NUMANCIA
Empate con sabor a victoria
Alain Oyarzun, que entró tras el descanso, amedrentó a la zaga herculina y comandó la vuelta de tuerca de los rojillos al 2-0 inicial para asegurarse un punto a domicilio / Juan Carlos salvó, de rodillas, el último intento local

Diamanka, a punto de marcar gol.-ÁREA 11
No llegó en Riazor el primer triunfo del Numancia a domicilio, aunque el empate cosechado por los pupilos de Aritz López Garai sabe a gloria después de que el equipo soriano fuera perdiendo al filo de la media hora por 2-0. La presencia de Oyarzun, autor de las dos asistencias de gol, dio otro aire a la escuadra rojilla en el segundo periodo, que fue capaz de neutralizar la ventaja deportivista.
La primera incursión con peligro llegó en un desdoblamiento por la banda izquierda de un viejo conocido de la afición del Numancia, Saúl, cuyo centro cabeceó fuera, pegado al palo izquierdo, Edu. Y en otra llegada por el mismo flanco, Saúl puso un pase atrás que Carles Gil mandó alto. En pleno acoso local, Juan Carlos despejó con el pie un remate de Quique poco después. En la continuación de la jugada, Saúl desde la izquierda situó un balón en el área que Borja Valle tocó ligeramente hacia atrás. Edu, desde más allá de la frontal, golpeó con la izquierda y colocó un balón que entró como un misil en la meta de la escuadra numantina.
La réplica de los pupilos de López Garai fue nada más sacar del centro del campo. Tras un saque de banda, la pelota llegó a Yeboah, quien, desde el punto de penalti remató raso y centrado, sin inquietar en exceso a Dani Giménez.
El Numancia, que había tratado de presionar arriba al inicio, aunque se vio sorprendido por la buena circulación de balón del equipo coruñés, se encontró con el escenario menos propicio para sus intereses. El Deportivo unas veces le daba metros y le esperaba para salir a la contra y otras le adelantaba la presión para obligar a Juan Carlos y los centrales a jugar en largo.
Yeboah, el más incisivo con sus movimientos en el equipo rojillo durante el primer tiempo, pasó a la derecha del ataque, zona que había ocupado al inicio Nacho, que se situó en la izquierda.
Un error infantil de Diamanka, que dio un pase atrás sin estar excesivamente presionado, situó a Borja Valle solo ante Juan Carlos, al que batió con un tiro raso y cruzado, que entró ajustado al palo derecho.
Pudo compensar su fallo ya en el primer tiempo el volante senegalés con un disparo desde fuera del área que Dani Giménez despejó con los pies, aunque también pudo llegar el 3-0 en otro chut de Borja Valle que tocó en el poste.
También se topó con la madera el equipo soriano nada más comenzar una segunda mitad para la que López Garai dio entrada a Oyarzun en detrimento de Nacho. Higinio cabeceó una falta y el larguero repelió su testarazo.
Fue el primer testimonio ofensivo de un Numancia distinto al del primer tiempo, más activo e incisivo. Nada más comparecer en el terreno de juego Viguera, llegó el 2-1. Mateu inicio una jugada por la izquierda a la que dio continuidad, tras un despeje de la zaga local, Oyarzun. Ganó la línea de fondo y colgó un balón al segundo palo que Unai Medina, ganándole la partida a Borja Valle, convirtió en el tanto de la esperanza.
Una preciosa jugada del Deportivo tejida por Carles Gil pudo dar la puntilla a la escuadra de López Garai. El desmarque de Quique le dejó de espaldas a puerta y le cedió el balón a Bóveda, poco ducho en las labores de remate. Su vaselina, con la izquierda, salió por encima del travesaño. La acción animó a la afición y reactivó al conjunto herculino, aunque quien marcó fue el Numancia. Nuevamente Oyarzun envió un balón al segundo palo y allí, ante la pasividad local, apareció Diamanka para, sin mucho ángulo, establecer el 2-2.
Juan Carlos, a continuación, salvó un remate de Pablo Marí a la salida de un córner, con las rodillas.
Lo intentó el Deportivo hasta el final, incluso tras la expulsión de Saúl por doble amonestación, pero resistió bien el Numancia, aupado anímicamente por una remontada con sabor a triunfo.