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La historia de cómo llegaron los asientos del Camp Nou a Langa y sus pedanías

El 10 de mayo de 1998 llegaban a tierras ribereñas 1.700 butacas procedentes de la remodelación del estadio blaugrana en 1994. El coste de traer las sillas en un tráiler ascendió a 100.000 pesetas

Las antiguas butacas del Camp Nou están repartidas por Langa, entre ellas por el campo de fútbol.

Las antiguas butacas del Camp Nou están repartidas por Langa, entre ellas por el campo de fútbol.SANDRA GUIJARRO

Publicado por
Jon Ander Uriarte
Soria

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El Camp Nou se encuentra desde hace unos meses en un profundo proceso de remodelación para convertirse en un campo del Siglo XXI. Una transformación para la que el F.C. Barcelona aprobó una financiación de 1.450 millones de euros. ¿Acabarán algunas de esas sillas en tierras de Soria tal y como ocurrió tras la reforma de la década de los 90?

La actual es la segunda transformación importante a la que se somete el coliseo blaugrana en los últimos 30 años. La anterior data de 1994, cuando tuvo que adaptarse a la normativa para sentar a todos sus aficionados. Y de paso retirar las pistas de atletismo que rodeaban hasta ese momento el césped. En esa remodelación se cambiaron igualmente las butacas del estadio, unas butacas que acabaron en Langa de Duero y sus pedanías. Está es la historia de cómo las sillas que vieron jugar a Cruyff o Maradona, entre otras muchas estrellas del fútbol mundial sirven hoy de asiento a los vecinos de la España despoblada.  

Aurelio Zayas Santos fue el principal responsable de que esas sillas del tercer anfiteatro del Camp Nou acabaran en Langa, su localidad natal. Aurelio trabaja como camarero en un bar hoy desaparecido, el Bar Marcelino ubicado en el funicular de Montjuic. Por allí pasaban clientes de la más diversa índole de la sociedad catalana, algunos con puestos de responsabilidad. "Yo entraba en el Camp Nou como en casa. La situación cambió con la llegada de Johan Cruyff al banquillo ya que comenzaron a realizarse entrenamientos a puerta cerrad. A mi Carles Rexach no me decía 'señor póngame un café' me decía 'Aurelio, solo café'", recuerda el hoy vecino de Langa de Duero.

Un vecino sentado en una de las sillas colocadas por la localidad.

Un vecino sentado en una de las sillas colocadas por la localidad.SANDRA GUIJARRO

Aurelio fue indagando y se dio cuenta que las sillas, guardadas en una piscina municipal de Barcelona, podían recalar en Langa, en concreto para ser utilizadas en las instalaciones municipales de la localidad. Y así comenzó los trámites para que las sillas llegaran a la localidad ribereña. "La burocracia en el Ayuntamiento de Barcelona era bastante complicada. La subdirectora de la Fundación Joan Miró, Dolors Ricart, agilizó muchos los trámites", recuerda Aurelio Zayas. 

El Ayuntamiento de Barcelona, a través de la Fundación Joan Miró, decidió ceder las sillas al Ayuntamiento de Langa. El único requisito que puso esa cesión es que, una vez realizada, las sillas debían ser retiradas en el plazo de 24 horas. La concesión de las sillas se realizó un 4 de mayo y el día 10 de ese mes las sillas que anteriormente habían ocupado una parte del tercer anfiteatro del Campo Nou ya estaban en Langa de Duero. "Alquilamos un camión que nos costó 100.000 pesetas (600 euros en la actualidad) para traer las sillas. Hubo de desmontarlas y dejarlas de uno en uno para poder traerlas. Entre nueve personas, vecinos de Langa que estaban trabajando allí, cargamos el camión", expresa Aurelio Zayas cuyo hermano, Gil, fue el encargado de descargarlas junto a otros vecinos del pueblo. 

Documento del Ayuntamiento de Barcelona por el que se cedían gratuitamente las sillas del Camp Nou al Ayuntamiento de Langa de Duero.

Documento del Ayuntamiento de Barcelona por el que se cedían gratuitamente las sillas del Camp Nou al Ayuntamiento de Langa de Duero.HDS

En principio el acuerdo establecía la cesión de 1.000 sillas pero finalmente fueron 1.700 las que llegaron a Langa. "Yo me encargué de los trámites pero ya en Langa no hice nada. Se cedieron al Ayuntamiento", señala Aurelio Zayas quien explica que el 20 de mayo de ese año tuvo que ser operado de columna, una fecha de la se acuerda además porque ese día el Real Madrid ganaba su séptima Copa de Europa y él, aunque trabajaba en Barcelona, es "merengue perdido". 

Las sillas en cuestión tenían como destino Langa pero al ser tantas se repartieron por algunas de las pedanías de la localidad ribereña como Bocigas de Perales, Zayas de Torre, Valdanzo o Valdanzuelo. En Langa, un buen número de sillas se repartieron entre las instalaciones deportivas y en otros puntos de la localidad. Algunas de esas sillas se van deteriorando pero otras, 25 años después, siguen aguantando el paso del tiempo.

Las sillas que ocupaban el tercer anfiteatro del Camp Nou en la década de los 90 del siglo pasado en el campo de fútbol de Langa.

Las sillas que ocupaban el tercer anfiteatro del Camp Nou en la década de los 90 del siglo pasado en el campo de fútbol de Langa.SANDRA GUIJARRO

El C.D. Langa milita esta temporada en la Regional Aficionados tras ganar el año pasado la Liga Provincial. En el Municipal de Las Eras en el que disputa sus partidos pasan los modestos equipos del fútbol provincial y regional castellano y leonés. Un perímetro de sillas de color azul bordea parte del terreno de juego. Son esas sillas desde las que hoy se puede ver a los modestos del fútbol, las que en su día adornaban las gradas de un estadio blaugrana desde que el se observaba a los mejores futbolistas del mundo. 

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