C.D. NUMANCIA

La huella de Del Pino

El Numancia cierra la temporada con una victoria y su capitán se despide con un gran partido y con asistencia en el primer gol

Los jugadores rojillos mantearon a Del Pino a la finalización del partido.-Diego Mayor

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Félix Tello
Soria

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El C.D. Numancia despedía la temporada con una victoria ante el Albacete en un encuentro en el que al margen del resultado y del juego exhibido el gran protagonista fue Javier del Pino. El capitán decía adiós a su trayectoria como futbolista profesional y a once años vistiendo los colores numantinos. Fue una despedida de lo más decorosa ya que Del Pino fue el mejor jugador del partido.

Sólo le faltó el gol para llegar al medio centenar como rojillo, aunque no se le puede negar que lo intentase con hasta tres ocasiones muy claras de ver portería. Abandonaba el terreno de juego como los toreros al ser sustituido por Julio Álvarez a falta de un cuarto de hora para el final y lo hacía con una asistencia de gol en su mochila de buenos recuerdos para el numantinismo. Del Pino, una de las leyendas del Numancia, vivía su tarde más emotiva y lo hacía dejando sobre el césped de Los Pajaritos detalles de gran futbolista.

El enfrentamiento, independientemente de la carga sentimental por el cierre de la temporada y por el sabor a despedida de Del Pino y puede que de algún otro de sus compañeros, no tenía nada en juego para ninguno de los dos equipos. Arrasate apostó por un dibujo ofensivo en el que Íñigo Pérez era el único mediocentro, por delante jugadores con vocación ofensiva como Vicente, Mateu, Del Pino, Pablo Valcarce y Alex Alegría. Desde el pitido inicial el Numancia fue a por el partido y ya en el minuto uno Pablo Valcarce rozó el gol con un cabezazo que se marchaba lamiendo el palo manchego. Los locales arrancaban con brío y buscaban a su capitán para que alcanzase la cifra de los cincuenta goles con la zamarra rojilla.

Del Pino, que demostró que el que tuvo retuvo, tuvo en sus botas el gol hasta en tres ocasiones en los primeros 45 minutos. Primero tras un recorte y un disparo que se marchaba alto, después con otro chut que se iba por encima del larguero de Dani Mallo y antes del descanso con un cabezazo marca de la casa que sacaba el meta visitante junto a la cepa del poste. El Numancia había sido mejor en la primera mitad, aunque el cuadro albaceteño también tuvo sus llegadas para batir a Juan Pablo. El leonés demostró que es un portero de garantías y que perfectamente podría integrar la plantilla de Arrasate la siguiente campaña.

Fueron unos primeros 45 minutos en los que la falta de tensión por la importancia de los puntos se suplía con la emotividad de ver a la parroquia local rendida a su capitán. Así, en el minuto 11 la grada coreaba a Del Pino en la que iba a ser una de las primeras ovaciones de la tarde. El primer acto concluía con tablas, aunque por méritos de unos y otros el Numancia se había hecho acreedor al triunfo en el tiempo de descanso.

La segunda parte comenzaba con un intento de vaselina de Santi Jara que paraba sin problemas Juan Pablo. Del Pino no había encontrado el premio del gol pero iba a tener recompensa en forma de asistencia en el 1-0. El ‘once’ rojillo filtraba un balón dentro del área para que Alex Alegría anotase su tanto duodécimo de la temporada. El pichichi derribaba el muro manchego y se hacía justicia a lo ofrecido por unos y otros sobre el terreno de juego.

El Numancia era superior a su rival y un centro de Ripa encontraba la cabeza de Alegría pero el testarazo de marchaba alto. Pudo ser la sentencia de un encuentro en el que el Albacete intentaba hacer daño a la contra. Los de César Ferrando tuvieron el empate en una transición pero el oportunismo de Regalón dejaba al Cifuentes con la miel en los labios.

Quedaba un cuarto de hora para el final cuando la sustitución de Del Pino por Julio Álvarez iba a poner de pie a la grada de Los Pajaritos. El capitán se retiraba al banquillo entre los abrazos de sus compañeros y la ovación de sus aficionados. Pero a Del Pino todavía le esperaban más sorpresas a lo largo de la tarde.

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El partido entraba en una fase de toma y daca, con el Numancia para sentenciar y con el Albacete para nivelar el marcador. Se cumplía el tiempo de descuento cuando un discutido penalti de Mario Ortiz sobre Dani Aquino lo transformaba Julio Álvarez para poner el definitivo 2-0. Julio Álvarez marcaba y rendía homenaje a su capitán al exhibir una segunda camiseta con el dorsal 11. Una tarjeta amarilla en su cuenta que bien merecía la pena para honrar a uno de los símbolos y leyendas del numantinismo. Ganó el Numancia y ganó Del Pino, un jugador que siempre estará en la memoria de la afición rojilla.