciones de remate. Pero para que les llegaran balones también iba a resultar indispensable que Nagore y Barkero generaran juego con fluidez.
El Xerez apenas ofreció algunas pinceladas y ambas por la banda derecha, donde Pablo Redondo se mostró muy incisivo. Pero el equipo andaluz no se mostraba intimidador y no daba demasiada sensación de peligro. Sin embargo, el equipo local abriría el marcador después de una jugada aislada y desafortunada. Fue después de un pase de Capi a la espalda de Javi Flaño que llegó a José Mari, quien dentro del área centró atrás con la desgracia de que Jaio desviaría el balón en su red.
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