VOLEIBOL
El Río Duero cumple con el pronóstico

El central del Río Duero, Dani Morata. / DIEGO MAYOR-
Se medían el noveno contra el séptimo de la clasificatoria en una penúltima jornada de Liga regular con poco interés. Finalmente ambos ofrecieron un buen partido de voley en el que la mayor parte de los set estuvieron igualados, con todo hubo falta de tensión en determinados momentos y en líneas generales el Río Duero San José fue superior a su oponente andorrano.
El Andorra se despedía de la temporada como local y saltó a la pista muy fuerte dispuesto a agradar a su parroquia y a coger ventaja por la vía rápida. Sin embargo, Río Duero San José jugó con temple y muy conjuntado en este inicio y ayudados por sus excelentes porcentajes en el saque y en la recepción el equipo cogió rápidamente una ventaja que lo haría jugar con tranquilidad y aplomo. Andorra buscó darle al vuelta a la situación y arriesgó demasiado en la recepción, fue penalizado por esa situación y sin poder remediarlo el primer set cayó finalmente con relativa comodidad de lado visitante, 17-25.
El segundo acto ya desde su comienzo fue mucho más igualado que el primero e incluso los locales comenzaron mejor, poniéndose por delante y jugando gran parte del set a favor de marcador, aunque sin llegar a coger una ventaja de más de tres, 16-13. Los andorranos estuvieron más enchufados en defensa y mejoraron de manera clara en el bloqueo, donde habían sido superados con bastante claridad anteriormente. Mientras que Río Duero San José afrontó mayores problemas para encontrar posiciones cómodas de ataque cerca de la red y cometió por contra algún que otro error de bulto en el saque. Pese a ello el equipo sacar coraje y remó durante todo el set para poder encarar con opciones al final. La cosa llegó totalmente igualada, hasta que con 26-26 el conjunto soriano tomó ventaja y asestó el golpe definitivo sin dar posibilidad a su rival de otro desempate.
La segunda derrota parcial hizo daño a los locales, que por minutos quedaron muy tocados y comenzaron el tercer set también por debajo en marcador, 2-4, y algo alicaídos de ánimo. El técnico local salió al quite, movió banquillo buscando mayor motivación y encontró las fuerzas en alguna de las caras menos habituales. Acaso deseosa de ver una victoria o simplemente porque el choque tenía regusto a despedida, la grada hizo piña y ayudó a los suyos para igualar el partido. En el ecuador de este set todo estaba igualado, 10-10, y así siguió hasta el último tramo, cuando después de un tiempo muerto el equipo local agarró una renta de tres, 19-16, que el conjunto soriano fue incapaz de recortar pese a que estuvo muy cerca, 20-19, de no ser por los errores finales.
El último set fue probablemente el más flojo de todos, pareció como si el Andorra hubiera hecho todos los deberes en ese tercer set tan igualado y emocionante y se dejó ir de manera visible. El Río Duero San José lo tuvo muy fácil,pues su rival apenas si opuso resistencia y cedió el set de manera clara.