BALONMANO

Un lustro de balonmano, a secas

El club agredeño celebra este año su 15º aniversario / Nació con un pequeño grupo de niñas y ahora cuenta con siete equipos y cerca de 75 jugadores / Se centra en la fortaleza de la base y el tirón del conjunto senior

Algunos de los jugadores que componen el Club BalonmanoÁgreda, junto a parte del equipo directivo y entrenadores.-MARIO TEJEDOR

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Sara I. Belled
Soria

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«Nosotros somos jugadores de balonmano», sentencia Juan Carlos Vera, responsable del Club Balonmano Ágreda. Así, a secas, porque no hay adjetivo que valga colocar detrás de una disciplina que, más allá de las categorías que a partir de cadetes ya no son mixtas, no encuentra diferencia entre femenino y masculino. Ese es uno de los valores de la entidad, que celebra este año su 15º aniversario.

«Llevamos muchos años luchando en la provincia y también fuera de ella para que este deporte y el deporte femenino crezcan, es algo por lo que en club se apuesta mucho por principios», explica Vera. Y es que no es posible separar la lucha por el deporte femenino de la historia que han sellado en el club agredeño hasta la fecha. La entidad nació con un grupo de niñas que disfrutaban en los juegos escolares y en esta temporada sumará cerca de los 75 jugadores, con el equipo senior femenino como buque insignia. «Ahora estaremos más o menos al 50% entre niños y niñas», advierte, sabedor de que en cuanto a igualdad en el deporte «todavía estamos en un escalón por debajo de las categorías masculinas».

Es algo que ocurre «tanto a nivel de élite como a nivel de base», apunta Paula Cacho, jugadora, entrenadora y parte activa en el club, como la mayoría de quienes forman parte de él. «En la élite en España muy pocos deportes femeninos se practican de forma profesional, no hay patrocinios ni apoyos económicos y compatibilizarlo con un trabajo o estudios es bastante complicado. Así que imagínate a niveles más bajos, donde practicar un deporte como afición requiere un gran esfuerzo, ya que hay que compatibilizarlo con muchísimas cosas», detalla. Es un hándicap «con el que tenemos que convivir», matiza Sara Jiménez, una de aquellas niñas con las que nació el Balonmano Ágreda. «La realidad del pueblo es que a los 18 tienes que salir fuera a estudiar y es complicado compaginar estudios». Por eso «la base es lo más importante». Eso y la «ilusión», que es la fuerza que mueve los engranajes para que la entidad siga adelante año tras año.

¿Y quién le iba a decir a un grupo de niñas en edad infantil que se empeñaron en 2001 en jugar al balonmano que 15 años después el germen que ellas mismas habían ayudado a sembrar –junto a personas como Juan Carlos, que asumió sus entrenamientos– se iba a convertir en una entidad que ahora aglutina a seis equipos de base y uno senior, en el que todavía quedan algunas de esas niñas que soñaron un día, solo, con seguir jugando? «Nadie», responde Vera. Por eso el sentimiento de «orgullo» entre quienes han visto crecer al club es tan grande: «Si me preguntas por cómo veo el club, no puedo sentir otra cosa que orgullo, pues somos un pueblo pequeño y a pesar de que tiene gran tradición deportiva los comienzos no fueron fáciles», asegura Cacho.

Depende, en gran medida, de las quintas de cada año en el pueblo. «Hay generaciones puntuales que tienen más o menos cantidad de niños y dependemos de ello, aunque al fin y a acabo como el trabajo se va haciendo poco a poco...» Tienen un colchón construido a partir de la cantera y por eso, aunque sin inalcanzables expectativas, ven amable el futuro, apoyados en el balonmano como una forma de divertirse, un deporte en el que todo el mundo juegue lo mismo. «Qué mas da si son buenos o malos, todos pueden jugar y van a estar el mismo tiempo en el campo», advierte Vera, en relación al trabajo que realiza el club con las categorías inferiores. Lo resume: «Si no jugamos no crecemos y si no crecemos no tenemos equipos para jugar».

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Como muchos de los equipos sorianos, los del Club Balonmano Ágreda han tenido que competir en diferentes comunidades autónomas y en estos años se han ido a Navarra, La Rioja o Aragón. En la actualidad, los equipos base disputan sus encuentros en La Rioja y las chicas del senior, equipo que dejó de competir unos años pero volvió hace cuatro, juegan en la Primera Nacional Femenina. Fueron terceras el año pasado y solo se quedaron fuera de la de la promoción por el ascenso por el golaveraje. Sí se llevaron la Copa de Aragón y la presentaron a su afición el pasado sábado 23 de septiembre, en el inicio de competición. Por el momento, llevan un partido ganado y uno perdido y no se quitan de la cabeza la posibilidad de seguir sumando, por el equipo pero también por el club, conscientes de que el suyo es y será un ejemplo que solo hasta la fecha dura 15 años.