VOLEIBOL
Unicaja no da pie a la sorpresa

Flores y Elvis tratan de bloquear el remate de un jugador ahorrador. / IDEAL DE ALMERÍA-
CMA Soria perdió el primer combate de las semifinales de la Superliga ante Unicaja Almería (3-1), en un partido en el que los pupilos de Fernando Muñoz, nuevo seleccionador nacional, hicieron lo más difícil, pero no pudieron aguantar el ritmo de los almerienses. Después de adjudicarse el primer set (21-25) y de poner la incertidumbre en el Pabellón Moisés Ruiz, que no ha visto perder a su equipo en la Superliga en toda la temporada en casa, se fueron del choque en el inicio del segundo parcial. Desde ese momento, nada de lo que intentó el preparador castellano surtió el efecto deseado y el triunfo fue plácido para los de Axel Mondi.
La igualdad fue la nota predominante en el comienzo del partido. Parecía que los dos conjuntos no querían cometer errores y lo que hacían era, precisamente, cometerlos. Se les notaba tensionados en el saque y sin claridad de ideas cuando debían atacar. Punto arriba, punto abajo, el parcial se acercaba al final de la primera manga. En esos puntos estuvo mucho más seguro CMA Soria. Perfectamente dirigidos por Alfonso Flores, que incluso realizó un bloqueo, Casilla y Rocamora no encontraron rivales en sus remates.
Los sorianos lograron tres puntos de ventaja que parecían suficientes (18-21). Unicaja, aprovechando un saque fallado de Flores y otro directo de Smith, se puso a uno (20-21). Fernando Muñoz pidió tiempo muerto para que la racha se cortase. Y lo consiguió. El parcial de 0-3 dejó el set con 20-24. A la segunda bola que tuvieron, lograron adelantarse en el encuentro. El primer golpe lo habían logrado. Y lo que lograron fue despertar a la bestia. Como si de un león dormido se tratase, Unicaja Almería hizo bueno el abc del voleibol. Saque potente, buena recepción, ataques claros y, sobre todo, un extraordinario bloqueo. Flores ya no encontraba la mejor opción. David Smith se imponía una y otra vez en la red. Fue ponerse los almerienses 4-1 y CMA Soria desapareció. Casi era como si le estuvieran pidiendo perdón al vencedor de la fase regular por haberles hecho el primer set. Las distancias fueron aumentando de manera considerable. Muñoz paraba el partido (9-4 y 13-5), pero no había forma posible de que se recortase la diferencia. Unicaja, casi sin despeinarse, había igualado el partido y ponía el choque a su favor (25-15).
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