FÚTBOL / Tercera División
Vendaval de color blanquivioleta

El Real Valladolid B se llevó los tres puntos de la Ciudad Deportiva. / DIEGO MAYOR-
El Valladolid B supo acoplarse mejor a las condiciones de un terreno de juego irregular y resbaladizo y al vendaval de aire y nieve que se vivió en la tarde de ayer en la Ciudad del Fútbol, para vencer con solvencia y solidez a un Numancia B que no fue ni la sombra del equipo que le plantó cara a la Segoviana la pasada jornada. Rubén Puente ‘Ruta’ decidió cambiar parte del medio del campo y le salió mal. Plaza y César Vinuesa comenzaron el partido en el banquillo después de su notable actuación en tierras segovianas y Ruta dio entrada a Iñaki y Pablo Valcarce. Ambos estuvieron desaparecidos ante los pucelanos. El Valladolid B, por su parte, tenía una velocidad más que su rival. Jugando el balón con criterio, presionando la salida del balón a tres cuartos de cancha y buscando los espacios entre los centrales rojillos. Lo hizo casi todo bien. Además, si aportan un jugador con una exquisita clase como demostró ayer Quique (autor de un doblete) los puntos tenían dueño.
Nada más comenzar el envite a punto estuvo de marcar Rubén tras adelantarse a la salida de Pinillos, pero su disparo se marchó desviado por poco. El que no falló poco después fue Quique. Tras señalar una falta muy dudosa el colegiado Plaza García (no dio una a derechas el abulense) marca de libre directo tras un disparo seco y aprovechándose del viento a favor. El filial rojillo no la olía, mientras que los pupilos de Javi Torres cada vez se encontraban más cómodos según pasaban los minutos. De nuevo Quique la tuvo en el ecuador, tras un disparo envenenado desde la frontal, pero esta vez la reacción e intervención de Pinillos fue sólida y acertada. El primer disparo de los sorianos se produjo a la media hora. Trujillo conduce la contra con velocidad para ceder a Luis Valcarce que, desde la derecha, envía su disparo al lateral de la red.
Ya en el segundo acto, hubo dos jugadas que pudieron cambiar el signo del partido. Al minuto de la reanudación, Pablo Valcarce remata con la cabeza un centro medido desde la derecha, su testarazo es rechazado por un defensa con la mano, pero el colegiado lo interpreta como involuntario. Minutos después, de nuevo Valcarce cae en el área siendo arrollado por un defensa, pero el trencilla vuelve a considerar que el central blanquivioleta toca primero el esférico. Entre una acción y otra llegaría el segundo tanto visitante. De nuevo fue Quique, tras una pérdida incomprensible de Pablo Valcarce en el centro del campo, aprovecha la coyuntura para cruzar el esférico ante Pinillos y el segundo para su equipo y su cuenta particular. Tras el tanto de los pucelanos, el equipo rojillo quiso tirar de casta y recortar distancias, pero apenas intuyó peligro ante un Valladolid B que se mostraba cómodo en defensa y peligroso a la contra. Amara o Gil, quien envió el esférico a la base del poste, pudieron aumentar la ventaja para los vallisoletanos, pero el marcador ya no se movió.