Fútbol / Tercera Federación
Jornada nefasta en Tercera con derrotas de Almazán y Numancia B
Los adnamantinos rompen su buena racha al perder por la mínima en el campo del Colegios Diocesanos y el filial rojillo se hunde como colista al caer 0-2 ante la Arandina

El Numancia B se hunde en la tabla al perder ante la Arandina.
La jornada 27 de Tercera Federación ha sido nefasta para S.D. Almazán y Numancia B al encajar sendas derrotas contra el Colegios Diocesanos y la Arandina, respectivamente. Los adnamantinos perdían por la mínima en su desplazamiento a Ávila y el filial rojillo hincaba la rodilla en la Ciudad Deportiva al ceder por 0-2.
El Almazán viajaba al Spiritu Santo avalado por una notable racha de resultados con tres victorias seguidas que hacían pensar en la opción de poder optar al play off de ascenso en esta recta final de la temporada. Una trayectoria que frenaba el Colegios Diocesanos al vencer 1-0 con un gol de penalti transformado por Aitor en la primera parte. Los abulenses necesitaban los puntos para aliviar su situación en la clasificación y los lograban a costa de los de Pablo Ayuso, que con esta derrota se alejarían definitivamente de la quinta plaza.
La primera parte tuvo pocas ocasiones en una y otra área y sólo el lanzamiento de Aitor desde los once metros desnivelaba la balanza. Era la recta final de los primeros 45 minutos y al Almazán casi no le daba tiempo a reaccionar.
Ya en la segunda parte los de la villa fueron a por el empate, aunque a punto estuvieron de ver ampliada su desventaja ya que el goleador Aitor estrellaba un balón en el palo. El Almazán estaba vivo y ya en el tramo final del partido sólo la figura del portero local Jorge impidió la igualada.
El Numancia B, por su parte, perdía 0-2 ante la Arandina y con 19 puntos en su casillero se queda colista y ve la permanencia en Tercera Federación un poco más complicada. El equipo entrenado por Fredy Vera encajaba el 0-1 a la media hora de juego, un gol que anotaba el visitante Jose. Los rojillos buscaron el empate con más corazón que cabeza antes de llegar al descanso.
El partido estaba abierto, pero en los primeros compases de la reanudación una acción desgraciada del portero numantino Quiroga significaba el 0-2. Un gol en propia puerta que ponía muy cuesta arriba el choque para los rojillos. Hasta el pitido final fue un querer y no poder para un Numancia en el que veían la tarjeta roja el segundo entrenador, Luigi Vera, y el portero suplente Oleg Oliynyk.