C.D. NUMANCIA
El balón parado, un dolor de cabeza

Airam durante el encuentro celebrado el pasado domingo en Elche. / ÁREA 11-
El Numancia dejó de ser tras el encuentro ante el Elche el equipo menos goleado de Segunda. Los de Pablo Machín han encajado ocho goles en lo que va de curso de los que la mitad llegaron en acciones a balón parado, una situación que empieza a ser un dolor de cabeza para el cuerpo técnico. Tres de esos goles a balón parado llegaron precisamente en el Martínez Valero y el técnico rojillo no ocultaba a la finalización del mismo estar «fastidiado», por haber encajado tres tantos desde esa situación.
Que cuatro de los ocho goles hayan llegado en acciones a balón parado en la competición liguera es un dolor de cabeza aunque, de momento, no debería preocupar en exceso. Ello se debe a que, pese al descalabro ante el Elche, los rojillos siguen siendo uno de los equipos menos goleados de Segunda solo por detrás de Elche, Villarreal y Racing. Además, los de Pablo Machín son el único equipo de la categoría que aún no ha encajado ningún gol en casa por lo que, salvo que la cosa cambie mucho y se empiecen a encajar muchos tantos a balón parado, la zaga sigue siendo un valor seguro despistes puntuales a parte.
Son, de hecho, esos despistes puntuales lo que le han costado esos goles a balón parado al equipo. Solo puede entenderse así ya que, por ejemplo, antes del encuentro ante los ilicitanos, los rojillos dedicaron la mitad del entrenamiento del sábado a defender y atacar acciones de estrategia, un trabajo que no surtió efecto en el Martínez Valero. Un buen ejemplo de ello tuvo lugar con el empate a cero cuando, a la salida de un córner, Edu Albácar recibía solo dentro del área aunque luego remataba fuera en una clara ocasión de peligro, peligro que ya con anterioridad había protagonizado el Lugo sobre la meta de Herrerín. Ante los ilicitanos, el Numancia encajó tres goles a balón parado. El primero desde los once metros, que no puede considerarse un despiste defensivo si bien Coro se metió hasta la cocina; el segundo en una falta lateral donde todo el mundo, portero incluido, se quedó parado y el tercero en un libre directo desde la frontal tras una falta innecesaria en el que la barrera se abre dejando a Iago Herrerín vendido.
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