ATLETISMO
Soria, el último santuario de Jesús España
El de Valdemoro, referente en el atletismo nacional, se retiró este verano después de 28 años de atletismo y de realizar su última preparación de élite entre el CAEP y Valonsadero
Jesús España, en su última participación en el Campo a través internacional de Soria de 2017.-LUIS ÁNGEL TEJEDOR
Tiene cuarenta años, un oro europeo en 5.000 metros y una plata también. Tiene tres bronces más en pista cubierta en 3.000. Y otros tres primeros puestos en la Copa de Europa en esta distancia. Se le escapó la medalla olímpica, pero aún así Jesús España (Valdemoro, 21 de agosto de 1978) tiene una trayectoria amplia, muy amplia, que cerró el pasado verano con una sexta plaza en el maratón del Europeo de Berlín. Eso y un recuerdo «imborrable»: el de su última preparación como atleta de élite que realizó en Soria durante un mes y medio y antes de partir hacia la que iba a ser su despedida del atletismo. «Eso se ha guardado en mi memoria», recalca.
España estuvo en Soria del 22 de junio al 3 de agosto, justo un día antes de partir hacia Berlín. No era su primera vez en la capital del Duero. «Tenía muy buen recuerdo de cuando he participado allí en el Cross de Soria, en Valonsadero», advierte. La última vez, de hecho, fue en la edición del año pasado, la de 2017. También había corrido la Carrera Abel Antón y por eso cuando ambos maratonianos se encontraron en una popular en Madrid el de Valdemoro no pudo decir de que no al ofrecimiento del soriano. «Me dijo que por qué no me iba a Soria», recuerda ahora. Entonces tenía pensado subir al norte, porque preparar una maratón en el sur de Madrid es más que complicado en verano. Reconoce que lo pensó, aunque poco. Con él, su mujer y sus dos hijos de acuerdo, los cuatro partieron hacia la capital de Duero, donde unos pasaron sus vacaciones y el otro hizo sus últimos entrenamientos como atleta de élite bajo las indicaciones de Juan del Campo.
Fue con Antón, no obstante, con quien descubrió la Junta de los Ríos, donde hizo todas las series específicas de maratón, y quedó encantado con la pista y el gimnasio del CAEP. «Luego descubrí la vía verde, que para mí fue una maravilla, y entrenaba por allí prácticamente todos los días», advierte.
En la balanza de pros estaba la temperatura soriana, los sabios consejos de un medallista olímpico como Antón, pero también un par de buenos compañeros como David Bascuñana y Dani Mateo. El pedroteño le ayudó para encontrar el piso para esas semanas y el soriano fue un apoyo en los entrenos. «Un motivo para irme allí a Soria era el tener a alguien de buen nivel para compartir algún entreno. Si bien es cierto que su preparación era diferente a la mía porque las distancias que estábamos preparando eran distintas, sí coincidimos en algún rodaje en la pista. También con Enrique Pascual Oliva y con David y al final la estancia se te hace más llevadera y también eso me ayudó mucho».
Pudo descansar y entrenar bien y se fue al Europeo, donde cerró su trayectoria con una sexta posición en el maratón y la plata por equipos, con Javi Guerra y Camilo Santiago. Aseguraba entonces en meta que en su interior esperaba una medalla individual, pero como él mismo dice: «A veces echas la vista atrás y piensas y sí que te da satisfacción ver el camino realizado, lo que has conseguido, pero más que con los resultados me quedaría con la cantidad de buenas personas que he conocido gracias a este deporte y eso es una cosa que te queda para siempre». Así que despedirse desde el podio rodeado de amigos no estuvo nada mal.
Ahora es «el amo de casa». Olga, su mujer, está centrada en su trabajo como fisioterapeuta y él lleva a los niños al colegio, los recoge, les hace la comida… «Es una cosa que no había hecho nunca salvo de manera esporádica», debido a sus entrenamientos y el descanso necesario, y por eso dice que está devolviéndole en parte «todo eso que ha hecho ella por mí».
Y no descarta volver a Soria. «Es una ciudad la mitad de grande que Valdemoro donde estuvimos muy tranquilos, con todo a mano y disfrutamos mucho en todos los aspectos. Para mí guardo un recuerdo muy, muy bueno de Soria y además tenemos planeado en algún momento volver. No sé si algunas vacaciones o estar allí un tiempo, porque es un sitio que nos ha gustado mucho a todos», avanza.
De todos modos, por el momento y después de 28 años de atletismo está intentando poner «las ideas en claro», acostumbrándose a una nueva etapa que comienza sin mirar atrás. «Sí que hubiera gustado conseguir una medalla olímpica, me hubiera llenado, pero estoy muy satisfecho con lo que he conseguido». Es consciente de que «sus mejores años de atletismo» ya habían pasado, que encontró en el maratón «una puerta abierta» para ampliar su carrera, pero que ha tenido suerte de «decidir cuándo terminar». Y lo hizo con Soria en su memoria.