Heraldo-Diario de Soria

El pequeño pueblo de Soria que conserva animales fantásticos tallados en piedra desde hace siglos

Una iglesia rural guarda un pequeño repertorio de criaturas medievales entre las huellas de sus distintas épocas

Dos grifos tallados en la arquivolta de la portada de la iglesia de Villasayas.

Dos grifos tallados en la arquivolta de la portada de la iglesia de Villasayas.Enciclopedia del Románico, Fundación Santa María la Real, página 1256

Patricia de la Torre
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Una cabeza humana sobre un cuerpo de ave, criaturas aladas y figuras que se enfrentan a bestias. En Villasayas basta con acercarse a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción para encontrar ese pequeño bestiario tallado en piedra. Los animales fantásticos forman parte de su decoración románica, conservada en un edificio al que los siglos han ido añadiendo otras formas. La portada y la galería merecen una mirada detenida.

El pueblo está a unos quince kilómetros al sur de Almazán, en el entorno del río Bordecorex. Esa distancia, recogida en la Enciclopedia del Románico de la Fundación Santa María la Real, sitúa la visita en el sur de la provincia. El atractivo se concentra en un templo rural: aquí la parada consiste en buscar las figuras y seguir los detalles de una talla medieval que a primera vista puede pasar inadvertida.

Vista general de la iglesia

Vista general de la iglesiaReinhardhauke / Wikimedia Commons

Un pequeño bestiario en la portada románica

La iglesia ha cambiado desde el siglo XII. La portada y la galería porticada pertenecen a su etapa románica; la cabecera fue sustituida por otra gótica y más tarde se intervino en la nave, la sacristía y la torre. Esa suma de épocas explica su aspecto actual. Para encontrar los animales hay que fijarse en las partes románicas y acercarse al arco de la portada y a los capiteles.

Detalle de un capitel

Detalle de un capitelReinhardhauke / Wikimedia Commons

Alrededor del arco aparecen arpías con las cabezas vueltas, un ave que se alcanza el plumaje con el pico y otros seres de cuerpo alado. Las descripciones especializadas identifican también un personaje montado sobre una criatura fantástica. El repertorio mezcla figuras humanas, animales y hojas. Algunas escenas se reconocen por la postura; otras obligan a detenerse en una cabeza o en el dibujo de las alas.

Desde lejos se aprecia la composición; al acercarse aparecen los plumajes, los cuellos y las cabezas. El relieve es contenido y el desgaste ha dejado unas figuras más definidas que otras. Ese estado de la piedra forma parte de lo que hoy puede contemplarse: algunos detalles se siguen con claridad y otros han perdido los rasgos que permitirían identificarlos con la misma seguridad.

Las arpías reaparecen en los capiteles, con sus rasgos humanos y sus cuerpos de ave. Junto a ellas se conservan enfrentamientos entre personajes y bestias. Son criaturas de la imaginación medieval llevadas a la escultura, dentro de un repertorio que también llegó a otros templos. La visita permite observar cómo los tallistas reunieron formas reconocibles para construir seres que no existen fuera de esas representaciones.

Pórtico de la iglesia

Pórtico de la iglesiaReinhardhauke / Wikimedia Commons

La galería y las huellas de las otras épocas

En el lado sur se extiende la galería porticada. La guía patrimonial soriana describe ocho vanos, además del acceso, sostenidos por columnas dobles. En sus capiteles alternan motivos vegetales y figuras. Los arcos estuvieron cegados hasta la rehabilitación de la década de 1990. Al recuperar sus aberturas, el pórtico volvió a poder leerse como esa sucesión de huecos y columnas que organiza el exterior.

Sobre el acceso de la galería aparece una Anunciación. La escena religiosa convive con los animales y las hojas, y añade otro motivo al recorrido. La Enciclopedia del Románico relaciona estas tallas con la tradición de Silos y con ejemplos de El Burgo de Osma. Esas conexiones permiten situar el templo de Villasayas junto a otras obras castellanas con las que comparte formas y soluciones escultóricas.

La iglesia está declarada Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, desde 1993. Para organizar una visita conviene consultar las condiciones de acceso y atender a las indicaciones de sus responsables. La protección del edificio y la posibilidad de entrar en sus espacios son cuestiones diferentes. Desde la portada hasta el pórtico, el recorrido debe ajustarse a las zonas que estén abiertas y sean accesibles.

En noviembre de 2025 se produjo un desprendimiento en la cabecera, un incidente que llevó la conservación del templo a las Cortes de Castilla y León.

Estado de la iglesia de Villasayas tras el derrumbe.

Estado de la iglesia de Villasayas tras el derrumbe.HDS

Quien quiera prolongar el recorrido tiene otras etapas del patrimonio soriano para comparar. La Colegiata de Berlanga de Duero conmemora en 2026 los quinientos años del comienzo de su construcción. Villasayas ofrece una escala más recogida: la de una iglesia rural donde el interés puede concentrarse en un capitel, una cabeza girada o las alas de una criatura tallada hace siglos.

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