C.D.NUMANCIA
La 'pesca' de enero
El Numancia ha incorporado hasta 48 futbolistas en el plazo invernal que se abre con el nuevo año / Han llegado jugadores toda las temporadas con excepción del curso 2011-2012

Carlos Aranda llegó al Numancia por primera vez en la 01-02 en el mercado invernal.-DIEGO MAYOR
A partir del próximo día 1 se abre el mercado de fichajes de invierno, un mercado al que está atento el C.D. Numancia de cara a reforzar su plantilla. El club soriano ha aprovechado este plazo de fichajes desde su llegada a la LFP en la temporada 97-98 hasta el punto de que han sido 48 los futbolistas incorporados en ese periodo algunos de los cuales dejaron huella en la afición rojilla. La temporada 2011-2012 fue una excepción en ese capítulo de refuerzos durante el mercado invernal.
La semana pasada el director deportivo rojillo César Palacios reconocía que la entidad rojilla reforzará la línea defensiva aprovechando un mercado de invierno al que casi todos los clubes de Segunda acuden y al que no es ajeno el C.D. Numancia. Los rojillos se reforzaron durante el mismo o bien, como ocurrió con jugadores como Carlos Aranda en alguna ocasión, Gorka Brit o Sergio Aragoneses, lo hizo fuera del mismo al ser jugadores que estaban sin equipo. En ese periplo de incorporaciones, donde llegadas que fueron todo un acierto y otras que no lo fueron tanto, se observa cómo el número ha ido disminuyendo en número a medida que la entidad cumplía temporadas en el fútbol profesional lo que bien puede significar un grado de crecimiento y solidez a la hora de realizar las plantillas durante el periodo estival.
De esos primeros años en el fútbol profesional son también algunos de los momentos más activos de la entidad rojilla durante este periodo invernal. En la 97-98 y la 01-02 hasta cinco jugadores reforzaron el equipo en el periodo invernal, una situación que solo se repitió en la 05-06 cuando llegaron cuatro jugadores y entre medias se fichó a Roberto Trashorras. Durante estas temporadas llegaron jugadores que fueron claves para que el equipo salvara la temporada. Uno de esos refuerzos significativos fue el de Carlos Aranda en la 01-02 en la que fue la primera campaña de las tres en las que el ariete recaló en el Numancia. En ese primera año el malagueño fue clave en la salvación del equipo y el suyo en su caso único en cuanto a los refuerzos invernales rojillos ya que las tres veces que recaló en el Numancia lo hizo con la temporada ya comenzada.
Durante las últimas diez campañas, los refuerzos de la entidad numantina en el mercado invernal se han limitado a uno ó dos refuerzos y el criterio en esas incorporaciones fue en gran medida para mejorar lo ya existente. Una excepción en este sentido fue la campaña 2008-2009 cuando la entidad hizo un esfuerzo para mantenerse en Primera realizando cuatro incorporaciones, uno de ellos una apuesta futuro como Lago Junior. Una excepción en este periodo fue la campaña 2011-2012 cuando el equipo no realizó ningún refuerzo invernal. El último de los refuerzo invernales del Numancia tuvo lugar la temporada pasada con la llegada de Cicinho, jugador cedido por el Sevilla.
La llegada de futbolistas en el mercado invernal ha provocado en varias ocasiones la salida de compañeros que estaban en el vestuario, salidas provocadas generalmente por la falta de protagonismo ante la falta de minutos. Quizás, una de las más recordadas y más ‘traumáticas’ era la de Juan Carlos Moreno en la temporada 2009-2010. El hoy técnico del Numancia B dejaba el equipo entre lágrimas después de siete temporadas en el vestuario rojillo y recalaba en el Cartagena.
Jagoba Arrasate tiene a su disposición a 24 futbolistas y de ahí que no puedan descartarse salidas, algo nada utópico durante el mercado que está a la vuelta de la esquina.