C.D. NUMANCIA
Paso atrás
Del Pino intenta el remate ante una maraña de jugadores. / V. Guisande-
Parece que al Numancia le da vértigo la promoción y ayer perdía una oportunidad de oro para meterse de lleno en la lucha por la sexta plaza. El empate ante el Xerez, en un encuentro que se puso muy cuesta arriba para los rojillos por sus propios errores, dejó un sabor agrio ya que viendo los resultados de los rivales más directos el punto es insuficiente para recortas distancias y presentar su candidatura firme a los play off. El Numancia comenzó el choque sin chispa y tuvo que tirar de casta, garra y coraje para nivelar el marcador, aunque la remontada se quedaba a medias ante un Xerez con mucho oficio y que en el global de los noventa minutos fue superior a los locales. Con un 0-2 en contra y un penalti parado por Zabal, el Numancia apeló a su orgullo para sacar por lo menos un punto, que le deja momentáneamente a cinco de la sexta plaza.
El partido comenzó con un Numancia timorato, sin ideas y fallón y de ello supo sacar partido el Xerez para hacerse con el control del juego. El primer cuarto de hora fue de claro color azulino y fruto de este dominio, acompañado de un error defensivo de los sorianos, llegaba un claro penalti de Zabal sobre Tato que bien pudo suponer la roja directa del portero numantino. Zabal tuvo que derribar al delantero xerecista e instantes después se sacaba la espina realizando un auténtico paradón al lanzamiento de Campano. Todo se había quedado en un susto, aunque el aviso iba a ser de verdad dos minutos más tarde cuando otro desajuste defensivo de la zaga local permitía a Pablo Redondo rematar a gol desde el punto de penalti.
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