VOLEIBOL / Superliga
Ensayo para la Copa
El Río Duero visita al Palma, rival al que se mide de nuevo el viernes en el torneo del KO / Dani Sanz es baja en los celestes y los baleares quieren mantener la segunda plaza

Alberto Ruiz y Luis Rodrigo Caldas tratan de bloquear a un rival en un partido.-VALENTÍN GUISANDE
El C.V. Río Duero visita hoy a uno de los grandes de la Liga, se mide a un Ventura Palma Voley al que se volverá a enfrentar el próximo viernes dentro de la Copa del Rey. Los celestes visitan el polideportivo Germans Escalas con el objetivo de probar cosas para ese cruce copero y por esta razón Manuel Sevillano no forzará a los jugadores tocados.
El C.V. Río Duero tiene hoy un ensayo previo a la Copa del Rey y quiere aprovechar el mismo toda vez que, si bien en fase regular es difícil dar la campanada, no lo es tanto en el torneo del KO y Manuel Sevillano es consciente de ello ya que en su día, defendiendo la camiseta balear, ya sufrió una eliminación copera a las primeras de cambio cuando eran los favoritos al título. Por eso los celestes no tienen esta tarde nada que perder y por esto el técnico soriano no forzará a los jugadores tocados como Manu Salvador, Abel Bernal o el propio Sevillano. Pueden jugar puntos de cara a las pruebas que el de Rioseco tienen en mente pero, en último término, la consigna dar descanso para que estar en las mejores condiciones posibles el viernes que viene. De cara al compromiso, Dani Sanz es baja en los sorianos debido a las molestias que tiene de rodilla.
Palma es un equipo forjado para ganar la Superliga y de ahí que se antoje complicado lograr hoy la victoria: «Vamos sin miedo, tenemos que ser descarados, sin dudas y salir sin complejos», expresaba el preparador de los sorianos quien no escondía que dar la sorpresa en Palma es «difícil». «Palma tiene un seis titular muy claro y un receptor que a veces no juega. Fisicamente son muy fuertes, bloquean a todo el mundo y en ataque es difícil pararle», ha indicado el técnico soriano sobre un conjunto balear que, a su juicio, está llamado a pelear con Unicaja por el título de Superliga.
En este sentido, Guillerme Hage es el jugador franquicia de los baleares, un receptor atacante de 202 centímetros que cuando ataca saca «medio metro», al bloqueo que tiene enfrente. Es solo uno de los jugadores que pueden cerrar un encuentro en el grupo que dirige Marcos Dreyer y en el que hay varios internacionales españoles, entre ellos el ex jugador del Río Duero la pasada temporada, Daniel Macarro. Para los baleares el choque será también un buen test para la Copa si bien esta tarde busca los tres puntos que hay en liza para mantener la segunda plaza que tiene en la clasificación, un puesto que querrá mantener de cara a los cruces finales por el título de Superliga.