El Numancia, penalizado por sus desajustes defensivos
El conjunto soriano cae en un duelo en el que alterna una versión de dominio y presión en la primera mitad y otra más vulnerable y menos intensa en la reanudación
El encuentro se jugó en la Ciudad Deportiva.
La UB Conquense no desaprovechó la oportunidad de penalizar al Numancia por su descoordinación en el sistema defensivo a la hora de iniciar el juego desde sus dominios. Un par de desajustes con el balón en circulación, tampoco más, y al conjunto manchego le valió para desarmar a los de Abel Segovia, que perdieron, 1-2, en el octavo ensayo de preparación (cuatro derrotas, tres victorias y un empate).
Y de eso se trata, de preparar para llegar al 6 de septiembre en las mejores condiciones. Ahí los errores se valoran de otra manera porque entran los puntos en disputa. Ese día se acabaron las pruebas. Todavía queda mañana una más en El Burgo frente al Alavés B.
Doble cara del Numancia. En la primera mitad, dominador, atrevido, impulsivo en la presión y dueño del balón arrinconando a su oponente con la elaboración y la combinación, aunque sin convertir la posesión en claras ocasiones de gol.
Y vulnerable por cometer un error. En la segunda, más dominado, sin esa chispa para cortar las vías de salida al Conquense, que en la primera parte no encontró la manera de quitarse de encima a los jugadores numantinos, muy convencidos en el sistema de presión arriba y de iniciar el juego desde atrás a través de la combinación y sin apenas pelotazos en largo.
Señas de identidad de Abel Segovia. La estrategia y el balón parado se añaden al repertorio del libro de estilo del técnico sevillano. El tanto rojillo se concretó en el lanzamiento de un saque de esquina rematado por Óscar de Frutos.
El gol del central permitió neutralizar el de Álvaro cumplido el minuto 20 de juego.
La desventaja se restableció dos minutos después con el remate de De Frutos en el saque de un córner. El balón parado rescató al Numancia. Con la presión y el control del juego no le alcanzó para dominar el marcador y sí al rival, muy trabado, incómodo y encorsetado en la elaboración. Solo el error puntual del equipo numantino le ayudó al conjunto manchego a superar su sometimiento.
La intención del equipo pasa por prolongar el estilo de juego y, por supuesto, evitar las pérdidas del balón en las transiciones para no ayudar a los rivales a acercarse a la portería rojilla y al gol. Durante la primera parte, la SB Conquense se presentó en dos ocasiones en los dominios de Abad, siempre con Álvaro como protagonista. En una marcó y en otra le exigió al portero numantino una buena intervención. Poco más. El Numancia lo intentó, sin fruto, con dominio y presión. Juancho probó al portero rival, que se lució desactivando la acción ofensiva.
En la reanudación, la UB Conquense emergió por encima del conjunto soriano. Con más argumentos para superar la presión, ya no tan intensa como en la primera parte, otro desajuste a la hora de sacar el balón en una combinación en las inmediaciones del área local la aprovechó Jesús Ares para adelantar otra vez a los manchegos en el marcador.
En esta ocasión, el Numancia no encontró respuesta. De Frutos repitió como estilete en un cabezazo a saque de esquina. El remate se marchó por encima del larguero. Samu Guillén lideró la ofensiva visitante. Un lanzamiento desviado por Abad golpeó el palo antes de dirigirse a córner. Mismo destino que una acción individual del jugador manchego.
El Numancia perdió finura y fuerza, cedió el balón y aumentó el número de pérdidas, en esta ocasión sin mayores consecuencias más allá de la debilidad mostrada a la hora de elaborar su juego en su penúltimo ensayo de puesta a punto.
El partido murió sin más noticias destacadas que las de ver por primera vez a varios efectivos completar el total de los minutos de juego justo antes de cerrar la fase de preparación. Abel Segovia podrá probar a sus efectivos frente al Alavés B, la última oportunidad para afinar la puesta a punto.