C.D. NUMANCIA
El Numancia ve frenada su racha al perder con el Alcorcón en Los Pajaritos

Sergi Enrich se queja de una decisión del colegiado. / Diego Mayor-
El C.D. Numancia se mostró incapaz de darle la vuelta al gol inicial de Óscar Plano y caía ante el Alcorcón para salir de las posiciones de promoción de ascenso y para acabar con una racha positiva de siete jornadas sin perder. El Alcorcón sigue siendo la bestia negra de un Numancia que ayer no supo jugar ante un rival que actuó los últimos 15 minutos con un hombre menos. Los rojillos, que tampoco estuvieron aliados con la suerte al estrellar dos balones en la madera, abusaron de los balones largos e incluso acabaron el encuentro con el defensa Juanma como delantero centro. Paso atrás de un equipo al que le faltaron ideas y pausa para doblegar a un contrario que siempre estuvo muy cómodo agazapado en la zaga.
El Numancia de la primera parte poco tuvo que ver con el equipo de Gijón y las imprecisiones fueron un hándicap para sus intereses. No se había cumplido el primer cuarto de hora cuando llegaba el jarro de agua fría en Los Pajaritos con el gol de Óscar Plano para un Alcorcón que sólido en defensa estaba creando muchos problemas a los locales. Óscar Plano, que ya había avisado minutos antes con un disparo que atajó Biel Ribas, se deshace de Gaffoor y de fuerte disparo bate la portería numantina. Decepción absoluta para un Numancia que tenía que remar contra corriente.
El equipo soriano estaba perdido y el Alcorcón estuvo a punto de sentenciar en el minuto 17. Otra vez Óscar Plano, un auténtico quebradero de cabeza para la defensa numantina, dispara dentro del área y sólo la gran respuesta de un bien colocado Biel Ribas impidió el segundo tanto de los madrileños.
El Numancia no existía y la conexión entre David González y Julio Álvarez no era la de otras tardes. Los dos mejores jugadores rojillos no aparecían y de ello se resentía un equipo que sólo creaba cierto peligro a balón parado. El conjunto de Anquela mejoró y metió a su rival en su área a base de fuerza más que de ideas. La primera ocasión clara para los locales llegaba por la banda derecha con un centro de Akapo que remata mal Vicente con la pierna izquierda cuando lo más lógico era ejecutar con la derecha.
Antes de cumplirse la media hora de juego se pidió un penalti en el área del Alcorcón por agarrón de Serrán a Juanma del que no quiso saber nada el colegiado. El Numancia parecía recomponerse y en el minuto 27 disfrutaba de su mejor ocasión con un disparo de falta directa de Julio Álvarez que se estrellaba en la escuadra izquierda de Dani Jiménez. El balón parado volvía a ser la mejor arma numantina en una primera mitad en la que el Numancia estuvo lejos de la versión exhibida en El Molinón la semana pasada.
Anquela apostó por un esquema más ofensivo en la reanudación dando entrada a Pedro Martín en detrimento de Gaffoor. Julio Álvarez y David González pasaron a comandar el juego en el centro del campo y Regalón realizaba las veces de central. El Numancia era el dueño del balón pero el Alcorcón esperaba a la contra y así estuvo a punto de matar el partido. Primero era Sergio Mora el que obligaba a Biel Ribas a realizar una gran parada y después era Iribas el que no acertaba a rematar con contundencia una gran acción del propio Sergio Mora. El Alcorcón, que durante los 90 minutos se dedicó a utilizar sus armas con un juego pleno de intensidad y con muchas pérdidas de tiempo, había perdonado y daba vida a los rojillos.
Sin embargo, el Numancia no tuvo su tarde y no entendió cómo se le podía hacer daño al cuadro madrileño. Abuso de los balones largos y apenas utilizó las bandas. Precisamente en una de las contadas acciones de banda, con Natalio como protagonista, llegaba mejor oportunidad para empatar. Cabalgada del valenciano y su centro atrás era rematado a la madera por David González. El rechace no era aprovechado por Pedro, que se mostraba demasiado lento y permitía a Babín taponar.
El Numancia merecía pero pecaba del juego directo y así daba facilidades a los visitantes. El Alcorcón se quedaba con un hombre menos por doble amarilla a Bitón cuando quedaba un cuarto de hora por delante. Minutos para la esperanza en los que faltaron ideas y sobraron pelotazos en búsqueda de un empate que nunca iba a llegar.