Contra la madera
El Numancia lo hizo todo para ganar pero se tuvo que conformar con el empate en un partido en el que estrelló tres balones en los postes / Diamanka volvió a ser el faro ofensivo rojillo

Diamanka intenta controlar el balón en un lance del juego, ayer, en los Pajaritos ante el Málaga.-LUIS ÁNGEL TEJEDOR
El C.D. Numancia fue infinitamente superior al Málaga y el botín del empate fue un escaso premio por los méritos de unos y otros. Mientras los visitantes estuvieron agazapados y timoratos durante gran parte del choque, el cuadro soriano fue el que llevó la iniciativa de principio a fin, aunque se estrelló con la madera hasta en tres ocasiones por medio de Unai Medina, David Rodríguez y Fran Villalba. Un punto que supo a poco y que deja a los sorianos en la zona media de la clasificación.
Kako y Yeboah fueron las dos novedades en el once de López Garai para paliar las bajas de Gus Ledes y de Oyarzun. El Numancia no varió de dibujo y Fran Villalba siguió volcado hacia la banda izquierda, aunque generando superioridad cuando se incrustaba en el centro del campo. El costado zurdo sería totalmente para Ganea.
Los rojillos fueron superiores a un Málaga que decepcionó en los primeros 45 minutos y que apenas inquietó con un par de disparos el marco de Juan Carlos. El Numancia tenía el balón y tenía más ganas y más intenciones sobre el terreno de juego. La superioridad soriana pronto se puso de manifiesto ya que a los pocos minutos del arranque Unai Medina, al aprovechar un rechace tras saque de esquina, estrellaba el balón en el palo de un fuerte derechazo. La acción tuvo peaje para los locales ya que su lateral se tenía que retirar con dolores en la pierna de golpeo. Nacho iba a ser su sustituto en el lateral diestro y el cambio apenas afectó al rendimiento numantino. El canterano se entendió muy bien con Yeboah y entre los dos generaron la mayoría de las llegadas hacia el portal de Munir.
Precisamente un centro de Nacho lo sacaba el central Pau Torres en el área pequeña cuando David Rodríguez estaba ya con ‘la caña’. Más de Nacho con un disparo lejano que se marchaba desviado. El partido estaba inclinado hacia la portería malacitana con un Numancia más ambicioso que su rival. Los de Muñiz no existieron y sólo dos disparos de Adrián y Renato llevaron cierto peligro.
Hasta entonces apenas había aparecido Diamanka, que pasada la media hora de juego ya avisaba con un cabezazo que se marchaba por encima del larguero. La llegada del senegalés está haciendo estragos en sus rivales este curso y el Málaga iba a probar la medicina africana en esta primera mitad.
El partido entraba en la recta final del primer acto cuando Diamanka abría el marcador al aprovechar un cabezazo de David Rodríguez al palo tras centro de Ganea. El Numancia había creado más peligro por la derecha pero el centro medido de Ganea iba a encontrar el merecido premio. Sin más se llegaba al descanso tras un periodo inicial de color rojillo.
Muñiz tuvo que ir a por todas en el inicio de la segunda mitad con el objetivo de dar otra imagen y voltear el marcador. No se lo pensó y dio entrada a Iván Alejo y a Gustavo Blanco en detrimento de Mula y de Keidi Bare. Garai también tuvo que hacer otro cambio debido a los problemas físicos de Ganea y el lateral izquierdo iba a ser para Luis Valcarce. Las variaciones surtieron efecto en un cuadro andaluz que arrancó con otra velocidad a la exhibida en la primera parte. Así, a los cuatro minutos de la reanudación lograba el empate con un testarazo de Fede Ricca a la salida de un córner mal defendido por los locales.
Pero fue un espejismo porque el Málaga volvió a las andadas y se pertrechó atrás dejando todo el peso del juego a los rojillos. Alejo había creado problemas a Luis Valcarce en la banda en esos primeros compases que nada tuvieron que ver con lo que vendría después.
Y es que el Numancia volvió a mandar hasta el final y suyas fueron las mejores ocasiones como por ejemplo un remate de cabeza de David Rodríguez que sacaba milagrosamente Munir. No era la noche de los locales en el plano ofensivo y ya en la recta final otro remate a la madera, esta vez al travesaño, impedía que los de Garai se llevaran el premio de los tres puntos ante un Málaga decepcionante.