NUMANCIA
Sensaciones contradictorias

Lago Junior. / V.G.-
Pablo Machín y el Club Deportivo Numancia están perfilando su filosofía de juego. Parece claro lo que quiere el técnico soriano, apostando por un juego directo y dejando al lado el fútbol de toque que quiso, sin demasiado éxito, inculcar Juan Carlos Unzué la temporada pasada. Mantener la portería a cero y aprovechar la calidad de sus jugadores de ataque para crear, lo más rápido posible, ocasiones de peligro. Esa es la clave del juego de Machín, y está trabajando en ello.
El problema que se está encontrando es que, de momento, no se está plasmando del todo en el terreno de juego. Es pronto, muy pronto para sacar conclusiones. La pretemporada está siendo de mucho desgaste y los futbolistas sienten sus piernas cargadas y faltas de ritmo. El pasado miércoles, en la presentación ante el Athletic, se pudieron observar momentos de buen fútbol ante un rival que dejaba jugar y se notaba algo cansado después de su gira por tierras anglosajonas. Sobre todo en la primera parte, las internadas de Cedric, el control del juego de Sunny y la calidad del madrileño Del Pino hicieron llenar a la grada de sensaciones positivas y un ánimo que se encontraba apagado desde el último tercio de la pasada campaña. Sin grandes alardes, alguna ocasión clara de gol llegó, cuando el partido se rompió en la segunda mitad por parte de Lago Junior. Fue el costamarfileño quien aprovechó un error de la defensa salmantina para destapar el ‘tarro de las esencias’ en el carrusel de encuentros de la pasada semana. Pero en ese momento ese tarro que parecía haberse roto en forma de gol se volvió a cerrar y ni en la segunda parte ante los charros ni en Navaleno ante el Logroñés se vio tanto alguno por parte rojilla.
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