A modo de redención para el Numancia
El club soriano recibe al Oviedo Vetusta en el inicio del nuevo año y cierra la primera vuelta de la competición tras sufrir dos reveses en las dos jornadas precedentes

El Vetusta perdió en Los Pajaritos en el único encuentro disputado frente al Numancia en su particular duelo de trayectorias.
Alejado de la competición durante un tiempo para descansar y armarse, posteriormente con una semana de minipretemporada, física y anímicamente de cara a lo que se presenta en 2026, el CD Numancia cierra hoy la primera vuelta de la Liga.
Un partido frente al Real Oviedo Vetusta a modo de redención por lo sucedido en el ocaso de 2025 con dos derrotas consecutivas, Fabril en Soria y Astorga en feudo maragato. La trascendencia y la importancia, elevadísima, de este choque la ha fijado el técnico rojillo, Ángel Rodríguez, después de ver cómo se esfumaba la posibilidad de discutir su estatus de aspirante al ascenso por dos reveses consecutivos.
La igualdad guía la competición sin un equipo dominante. Vaivenes clasificatorios y resultados impredecibles. Las dinámicas y las rachas caracterizan la trayectoria de los implicados en el camino del ascenso, ya sea en puestos de promoción como el de líder. Esa posición es a la que aspira en 2026 el entrenador, despejando cualquier duda. Ahí es donde el Numancia intentará no descuidarse y mantener el pulso con sus rivales.
El camino es el mostrado en los primeros momentos cuando llegó al banquillo rojillo: sumar puntos y acercarse a la zona alta de la clasificación, intensidad en el juego, mejora en el apartado físico, verticalidad, mentalidad favorable y no caer en estados de ánimo dañinos, consistencia defensiva sin desconexiones ni errores de bulto... una lista extensa, obligada y necesaria para confirmar las aspiraciones del conjunto soriano.
El primer compromiso de la fase de partidos «importantísimos» durante este primer mes del año es frente a un filial, bien posicionado y en un estado actual destacado. Nada fácil y menos cuando los dos precedentes anteriores generan dudas sobre las prestaciones del grupo de Ángel Rodríguez, capaz de superar a rivales de jerarquía en la categoría como desplomarse sin sentido ante otros conjuntos sin tanto nivel.
El partido de hoy servirá como ejemplo a seguir o todo lo contrario, a evitar. Evaluación en el último compromiso de la primera vuelta antes de comenzar la fase definitiva, la que coloca a cada uno en su sitio y el Numancia intentará llegar posicionado a la recta final, las últimas diez u ocho jornadas, con posibilidades de dejar atrás la categoría.
Un filial al alza
El Numancia cierra la primera vuelta frente a un filial, el Real Oviedo Vetusta, uno de los cinco (además de los asturianos, el Rayo Cantabria, el Burgos Promesas, del Deportivo Fabril y el Valladolid Promesas) de la competición del Grupo 1 de Segunda Federación.
Si buena parte de los rivales son impredecibles normalmente, la condición de segundo equipo de un club con plantillas en categorías superiores aumenta esa impresión. Los filiales los componen jugadores jóvenes, aspirantes a profesionales, de calidad y talento, aunque sin demasiada experiencia competitiva.
Ese rango lo adquieren disputando las ligas menores como la de Segunda Federación. Conjuntos con doble cara. Capaces de lo mejor en días inesperados y de no llegar al nivel confiado en otros.
El Vetusta es un reflejo de esta tendencia. En el presente momento, el conjunto astur ocupa una posición de promoción de ascenso, es tercero con 30 puntos (ocho victorias, seis empates y dos derrotas), tres más que el grupo de Ángel Rodríguez (ocho victorias, tres empates y cinco derrotas).
Un rival a tener muy en consideración. Aunque no siempre ha reflejado su especial momento de forma como el actual. En el presente curso, ha recuperado una categoría desde el primer puesto firmado en la campaña precedente en la Tercera Federación. Un año antes, descendió desde la Segunda Federación en la que se mantuvo dos temporadas tras ascender en la 2021-22, también como primero de la Tercera Federación. De momento, se consolida en la categoría y se asoma entre los mejores del Grupo 1 con intención, si cabe, de mejorar.
En las estadísticas de las trayectorias de ambos conjuntos se reflejan dos duelos entre ambos equipos. Corresponde a la temporada 2020-21 en Segunda B. El conjunto soriano goleó en marzo de 2021, 4-1, en Los Pajaritos y empató en noviembre de 2020, 0-0, en su visita a tierras asturianas.
En ese período de tiempo, se empezó a reformar y mover las categorías justo cuando la pandemia atacó con más virulencia a la ciudadanía. El Numancia disputó esa campaña la competición de Segunda B, consumado una temporada antes el descenso desde la Segunda división tras 23 años en el fútbol profesional. Luis Carrión no evitó el descalabro.
Un revés del que aún no se ha recuperado el Numancia y al que intenta poner remedio en el presente ejercicio después de varias frustraciones precedentes, derrotas en las fases finales de la promoción de ascenso a las que se presenta por no alcanzar el primer puesto del grupo en el que le ha tocado jugar, con solo una alegría, el ascenso de la temporada, 2021-22, efímera, por su regreso forzado a la presente situación.
El conjunto soriano se mide al Real Oviedo Vetusta en la lucha por el ascenso. Desde el plano numantino se ve como la posibilidad de impulsar su candidatura y, a la vez, frenar a un rival directo.