C.D. NUMANCIA
El Numancia se queda con la miel en los labios ante el Girona de Machín
Braian en una jugada por alto con el defensa del Girona Ramalho. / Diego Mayor-
El C.D. Numancia se quedó con la miel en los labios de conseguir la primera victoria del curso en Los Pajaritos y se dejó empatar por el Girona en el minuto 92 cuando parecía que los tres puntos se quedaban en Soria. Una pérdida de balón en el centro del campo de Alex Arias costó muy cara a los rojillos ya que el cuadro catalán armó la contra y el centro de Aday era rematado a la red de cabeza por Jandro en el segundo palo. El Girona de Machín arrancaba un valioso punto cuando lo tenía todo perdido y cuando al descanso pudo incluso llegar goleado ante un Numancia muy superior. Los de Anquela perdonaban en los primeros 45 minutos después de realizar un juego brillante y, de manera preocupante, tenían una bajada de tensión en la reanudación para quedar a merced de un rival que siempre tuvo fe de sumar algo positivo.
El Numancia, con la novedad de Antonio Tomás en el once para suplir al sancionado Pedraza, ofrecía su mejor versión en la primera mitad y sólo la falta de acierto y las buenas intervenciones del portero Becerra impidieron que al descanso llegase el encuentro sentenciado. Ya a los cinco minuto avisaba Ripa con un potente disparo desde lejos que se marchaba cerca del palo derecho visitante. El Numancia se había hecho dueño del centro del campo y pudo inaugurar el marcador en el minuto 10 con un remate de cabeza de Sergi Enrich a centro de Isidoro que detenía un Becerra bien colocado. En la siguiente jugada pudo haber un penalti de Granell sobre Sergi Enrich del que no quiso saber nada el colegiado. Palanca y Natalio continuaban poniendo cerco al portal de un Girona que estaba perdido y que daba demasiadas facilidades en defensa.
A los de Anquela sólo les faltaba el gol y éste llegaba en el minuto 20 a través de Palanca, el mejor jugador sobre el terreno de juego. Una buena asistencia de Sergi Enrich era aprovechada por Palanca para cruzar al otro palo y hacer justicia a lo que se estaba viendo sobre el terreno de juego.
El cuadro soriano estaba siendo muy superior y otra vez Becerra se cruzaba en el camino de los atacantes rojillos cuando Sergi Enrich veía como el meta gerundense mandaba saque de esquina un buen disparo. No se había cumplido la media hora de juego y de nuevo aparecía Becerra para hacer un paradón a un disparo con toda la intención de Palanca que buscaba la escuadra. El Girona se intentó estirar y estuvo a punto de sorprender al Numancia a la contra tras un saque de esquina de los locales. Isidoro sacaba prácticamente bajo palos un disparo de Cifuentes.
Pero el partido era del Numancia y Braian Rodríguez tuvo en sus botas el 2-0, aunque la falta de definición del delantero y el acierto de Becerra malograron un mano a mano que ya casi se cantaba gol en la grada de Los Pajaritos. Sin mayores sobresaltos se llegaba al descanso y el Numancia lograba poco premio a tenor de los méritos contraídos.
El Numancia con desparpajo, intenso y con fe se quedaba en los vestuarios y el inicio de la segunda parte ya iba a reflejar lo que sería todo el periodo. En el minuto tres de la reanudación el Girona empataba en un saque de esquina mal defendido por los numantinos. Felipe Sanchón ejecutó el córner y el remate de Ramalho era rechazado por Regalón que dejó muerto el balón para que Mata anotara la igualada a placer. El Numancia se vino abajo y de nuevo Mata y Lejeune ponían en apuros a un equipo que ya no era ni sombra de lo que había sido. El Girona se había hecho con las riendas del encuentro y Sandaza tuvo el 1-2 pero Biel Ribas, que no había aparecido en toda la tarde, salvaba los muebles. Sergi Enrich respondía con un remate que se marchaba lamiendo el poste de Becerra.
El partido se encaminaba hacia el 1-1 pero un buen centro de Sergi Enrich era aprovechado por Braian para colocar el 2-1 cuando se cumplía el minuto 87. Parecía que todo el pescado estaba ya vendido y que el Numancia se hacía con los tres puntos, aunque el descuento sería fatal para los intereses sorianos. Una pérdida de balón en el centro del campo de Alex Arias sería mortal para un equipo descolocado y que no supo leer los últimos minutos. Al final con el caramelo en la boca.